La entretenida: 035

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Jornada II
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La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CRISTINA

Pronúncialas mi buen celo. 20
   Si ella fuera viva, sé
que otro gallo me cantara,
y que ninguna no osara
reñirme; no, en buena fe.
   ¡Tristes de las mozas 25
a quien trujo el cielo
por casas ajenas
a servir a dueños,
que, entre mil, no salen
cuatro apenas buenos, 30
que los más son torpes
y de antojos feos!
¿Pues qué, si la triste
acierta a dar celos
al ama, que piensa 35
que le hace tuerto?
Ajenas ofensas
pagan sus cabellos,
oyen sus oídos
siempre vituperios, 40
parece la casa
un confuso infierno;
que los celos siempre
fueron vocingleros.
La tierna fregona, 45
con silencio y miedo,
pasa sus desdichas,
malogra requiebros,
porque jamás llega
a felice puerto 50
su cargada nave
de malos empleos.
Pero, ya que falte
este detrimento,
sobran los del ama, 55
que no tienen cuento:
«Ven acá, suciona.
¿Dónde está el pañuelo?
La escoba te hurtaron
y un plato pequeño. 60
Buen salario ganas;
dél pagarme pienso,
porque despabiles
los ojos y el seso.
Vas y nunca vuelves, 65
y tienes bureo
con Sancho en la calle,
con Mingo y con Pedro.
Eres, en fin, pu...
El ta diré quedo, 70
porque de cristiana
sabes que me precio».
Otra vez repito,
con cansado aliento,
con lágrimas tristes 75
y suspiros tiernos:
¡triste de la moza
a quien trujo el cielo
por casas ajenas!


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