La bella malmaridada: 102

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La bella malmaridada Acto II Félix Lope de Vega y Carpio


LUCINDO:

  Veinte tengo.

ARTANDRO:

Bueno estás.
Quédome yo en la posada.

JULIO:

¡Naipe! Dame aquí una espada,
sola esta vez y no más.

LEONARDO:

  ¡Quién te la pasara a ti,
bellaco, desvergonzado!

TEODORO:

Leonardo, más sosegado
está, si has de estar aquí.

JULIO:

  ¡Naipe! Esta vez y no más.
¿Quién sopla?

CASANDRA:

Yo.

TEODORO:

¡Ah, socarrona!
¡Tan presto diste en soplona,
estando tu bien detrás!
  Digo, tu galán ausente.

LEONARDO:

¿Que no me queréis dejar?
Que eche Teodoro a rodar
por aquí toda esa gente.

JULIO:

  Espadas es, ¡vive Dios!


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