La araucana segunda parte: 169

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CANTO XXV
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La araucana segunda parte



Mas cada cual de presto se endereza,
comenzando un combate fiero y crudo:
ya tiran a los pies, ya a la cabeza;
ya abollan la celada, ya el escudo.
Así, pues, anduvieron una pieza
mas pasar adelante esto no pudo,
que un gran tropel de gentes que embistieron
por fuerza a su pesar los despartieron.

Don Miguel y don Pedro de Avendaño,
Rodrigo de Quiroga, Aguirre, Aranda,
Cortés y Iuan Iufré con riesgo estrano
sustentan todo el peso de su banda;
también hacen efeto y mucho daño
Reynoso, Peña, Córdova, Miranda,
Monguía, Lasarte, Castañeda, Ulloa,
Martín Ruyz y Iuan López de Gamboa.

Pues don Luys de Toledo peleando,
Carranza, Aguayo, Zúñiga y Castillo
resisten el furor del indio bando
con Diego Cano, Pérez y Ronquillo;
los primos Alvarados Iuan y Hernando,
Pedro de Olmos, Paredes y Carrillo
derriban a sus pies gallardamente,
aunque a costa de sangre, mucha gente.

El escuadrón de en medio, viendo asida
por el cuerno derecho la contienda,
acelerando el tiempo y la corrida,
acude a socorrer con furia horrenda;
mas nuestra gente en tercios repartida
la sale a recibir a toda rienda,
y del terrible estruendo y fiero encuentro
la tierra se apretó contra su centro.

Hubo muchas caídas señaladas,
grandes golpes de mazas y picazos;
lanzas, gorguces y armas enastadas
volaron hasta el cielo en mil pedazos;
vienen en un momento a las espadas
y aun otros más coléricos a brazos,
dándose con las dagas y puñales
heridas penetrables y mortales.



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