La araucana tercera parte: 035

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

CANTO XXX
Pág. 035 de 138
La araucana tercera parte



Fue tan grave y severo en sus razones
y tal la autoridad de su presencia,
que se llevó los votos y opiniones
en gran conformidad sin diferencia,
y con ánimo y firmes intenciones
le juraron de nuevo la obediencia
y de seguir hasta morir, de veras,
en entrambas fortunas sus banderas.

Luego Caupolicano resoluto
habló con Pran, soldado artificioso,
simple en la muestra, en el aspecto bruto,
pero agudo, sutil y cauteloso,
prevenido, sagaz, mañoso, astuto,
falso, disimulado, malicioso,
lenguaz, ladino, prático, discreto,
cauto, pronto, solícito y secreto,

el cual en puridad bien instruido
en lo que el arduo caso requería,
de pobre ropa y parecer vestido,
del presidio español tomó la vía,
y fingiendo ser indio foragido
se entró por la cristiana ranchería
entre los indios mozos de servicio,
dando en la simple muestra dello indicio.

Debajo de la cual miraba atento,
sin mostrar atención, lo que pasaba,
y con disimulado advertimiento
los ocultos designios penetraba;
tal vez entrando en el guardado asiento,
en la figura rústica, notaba
la gente, armas, el orden, sitio y traza,
lo más fuerte y lo flaco de la plaza.

Por otra parte oyendo y preguntando
a las personas menos recatadas,
iba mañosamente escudriñando
los secretos y cosas reservadas,
y aquí y allí los ánimos tentando
buscaba con razones disfrazadas
vaso capaz y suficiente seno
donde vaciar pudiese el pecho lleno.




<<<
>>>