La araucana primera parte: 152

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

CANTO X
Pág. 152 de 239
La araucana primera parte



Los unos y los otros aguijaban
con gran priesa a abrazarse estrechamente
pero algunos, por más que se esforzaban,
la envidia les hacía arrugar la frente;
francos los vencedores se mostraban
repartiendo la presa entre la gente:
que aun en el pecho vil contra natura
puede tanto la próspera ventura.

Una solene fiesta en ese asiento
quiso Caupolicán que se hiciese,
donde del araucano ayuntamiento
la gente militar sola asistiese
y con alegre muestra y gran contento,
sin que la popular se entremetiese,
en juegos, pruebas, danzas y alegrías
gastaron, sin aquel, algunos días.

Los juegos y ejercicios acabados,
para el valle de Arauco caminaron,
do a las usadas fiestas los soldados
de toda la provincia convocaron;
fueron bastantes plazos señalados,
joyas de gran valor se pregonaron
de los que en ellas fuesen vencedores,
premios dignos de haber competidores.

La fama de la fiesta iba corriendo
más que los diligentes mensajeros,
en un término breve apercibiendo
naturales, vecinos y estranjeros;
gran multitud de gente concurriendo,
creció el número tanto de guerreros,
que ocupaban las tiendas forasteras,
los valles, montes, llanos y riberas.

Ya el esperado catorceno día,
que tanta gente estaba deseando,
al campo su color restituía
las importunas sombras desterrando,
cuando la bulliciosa compañía
de los briosos jóvenes, mostrando
el juvenil hervor y sangre nueva,
en campo estaban, prestos a la prueba.



<<<
>>>