La araucana primera parte: 223

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CANTO XV
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La araucana primera parte



En este quinceno y último canto se acaba la batalla en la cual
fueron muertos todos los araucanos, sin querer alguno dellos
rendirse. Y se cuenta la navegación que las naos del Pirú hicieron
hasta llegar a Chile y la grande tormenta que entre el río Maule y
el puerto de la concepción pasaron


¿Qué cosa puede haber sin amor buena?
¿Qué verso sin amor dará contento?
¿Dónde jamás se ha visto rica vena
que no tenga de amor el nacimiento?
No se puede llamar materia llena
la que de amor no tiene el fundamento;
los contentos, los gustos, los cuidados,
son, si no son de amor, como pintados.

Amor de un juicio rústico y grosero
rompe la dura y áspera corteza,
produce ingenio y gusto verdadero
y pone cualquier cosa en más fineza.
Dante, Ariosto, Petrarca y el Ibero,
amor los trujo a tanta delgadeza
que la lengua más rica y más copiosa,
si no trata de amor, es desgustosa.

Pues yo, de amor desnudo y ornamento,
con un inculto ingenio y rudo estilo,
¿cómo he tenido tanto atrevimiento,
que me ponga al rigor del crudo filo?
Pero mi celo bueno y sano intento,
esto me hace a mí añudar el hilo,
que ya con el temor cortado había,
pensando remediar esta osadía.

Quíselo aquí dejar, considerado
ser escritura larga y trabajosa,
por ir a la verdad tan arrimado
y haber de tratar siempre de una cosa;
que no hay tan dulce estilo y delicado
ni pluma tan cortada y sonorosa
que en un largo discurso no se estrague
ni gusto que un manjar no le empalague.



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