La araucana segunda parte: 201

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CANTO XXVII
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La araucana segunda parte



Vees la ciudad de Penco y el pujante
Arauco, estado libre y poderoso;
Cañete, la Imperial, y hacia el levante
la Villa Rica y el volcán fogoso;
Valdivia, Osorno, el lago y adelante
las islas y archipiélago famoso
y siguiendo la costa al sur derecho
Chiloé, Coronados y el estrecho

»por donde Magallanes con su gente
al Mar del Sur salió desembocando,
y tomando la vuelta del poniente
al Maluco guió noruesteando.
Vees las islas de Acaca y Zabú enfrente,
y a Matán, do murió al fin peleando;
Bruney, Bohol, Gilolo, Terrenate,
Machián, Mutir, Badán, Tidore y Mate.

Vees las manchas de tierras, tan cubiertas
que pueden ser apenas divisadas:
son las que nunca han sido descubiertas
ni de estranjeros pies jamás pisadas,
las cuales estarán siempre encubiertas
y de aquellos celajes ocupadas
hasta que Dios permita que parezcan
porque más sus secretos se engrandezcan.

Y como vees en forma verdadera
de la tierra la gran circunferencia,
pudieras entender, si tiempo hubiera,
de los celestes cuerpos la excelencia,
la máquina y concierto de la esfera,
la virtud de los astros y influencia,
varias revoluciones, movimientos
los cursos naturales y violentos.



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