La bienaventurada Madre Santa Teresa de Jesús: 085

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La bienaventurada Madre Santa Teresa de Jesús Acto II Félix Lope de Vega y Carpio


DOÑA JUANA:

  A Juan del Valle, que al fin
éste ha de ser mi marido,
que como tal le he escogido;
éste es el principio y fin.
  El Consistorio, indignado,
estorba la fundación,
y con esta pretensión
al Obispo se ha quejado.
  Dice que no es buen intento
que mujeres mendicantes
quieran vivir observantes
dentro de un pobre convento.
  Que la limosna faltando,
de su clausura saldrán,
y que de fuera andarán
por las calles mendigando.
  Dice que el peligro es mucho
si mendiga una mujer,
y más de buen parecer.

TERESA:

Mi Cristo, ¿qué es lo que escucho?

DOÑA JUANA:

  Aunque es bien fiar de Dios,
la pobreza es ya sabida,
la casa toda caída
y la ciudad contra vos.
(Cantan otra vez.)

TERESA:

  ¿Habéis, por ventura, oído
las dulces voces que yo?


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