La entretenida (Versión para imprimir)

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta es la versión para imprimir de La entretenida.

El presente texto ha sido copiado de Wikisource, biblioteca en línea de textos originales que se encuentran en dominio público o que hayan sido publicados con una licencia GFDL. Puedes visitarnos en http://es.wikisource.org/wiki/Portada




Personas
Pág. 001 de 106
La entretenida


Comedia famosa de La entretenida

Miguel de Cervantes Saavedra



Los que hablan en ella son los siguientes:

  
OCAÑA, lacayo.

CRISTINA, fregona.

DON ANTONIO.

MARCELA, su hermana.

DON FRANCISCO.

CARDENIO.

TORRENTE, su criado.

MUÑOZ, escudero de Marcela.

DOROTEA.

DON AMBROSIO.

QUIÑONES, paje.

ANASTASIO.

Músicos.

UN BARBERO.

UN ALGUACIL.

[UN] CORCHETE.

DON GIL, bastardo.

CLAVIJO.

Un CARRETERO.

DON PEDRO OSORIO, padre de [otra] Marcela.



Jornada I
Pág. 002 de 106
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


 
Salen OCAÑA, lacayo,
con un mandil y harnero,
y CRISTINA, fregona.

  
OCAÑA

Mi sora Cristina, denmos.


CRISTINA

¿Qué hemos de dar, mi so Ocaña?


OCAÑA

Dar en dulce, no en huraña,
ni en tan amargos estremos.


CRISTINA

¿Querría el sor que anduviese 5
de pa y vereda contino?


OCAÑA

No hay quien ande ese camino
que algún gusto no interese.


[CRISTINA]

Siempre la melancolía
fue de la muerte parienta, 10
y en la vida alegre asienta
el hablar de argentería.
    Motes, cuentos, chistes, dichos,
pensamientos regalados,
muy buenos para pensados, 15
y mejores para dichos.


OCAÑA

Sé yo, Cristina, con quién
te burlas, y no es conmigo.


CRISTINA

¿Sabe, Ocaña, qué le digo?


OCAÑA

¿Qué dirás que me esté bien? 20


CRISTINA

Dígole que no malicie
con tan dañados intentos.


OCAÑA

Pues a fe que en estos cuentos
ando por la superficie:
    que, si llegase hasta el centro, 25
¡oh, qué diría de cosas!


CRISTINA

Muchas, pero maliciosas.


OCAÑA

Sálenme mil al encuentro
    del corazón a la lengua.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 003 de 106
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


CRISTINA

No te pienso escuchar más. 30


OCAÑA

Vuelve, Cristina; ¿a dó vas?


CRISTINA

Es el escucharte mengua,
    y enfádanme tus ruindades
y tus modos de decir.


OCAÑA

El que está para morir, 35
siempre suele hablar verdades.
    Yo estoy muriendo, y confieso
que quieres bien a Quiñones.


CRISTINA

De tus malas intenciones
agora se vee el exceso; 40
    agora se echa de ver
que eres loco y laca...


OCAÑA

Bueno;
pronuncia de lleno en lleno,
aunque el «yo» no es menester;
    que el ser lacayo no ignoro, 45
sin rodeos y sin cifras.
Y mal tu venganza cifras
en no guardar el decoro
    que debes a ser fregona
de las más lindas que vi, 50
entre Quiñones y mí,
ya cordera y ya leona.


CRISTINA

¿Soy, por ventura, mujer
que he de avasallarme a un paje?
¿O vengo yo de linaje 55
de tan bajo proceder?
    ¿No soy yo la que en mi flor,
por no querer ofendella,
presumo más de doncella,
que no el Cid de Campeador? 60
    ¿No soy yo de los Capoches
de Oviedo? ¿Hay más que mostrar?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 004 de 106
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


OCAÑA

Con todo, te has de quedar,
Cristina...


CRISTINA

¿A qué?


OCAÑA

A buenas noches,
    Eres muy solicitada 65
y muy vista, y no está el toque
en que la flor no se toque,
si al serlo está aparejada.
   Las flores en el campo están
sujetas a cualquier mano: 70
a las del bajo villano
y a las del alto galán,
    al arado y al pie duro
del labrador que le guía;
pero la flor que se cría 75
tras el levantado muro
    del recato, no la ofende
el cierzo murmurador,
ni la marchita el ardor
del que tocarla pretende. 80
    La mujer ha de ser buena,
y parecerlo, que es más.


CRISTINA

Gran predicador estás;
mas tu dotrina condena
    a tus lascivos intentos. 85


OCAÑA

Levántasles testimonio:
que al blanco del matrimonio
asestan mis pensamientos.


CRISTINA

A mucho te has atrevido.
Muestra; aquí está la cebada. 90


(Dale el harnero.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 005 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


 
(Éntrase CRISTINA.)

  
OCAÑA

Toma el harnero, agraviada
deste que de ti lo ha sido.
    ¡Oh pajes, que sois halcones
destas duendas fregoniles,
de su salario alguaciles, 95
de sus vivares hurones!
    Lleváisos la media nata
deste común beneficio;
dais en ella rienda al vicio,
sin hallar ninguna ingrata: 100
    gozáis del justo botín
y de la limpia chinela,
y os reís del arandela
y del dorado chapín;
    hacéis con modos süaves 105
burla que os cuesta barata
de aquellas lunas de plata
que van pisando las graves.
    ¡Qué presto Cristina vuelve
con la cebada y Quiñones! 110
¡Corazón, triste te pones!
¡La sangre se me revuelve
    en ver a estos dos tan juntos,
tan domésticos y afables!

 
(Entra CRISTINA, con la cebada,
y QUIÑONES, el paje.)

  

CRISTINA

No le mires ni le hables. 115
Si le hablares, no sea en puntos
    que te descubran celoso;
que hará mil suertes en ti.


QUIÑONES

Aunque mozo, nunca fui,
ni soy, ni seré medroso. 120


CRISTINA

Advierte que está delante.
Tome, galán, la cebada.


OCAÑA

¿Bien medida?


CRISTINA

Y bien colmada.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 006 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


OCAÑA

¿Midióla mi so galante?


CRISTINA

No la midió sino el diablo, 125
que tu mala lengua atiza.


OCAÑA

Voyme a mi caballeriza,
por no ver este retablo
    destas dos figuras juntas
que no se apartan jamás. 130


QUIÑONES

En tales malicias das,
que con una mil apuntas;
    y que te engañas sé yo.


OCAÑA

Y también sé yo muy bien
que a los dos estará bien 135
el callar.


CRISTINA

Yo sé que no,
    porque quien calla concede
con el mal que dél se dice.


OCAÑA

Ninguno te dije o hice.


QUIÑONES

Ni él decir o hacerle puede. 140


OCAÑA

Por vida suya, que abaje
el toldo; que, en mi conciencia,
que hay muy poca diferencia
entre un lacayo y un paje.
    La longura de un caballo 145
puede medirla a compás,
yo delante, y él detrás:
andallo, mi vida, andallo.

 
(Éntrase OCAÑA.)

  

CRISTINA

¡Y que tú no tengas brío
para responderle! Creo 150
que he de recobrar mi empleo
y volverme a lo que es mío.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 007 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


QUIÑONES

¿Qué tengo de responder?
¿Ciño espada? No la ciño.
Y más, que es mengua si riño 155
con...


CRISTINA

Quiñones, a placer:
    que es Ocaña hombre de bien,
y espadachín además.

 
(Entran DON ANTONIO
y su hermana MARCELA.)
  
   

DON [ANTONIO]

¡Porfiada, hermana, estás!
Quiero, mas no diré a quién. 160
    Tengo ausente mi alegría,
sin saber adónde yace,
y de aquesta ausencia nace
toda mi malencolía.
    Hanla escondido, y no sé 165
adónde, en cielo ni en tierra;
muévenme los celos guerra,
y dan alcance a mi fe,
    no porque la menoscaben:
que, celos no averiguados, 170
ministran a los cuidados
materia porque no acaben;
    son la leña del gran fuego
que en el alma enciende amor,
viento con cuyo rigor 175
se esparce o turba el sosiego.


QUIÑONES

Aún no han echado de ver
que estamos aquí nosotros.


DON [ANTONIO]

Dejadnos aquí vosotros.


CRISTINA

Entra aquí el obedecer. 180


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 008 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


(Éntranse QUIÑONES y CRISTINA.)
MARCELA

¿Siquiera no me dirás
el nombre desa tu dama?


DON [ANTONIO]

Como te llamas, se llama.


MARCELA

¿Como yo?


DON [ANTONIO]

Y aun tiene más:
    que se te parece mucho. 185


MARCELA

[Aparte.]
¡Válame Dios! ¿Qué es aquesto?
¿Si es amor éste de incesto?
Con varias sospechas lucho.
    ¿Es hermosa?


DON [ANTONIO]

Como vos,
y está bien encarecido. 190


MARCELA

[Aparte.]
El seso tiene perdido
mi hermano. ¡Válgale Dios!

 
(Entra DON FRANCISCO,
amigo de DON ANTONIO.)

  

DON FRANCISCO

¿Andan hinchadas las olas
del mar de tu pensamiento?


DON [ANTONIO]

Entraos en vuestro aposento; 195
dejadnos, hermana, a solas;
    retiraos, hermana mía.


MARCELA

¡Dios tus intentos mejore!

 
(Éntrase MARCELA.)

  

DON [ANTONIO]

¿Traéis desdichas que llore,
o ya venturas que ría? 200


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 009 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


DON FRANCISCO

Promesas que se han cumplido
con dádivas, se han probado;
industrias se han intentado
del Sinón más entendido;
    las diligencias que he hecho 205
frisan con las imposibles;
linces ha habido invisibles,
y espías de trecho a trecho;
    pero no puede mostrar
sagacidad o cautela 210
dónde han llevado a Marcela;
cosa que es para admirar.
    Solamente se imagina
que una noche la sacó
su padre, y se la llevó; 215
pero adónde, no se atina.


DON [ANTONIO]

¿Si podrá la astrología
judiciaria declarallo?


DON FRANCISCO

Yo no pienso interrogallo;
que tengo por fruslería 220
    la ciencia, no en cuanto a ciencia,
sino en cuanto al usar della
el simple que se entra en ella
sin estudio ni experiencia.
    Si acaso Marcela fuera 225
alguna joya perdida,
yo buscara otra salida,
que buena en esto la diera.
    Santos hay auxiliadores
veinte, o más, o no sé cuántos; 230
pero no querrán los santos
curarnos de mal de amores.
    A la justa petición
siempre favorece el Cielo.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 010 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


DON [ANTONIO]

Pues, ¿no es muy justo mi celo? 235
¿No está muy puesto en razón?
    ¿Busco yo a Marcela acaso
sino para ser mi esposa?
¿Della pretendo otra cosa?


DON FRANCISCO

O vámonos, o habla paso: 240
    que no sabes quién te escucha.


DON [ANTONIO]

Vamos, amigo, y advierte
que fío mi vida y muerte
de tu discreción, que es mucha.

 
(Éntranse DON ANTONIO y DON FRANCISCO.)
 
(Entran CARDENIO,
con manteo y sotana,
y tras él TORRENTE, capigorrón,
comiendo un membrillo o
cosa que se le parezca.)

  

CARDENIO

Vuela mi estrecha y débil esperanza 245
con flacas alas, y, aunque sube el vuelo
a la alta cumbre del hermoso cielo,
jamás el punto que pretende alcanza.
    Yo vengo a ser perfecta semejanza
de aquel mancebo que de Creta el suelo 250
dejó, y, contrario de su padre al celo,
a la región del cielo se abalanza.
   Caerán mis atrevidos pensamientos,
del amoroso incendio derretidos,
en el mar del temor turbado y frío; 255
    pero no llevarán cursos violentos,
del tiempo y de la muerte prevenidos,
al lugar del olvido el nombre mío.
    ¿Comes? Buena pro te haga;
la misma hambre te tome. 260


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 011 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


TORRENTE

No puede decir que come
el que masca y no lo traga.
    No se me vaya a la mano,
que désta, si acaso es culpa,
ser me sirve de disculpa 265
el membrillo toledano.
   Sé cierto que decir puedo,
y mil veces referillo:
espada, mujer, membrillo,
a toda ley, de Toledo. 270
    Las acciones naturales
son forzosas, y el comer
una dellas viene a ser,
y de las más principales;
    y esto aquí de molde viene, 275
y es una advertencia llana:
come el rico cuando ha gana,
y el pobre, cuando lo tiene.


   

CARDENIO

Con todo, me darás gusto
de que en la calle no comas. 280


TORRENTE

Si estas niñerías tomas
por deshonra o por disgusto,
    yo me aturaré la boca
con cal y arena a pisón.


CARDENIO

Sé que tienes discreción. 285


TORRENTE

¡Y golosina no poca!


CARDENIO

Sabes lo que nunca supo
el diablo.


TORRENTE

Y aun soy peor.


CARDENIO

¿Vuelves a comer, traidor?


TORRENTE

Ya no como, sino chupo. 290

 
(Entra MUÑOZ, escudero de MARCELA.)

  
   Pero ves dónde parece
tu Santelmo.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 012 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


CARDENIO

Así es verdad,
puesto que mi tempestad
nunca mengua y siempre crece.
   En estas benditas manos 295
tengo mi remedio puesto.


MUÑOZ

Vos veréis cómo echo el resto
en daros consejos sanos.
   Advertid, hijo, que son
las canas el fundamento 300
y la basa a do hace asiento
la agudeza y discreción.
   En la mucha edad se muestra
que asiste toda advertencia
porque tiene a la experiencia 305
por consejera y maestra;
   y estas canas no han nacido
en aqueste rostro acaso.


CARDENIO

Hablad, señor Muñoz, paso,
que ya os tengo conocido, 310
   y sé que sabéis cortar,
colgado del aire, un pelo.


MUÑOZ

Así me ayude a mí el cielo
como os pienso de ayudar;
   porque el premio es el que aviva 315
al más torpe ingenio y rudo.


CARDENIO

Si es premio este pobre escudo,
vuestra merced le reciba
   con aquella voluntad
sana con que yo le ofrezco. 320


MUÑOZ

¡Oh señor, que no merezco
tanta liberalidad!


TORRENTE

Tomóle, besóle y diole
quizá perpetua clausura;
del oro la color pura 325
sin duda que enamoróle,
   porque tiene una virtud
de alegrar el corazón,
y la avara condición
vive con la senetud. 330
   Pero, ¿a qué pecho no doma
la hambre del oro?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 013 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


MUÑOZ

Escucha,
y con advertencia mucha,
hijo, este consejo toma.
   De Marcela no hay pensar 335
que es de tan tiernos aceros,
que la han de ablandar terceros,
ni rogar, ni porfiar,
    ni lágrimas, ni suspiros,
ni voluntad verdadera: 340
que son con ella de cera
de amor los más fuertes tiros.
   A las olas que se atreven
a embestirla por amar,
se muestra roca en la mar, 345
que la tocan y no mueven.
   Esto con Marcela pasa.


CARDENIO

No me acobardes y espantes.


TORRENTE

¡Oh, cuántos destos diamantes
he visto volver de masa! 350
   ¡Cuántas he visto rendidas
a un billete trasnochado!
¡Cuántas, sin darlas, han dado
de ganadas en perdidas!
   ¡Cuántas siguen sus antojos 355
en mitad de su recato!
¡Cuántas en el dulce trato
tropiezan, y aun dan de ojos!


MUÑOZ

Pues ni Marcela tropieza
ni cae.


TORRENTE

¡Gran milagro!


CARDENIO

Calla: 360
que es estremo que se halla
hoy en la naturaleza,
   y el señor Muñoz bien sabe
lo que dice.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 014 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


MUÑOZ

Yo estoy cierto
que, aún más bien del que os advierto, 365
todo en mi señora cabe.
   Pero vengamos al punto
de lo que quiero decir.


CARDENIO

Hasta acabarle de oír,
estoy, Torrente, difunto. 370


MUÑOZ

Es el caso que está en Lima
un hermano de su padre
de Marcela, caballero
de ilustre y claro linaje.
De los bienes de fortuna 375
dicen que le cupo parte
tanta que, entre los más ricos,
suelen por rico nombrarle.
Tiene un hijo que se llama
don Silvestre de Almendárez, 380
el cual con doña Marcela,
aunque prima, ha de casarse.
Cada flota le esperamos;
mas, si en esta que se sabe
que ha llegado a salvamento 385
no viene, echado ha buen lance.
Fíngete tú don Silvestre,
que yo te daré bastantes
relaciones con que muestres
ser él mismo; y serán tales, 390
que, por más que te pregunten,
podrás responder con arte,
que, acreditando el engaño,
tus mentiras sean verdades.
Aposentaránte en casa, 395
haránte gasajos grandes,
y tú dentro, una por una,
podrás ver cómo te vales.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 015 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


CARDENIO

Está bien; pero si acaso
en aquesta flota traen 400
cartas dese don Silvestre,
y de que no viene saben,
yo dentro en casa, ¿qué haré?
¿Cómo podrá acreditarse
tan conocida mentira 405
para que pase adelante?


MUÑOZ

Dirás que, después de escritas
y dadas, quiso tu madre
que te vinieses a España,
aunque a hurto de tu padre; 410
que ella, deseando verse
con nietos en quien dilate
su nombre y posteridad,
no quiso que más tardases.
Y este venirte a escondidas 415
podrá, señor, escusarte
de no venir con riquezas
que el ser quien eres señalen;
mas no dejes de traer
algunas piedras bezares, 420
y algunas sartas de perlas,
y papagayos que hablen.


CARDENIO

En eso yo daré trazas
que dese aprieto me saquen,
y tales, que satisfagan. 425


TORRENTE

Todo aquesto es disparate.


CARDENIO

La memoria sea cumplida,
y los puntos importantes
que en este nuevo edificio
han de ser fundamentales, 430
vengan especificados,
de modo que me declaren
por el mismo don Silvestre.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 016 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


MUÑOZ

Ven por ellos esta tarde.


CARDENIO

Volverá este mi criado. 435


TORRENTE

Volveré, si a Dios le place;
que, sin su ayuda, no puedo,
ni estornudar, ni mudarme.


MUÑOZ

Señor, si acaso, si a dicha,
si por buena suerte traes 440
otro escudillo, bien puedes
con liberal mano darle:
que es invierno, y no hay bayeta,
y no será bien que pase
frío el que al incendio tuyo 445
procura refrigerarle.


CARDENIO

No le traigo, en mi conciencia;
pero yo haré que se os saque
un vestido de bayeta,
y a mi cuenta le hará el sastre. 450


MUÑOZ

Venderéle, ¡vive Roque!
No consentiré se ensanche
Marcela con mis trofeos,
que cuestan gotas de sangre.
Vístame la que quisiere 455
que polido la acompañe:
que gastar yo mi bayeta
en servicio ajeno, ¡tate!
Y voyme, porque conviene
que la memoria se estampe 460
que fortifique este embuste.
Y a Dios quedéis.


CARDENIO

Él os guarde.


MUÑOZ

Mire que no se le olvide
lo de la bayeta y sastre:
que en este punto consisten 465
sus gustos o sus pesares.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 017 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


(Éntrase MUÑOZ.)
CARDENIO

¡Gran principio a mi quimera!


TORRENTE

Llámala, señor, dislate;
torre fundada en palillos,
como casica de naipes. 470
Dime: ¿dónde están las perlas?
¿Dónde las piedras bezares?
¿Adónde las catalnicas
o los papagayos grandes?
¿Dónde la prática de Indias, 475
de los puertos y los mares
que se toman y navegan?
¿Dónde la bayeta y sastre?
Si quieres que tus negocios
en felice punto paren, 480
lleva, y esto te aconsejo,
siempre la verdad delante.
Capigorrista soy tuyo,
y como padezco hambre,
tengo sotil el ingenio, 485
y en dar consejos soy sacre.


CARDENIO

Yo me remito a la lista
de Muñoz; tú no desmayes,
que en las empresas de amor,
tal vez se ha visto que valen 490
el ingenio y la ventura
más que las riquezas grandes.


TORRENTE

Deste laberinto, el cielo
con las narices nos saque.

 
(Éntranse.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 018 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


(Entran MARCELA y DOROTEA, su doncella.)
DOROTEA

Dime, señora: ¿qué muestra 495
te ha dado tu hermano tal,
que sea indicio y señal
de alguna intención siniestra?
   No puedo darme a entender
que te ama viciosamente, 500
aunque es caso contingente.


MARCELA

¡Y cómo si puede ser!
   ¿Ya no se sabe que Amón
amó a su hermana Tamar?
¿Y no nos vienen a dar 505
Mirra y su padre ocasión
   de temer estos incestos?


DOROTEA

Con todo, señora, creo
que encamina su deseo
por términos más compuestos, 510
   y esto tengo por verdad.


MARCELA

Mi querida Dorotea,
plega al Cielo que así sea;
Él rija su voluntad.
   De contino trae en la boca 515
mi nombre, a hurto me mira,
gime a solas y suspira,
las manos me besa y toca;
   y da por disculpa desto,
que me parezco a su dama, 520
que de mi nombre se llama.


DOROTEA

¿Hase, a dicha, descompuesto
   a hacer más de lo que dices?


MARCELA

No, por cierto; ni querría.


DOROTEA

Pues desto, señora mía, 525
no es bien que te escandalices;
   pues podrá ser que su dama
se llame, señora, así,
y que se parezca a ti,
si de hermosa tiene fama. 530


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 019 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


(Entra DON ANTONIO, hermano de MARCELA.)
MARCELA

Mira do viene suspenso;
tanto, que no echa de ver
que aquí estamos. De su ser
que está trastrocado pienso.
   Escuchémosle, y advierte 535
cómo de Marcela trata.


DON [ANTONIO]

Es tu ausencia la que mata;
no el desdén, aunque es tan fuerte.
   ¡Ay dura, ay importuna, ay triste ausencia!
¡Cuán lejos debió estar de conocerte 540
el que al furor de la invencible muerte
igualó tu poder y tu violencia!
   Que, cuando con mayor rigor sentencia,
¿qué puede más su limitada suerte
que deshacer la liga y nudo fuerte 545
que a cuerpo y alma tiene inconveniencia?
   Tu duro alfanje a mayor mal se estiende,
pues un espíritu en dos mitades parte.
¡Oh milagros de amor, que nadie entiende!
   Que, del lugar de do mi alma parte, 550
dejando su mitad con quien la enciende,
consigo traiga la más frágil parte.
   ¡Oh Marcela fugitiva
y sorda al lamento mío!
¿Cómo quiere tu desvío 555
que ausente muriendo viva?
   ¿Dónde te ascondes? ¿Qué clima,
inhabitable te encierra?
¿Cómo a tu paz no da guerra
el dolor que me lastima? 560
   ¡Téngote siempre delante,
y no te puedo alcanzar!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 020 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


MARCELA

Para temer y pensar,
¿esto no es causa bastante?


   

DOROTEA

Sí, por cierto. Nunca estés 565
sola, si fuere posible;
de que aspire a lo imposible,
jamás ocasión le des;
   rómpase en tu honestidad,
en tu advertencia y recato, 570
la fuerza de su mal trato,
que nace de ociosidad.
   Y vámonos, no nos vea;
dé a solas rienda a su intento.


MARCELA

Yo estoy en tu pensamiento, 575
que es muy bueno, Dorotea.

 
(Éntrase MARCELA y DOROTEA.)
 
(Sale OCAÑA, de lacayo,
con una varilla de membrillo
y unos antojos de caballo en la mano,
y pónese atento a escuchar a su amo.)

  

DON [ANTONIO]

Amor, que lo imposible facilitas
con poderosa fuerza blandamente,
allanando las cumbres,
¿por qué las nubes de mi sol no quitas? 580
¿Por qué no muestras por algún Oriente
las dos hermosas cumbres
que dan rayos al sol, luz a tus ojos,
por quien te rinde el mundo sus despojos?
   ¿Qué quieres, Ocaña?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 021 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


OCAÑA

Quiero 585
herrar el bayo, señor,
y no acierta el herrador
a herralle si no hay dinero.
   Débense cuatro herraduras
y un brebajo; mira, pues, 590
si andarán aquellos pies,
siendo tus manos tan duras.
   Y vengo por seis raciones
que me deben: que amohína
ver que sobren a Cristina 595
y resobren a Quiñones,
   y que falten para mí,
que sirvo mejor que todos,
de tres y de cuatro modos.


DON [ANTONIO]

Confieso que ello es así, 600
   Ocaña amigo, y sabed
que todo se os pagará.
Y andad con Dios.


OCAÑA

Siempre está
conmigo vuestra merced
   riguroso por el cabo. 605


DON [ANTONIO]

¿En qué modo?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 022 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


OCAÑA

¿Yo no veo
que, cual si fuera guineo,
bezudo y bozal esclavo,
   apenas entro en la sala
por alguna niñería, 610
cuando cualquiera me envía,
si no en buena, en hora mala?
   A nadie se le trasluce,
por más que yo lo procuro,
el ingenio lucio y puro 615
que en este lacayo luce.
   Anda conmigo al revés
fortuna poco discreta:
que, si tú fueras poeta,
quizá fuera yo marqués, 620
   o, por lo menos, ya fuera,
tu consejero y privado;
pero de mi corto hado
tamaño bien no se espera.
   Hay poetas tan divinos, 625
de poder tan singular,
que puedan títulos dar
como condes palatinos;
   y aun, si lo toman despacio,
en tiempo y caso oportuno, 630
no habrá lacayo ninguno
que no casen en palacio
   con doncellas de la reina,
de valor único y solo:
que, por la gracia de Apolo, 635
esta gracia en ellos reina.
   Pero yo nací, sin duda,
para la caballeriza,
haciendo en mis dichas riza
mi suerte, que no se muda. 640
   El discreto es concordancia
que engendra la habilidad;
el necio, disparidad
que no hace consonancia.
   Del cuerpo por los sentidos 645
obra el alma, y, cuales son,
o muestra su perfección,
o términos abatidos.
   De aquesto quiero inferir
que tan sotil cuerpo tengo, 650
que en un instante prevengo
lo que he de hacer y decir.
   Lacayo soy, Dios mediante;
pero lacayo discreto,
y, a pocos lances, prometo 655
ser para marqués bastante,
   como aquel de Marinán,
de dinare, e più dinare,
si la suerte no estorbare
este bien que no me dan. 660


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 023 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


DON [ANTONIO]

¡Alto! Vos habéis hablado
de modo que me obligáis
a que de humilde subáis
a más eminente estado,
   siendo al primero escalón 665
servirme de consejero;
y así, amigo Ocaña, quiero
mostraros mi corazón,
   para que, viendo patentes
las ansias que en él se anidan, 670
ellas a tu ingenio pidan
los remedios suficientes:
   que tal vez una dolencia
casi incurable la sana
de una vejezuela cana 675
una fácil experiencia.


OCAÑA

Dime tu mal, mi señor,
y verás cómo en tantico
tantos remedios aplico,
que sanes con el menor. 680
   Y si por ventura es
el ciego el que te atormenta,
puedes, señor, hacer cuenta
de que ya sano te ves,
   porque no se ha de tomar 685
conmigo el dios ceguezuelo.


DON [ANTONIO]

Que no estás en ti recelo.


OCAÑA

¿Pues en quién había de estar?
   Que, a no tomarme del vino,
por costumbre o por conhorte, 690
no hubiera en toda la corte
otro Catón Censorino
   como yo.


DON [ANTONIO]

Ya desvarías.
Vuélvete, Ocaña, a tu establo.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 024 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


(Éntrase DON ANTONIO.)
OCAÑA

Aunque más sentencias hablo 695
y elevadas fan
tasías,
   se me trasluce y figura,
conjeturo, pienso y hallo,
ha de ser mi sepultura.
   Y está muy puesto en razón: 700
que, el que quiere porfiar
contra su estrella, ha de dar
coces contra el aguijón.
   Cristinica estará agora
en la plaza; allá me impele 705
aquella fuerza que suele,
que dentro del alma mora.
   Búscola como a mi centro,
y si la encontrase yo,
nunca jugador echó 710
tan rico y gustoso encuentro.
   Deste gusto no me prive
Amor, que en mi ayuda llamo,
y siquiera, con mi amo,
ni más medre ni más prive. 715

 
(Éntrase OCAÑA.)

(Salen DON AMBROSIO, caballero,
y CRISTINA, con un billete en la mano.)

  

CRISTINA

Hasta ponerle yo en parte
donde le vea, harélo;
pero en lo demás recelo
que no podré contentarte.


DON AMBROSIO

Haz, amiga, que le lea: 720
que en sólo aquesto consiste
la alegría deste triste.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 025 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


CRISTINA

Digo que haré que le vea.
   Quizá, por curiosidad,
querrá leerle Marcela: 725
que se ha de usar de cautela
con su mucha honestidad.
   No desplegaré la boca
para decirla palabra:
que en sus entrañas no labra 730
fuerza de amor, mucha o poca.


DON AMBROSIO

¿Regálala, por ventura,
don Antonio?


CRISTINA

Como a hermana.


{{Pt|DON AMBROSIO|
De ser su intención tan sana,
no sé yo quién lo asegura. 735
   ¡Oh padre mal advertido!


CRISTINA

No le tiene.


DON AMBROSIO

Sí le tiene;
pero a mí no me conviene
el darme por entendido.
   De las cosas que sospecho 740
y de las que son tan graves,
tenga la lengua las llaves,
y no las arroje el pecho.


CRISTINA

Vete, señor, que allí asoma
un paje de casa.


DON AMBROSIO

Amiga, 745
por tu industria y tu fatiga,
este pobre premio toma.
   Y prométete de mí
montes de oro, que bien puedes.


CRISTINA

La menor de tus mercedes 750
suele ser un Potosí.
(Dale una cajita pintada.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 026 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


(Vase AMBROSIO, y entra QUIÑONES.)
QUIÑONES

¿Quién era, Cristina, el lindo
que con tanta sumisión
debió encajar su razón?
«Tuyo soy, y a ti me rindo». 755
   ¡Vive el Dador de los cielos,
que es la fregona bonita!
Ordena, manda, pon, quita;
ta, ta, también pide celos.


CRISTINA

El so paje, por su entono, 760
que primero se tarace
la lengua, que otra vez trace
palabras, y no en mi abono.
   ¿Hásenos vuelto otro Ocaña?
¡Celos y más celos!


QUIÑONES

Calle, 765
y advierta que está en la calle.


CRISTINA

¡Ay! Por mi fe, que se ensaña
   el mancebito frión.


QUIÑONES

Cristina, menos gallarda;
que esa gallardía aguarda... 770


CRISTINA

¿Qué, mi rufo?


QUIÑONES

Un bofetón.


CRISTINA

¿En mi cara?


QUIÑONES

En la del cura
le diera, a venir a mano.


CRISTINA

¿Y que alzarás tú la mano
contra tanta hermosura 775
   como pusieron los cielos
en mis mejillas rosadas?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 027 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


QUIÑONES

Siempre son desatinadas
las venganzas de los celos.
   Ocaña es éste. Camina, 780
y escóndete entre la gente.

 
(Éntranse QUIÑONES y CRISTINA, y sale OCAÑA.)

OCAÑA

Partió mi sol de su Oriente,
y al ocaso se encamina,
   y tras sí lleva la sombra
que le sirve de arrebol. 785
Para mí no es este sol,
sino niebla que me asombra.
   Plega a Dios, humilde paje,
asombro de mi esperanza,
que ni valgas por privanza, 790
ni te estimen por linaje;
   sirvas a un catar[r]ibera,
que te dé corta ración;
sea tu estado un bodegón;
no te dé luto, aunque muera; 795
   y cuando el cielo te adiestre
a servir a un titulado,
tu enemigo declarado
el maestresala se muestre.
   De las hachas no te valgas, 800
ni de relieves veas gozo,
y nunca te salga el bozo,
porque de paje no salgas.
   Póngante infames renombres;
juegues; pierdas la ración, 805
que es la mayor maldición
que pueden darte los hombres.

 
(Éntrase OCAÑA.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 028 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


 
(Sale MUÑOZ.)
MUÑOZ

Despierto y durmiendo, estoy
pensando siempre y soñando
cuándo ha de llegar el cuándo 810
mude el pellejo en que estoy;
   cuándo querrá aquel planeta
que sobre mí predomina,
que remedien mi rüina
el gran sastre y la bayeta. 815
   Diles la memoria, y diles,
previniendo mil barruntos,
de los más sotiles puntos
las respuestas más sotiles;
   pero, con todo, me pesa 820
de haberme empeñado así,
porque tengo para mí
ser de peligro la empresa.

 
(Entran DON ANTONIO y TORRENTE
en hábito de peregrino.)

  

DON [ANTONIO]

Mucho más es melindre que advertencia,
y hase tenido confianza poca 825
de quien yo soy. Por Dios, que estoy corrido.


MUÑOZ

¡Válgate el diablo! ¿Qué disfraz es éste?
Esto no puse yo en la lista.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 029 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


TORRENTE

Digo
que el señor don Silvestre de Almendárez
no pudo más. El caso fue forzoso, 830
y la borrasca tal, que nos convino
alijar el navío, y echar cuanto
en su anchísimo vientre recogía
al mar, que se sorbió como dos huevos
catorce mil tejuelos de oro puro. 835
Al cielo las promesas y oraciones
volaban más espesas que las nubes,
que la cara del sol cubrían entonces;
entre las cuales oraciones, una
envió don Silvestre al sumo alcázar 840
con tan vivos y tiernos sentimientos,
que penetró los cascos de los cielos.
Conteníase en ella que de Roma
aquello que se llama Siete Iglesias
andaría descalzo peregrino, 845
si Dios de aquel peligro le sacaba.
Añadió a su promesa mi persona;
añadidura inútil, aunque buena
en parte, pues que soy su amparo y báculo.
En fin: salimos mondos y desnudos 850
a tierra, ni sé adónde, ni sé cómo,
habiéndose engullido el mar primero
hasta una catalnica que traíamos,
de habilidad tan rara, y tan discreta,
que, si no era el hablar, no le faltaba 855
otra cosa ninguna.


DON [ANTONIO]

Bien, por cierto,
la habéis encarecido; aunque yo pienso
que catalnicas mudas valen poco.


TORRENTE

Por señas nos decía todo cuanto
quería que entendiésemos.


MUÑOZ

¡Milagro! 860


TORRENTE

De perlas, ¡qué de cajas arrojamos;
tamañas como nueces, de buen tomo,
blancas como la nieve aún no pisada!;
de esmeraldas, las peñas como cubas,
digo, como toneles, y aun más grandes; 865
piedras bezares, pues dos grandes sacos;
anís y cochinilla, fue sin número.


MUÑOZ

Entre esas zarandajas, ¿por ventura
fue bayeta al mar?


TORRENTE

¡Y el sastre y todo!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 030 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


MUÑOZ

A malísimo viento va esta parva; 870
no me cuadra ni esquina esta tormenta,
puesto que viene bien para el embuste.


DON [ANTONIO]

¿En qué paraje sucedió el naufragio?


TORRENTE

Estaba yo durmiendo en aquel trance,
y no pude del paje ver el rostro. 875


DON [ANTONIO]

Paraje dije; pero no me espanto,
que aun hasta aquí os conturba la borrasca,
ni que en ella os durmiésedes; que el miedo
tal vez suele causar sueño profundo.


TORRENTE

No quiso mi señor, ni por semejas, 880
de cuatro mil y más ofrecimientos
que de darle dineros se le hicieron,
recebir sino aquellos que bastasen
a no pedir limosna en su viaje;
pero no supo bien hacer la cuenta, 885
porque ya casi todos son gastados.


MUÑOZ

¡Válgate Satanás, qué bien lo enredas!


TORRENTE

La primera estación fue a Guadalupe,
y a la imagen de Illescas la segunda,
y la tercera ha sido a la de Atocha; 890
a hurto quiso verte, y esta tarde
quiere partirse a Roma; agora queda
en San Ginés hincado de hinojos,
arrojando del pecho mil suspiros,
vertiendo de sus ojos tiernas lágrimas, 895
pidiendo a Dios que le encamine y guíe
en el viaje santo prometido.
Yo, señor, soy ternísimo de plantas,
a quien callos durísimos enclavan,
de tan largo camino procedidos; 900
querría que se diese alguna traza
de que por quince días descansásemos,
para tomar aliento y refrigerio
en el nuevo camino que se espera.
Además, que también [él] es ternísimo, 905
y podría el cansancio fatigalle,
de modo que el camino con la vida
se acabase en un punto: caso triste
si tal viniese a ser, por el tremendo
dolor que sintiría mi señora 910
doña Ana de Briones, madre suya.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 031 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


DON [ANTONIO]

Vamos, que yo pondré remedio en todo.


TORRENTE

No hay decir, señor, que yo te he visto,
porque me ha de matar si es que tal sabe.
¡Oh pecador de mí!, ¡Éste es que viene! 915
¡En la red me ha cogido! ¡Negativa,
señor; si no, yo muero!


DON [ANTONIO]

No hayas miedo.

 
(Entra CARDENIO, como peregrino.)

  
Mi señor don Silvestre de Almendárez,
¿para qué es encubriros de quien tiene
tantas obligaciones de serviros? 920


CARDENIO

¡Oh traidor, malnacido! Por Dios vivo,
que os engaña, señor, este embustero:
que yo no soy aquese don Silvestre
que dices de Almendárez, sino un pobre
peregrino, y tan pobre.


TORRENTE

¿Qué me miras? 925
Yo no le he dicho nada; y si lo he dicho,
digo que miento una y cien mil veces.
[Aparte, a DON ANTONIO.]
¡Vive Dios!, que es el mismo que te digo.
Apriétale, y conjúrale, y confiese.


DON [ANTONIO]

¡Por Dios, primo y señor, que es caso fuerte 930
negarme esta verdad! ¿Qué importa vengas
rico o pobre a tu casa, que es la mía?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 032 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


TORRENTE

¡Eso es lo que yo digo, pesia al mundo!


DON [ANTONIO]

¿Mandabas tú a los vientos, o pudiste
del proceloso mar las altas olas 935
sosegar algún tanto? ¿No es locura
hacer caso de honra los sucesos
varios de la fortuna, siempre instable,
o, por mejor decir, del cielo firme?


TORRENTE

¡Ea, señor, que ya pasa de raya 940
tan grande pertinacia! ¡Vive Roque,
señor, que es don Silvestre de Almendárez,
vuestro primo y cuñado, el peregrino,
y mi amo, que es más!


CARDENIO

Pues tú lo dices,
no quiero más negarlo, pues no importa. 945
Dadme, señor, las manos.


DON [ANTONIO]

Doy los brazos,
y el alma en su lugar, querido primo.


CARDENIO

Tomad los míos, que, entre aquestos brazos,
también os doy mi alma.
  [A TORRENTE.]
En recompensa,
no te la cubrirá pelo, si puedo. 950


TORRENTE

Que no temo amenazas mal nacidas,
porque esto es lo que importa a nuestro hecho.


MUÑOZ

¿Y cómo?


DON [ANTONIO]

No hayáis miedo que se os toque
al pelo de la ropa por lo dicho.


TORRENTE

Mi señor es discreto, y verá presto 955
de cuán poca importancia era el silencio,
en semejante caso.


DON [ANTONIO]

Señor primo,
vamos a casa, y sepa vuestra esposa
vuestra buena venida y deseada.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada I
Pág. 033 de 107
La entretenida Jornada I Miguel de Cervantes


CARDENIO

Siempre he de obedecer.


MUÑOZ

¡Qué bien trazada 960
quimera! Si ella llega a colmo, espero
un Potosí de barras y dinero.


TORRENTE

¿Qué os parece, Muñoz?


MUÑOZ

Que me parece
que es verdad cuanto ha dicho, y que lo veo.


TORRENTE

¡Y cómo que es verdad! Sin que le falte 965
un átomo, una tilde, una meaja.

 
(Éntranse DON ANTONIO, CARDENIO y TORRENTE.)

  

MUÑOZ

Términos tienen estos socarrones
de hacerme a mí entender que la borrasca
y el alijo de ropa es verdadero.
Ahora bien, veremos lo que pasa, 970
que, una por una, los dos ya están en casa.




 
 
FIN DE LA PRIMERA JORNADA


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 034 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


Salen MARCELA y DOROTEA,
con una almohadilla, y CRISTINA.

  
MARCELA

Andas con vergüenza poca,
Cristina, muy inquïeta,
y, con puntos de discreta,
das mil puntadas de loca.
   Sabed, señora, una cosa: 5
que, entre las prendas de honor,
es tenida por mejor
la honesta que la hermosa.


CRISTINA

[Aparte.]
   Señora me llama. ¡Malo!:
que ya sé por experiencia 10
que no hay dos dedos de ausencia
desta cortesía a un palo.


MARCELA

¿Qué murmuras, desatada,
maliciosa y atrevida?


CRISTINA

Nunca murmuré en mi vida. 15


MARCELA

¿Qué dices?


CRISTINA

No digo nada.
   ¡Tenga el Señor en el cielo
a mi señora la vieja!


MARCELA

Desas plegarias te deja.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 035 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CRISTINA

Pronúncialas mi buen celo. 20
   Si ella fuera viva, sé
que otro gallo me cantara,
y que ninguna no osara
reñirme; no, en buena fe.
   ¡Tristes de las mozas 25
a quien trujo el cielo
por casas ajenas
a servir a dueños,
que, entre mil, no salen
cuatro apenas buenos, 30
que los más son torpes
y de antojos feos!
¿Pues qué, si la triste
acierta a dar celos
al ama, que piensa 35
que le hace tuerto?
Ajenas ofensas
pagan sus cabellos,
oyen sus oídos
siempre vituperios, 40
parece la casa
un confuso infierno;
que los celos siempre
fueron vocingleros.
La tierna fregona, 45
con silencio y miedo,
pasa sus desdichas,
malogra requiebros,
porque jamás llega
a felice puerto 50
su cargada nave
de malos empleos.
Pero, ya que falte
este detrimento,
sobran los del ama, 55
que no tienen cuento:
«Ven acá, suciona.
¿Dónde está el pañuelo?
La escoba te hurtaron
y un plato pequeño. 60
Buen salario ganas;
dél pagarme pienso,
porque despabiles
los ojos y el seso.
Vas y nunca vuelves, 65
y tienes bureo
con Sancho en la calle,
con Mingo y con Pedro.
Eres, en fin, pu...
El ta diré quedo, 70
porque de cristiana
sabes que me precio».
Otra vez repito,
con cansado aliento,
con lágrimas tristes 75
y suspiros tiernos:
¡triste de la moza
a quien trujo el cielo
por casas ajenas!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 036 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


DOROTEA

Señoras, ¿qué es esto? 80
Cristinica, amiga,
dime: ¿con qué viento
esta polvareda
has alzado al cielo?


MARCELA

La desenvoltura 85
es un viento cierzo
que del rostro ahuyenta
la vergüenza y miedo.
Pero yo haré,
si es que acaso puedo, 90
si ella no se emienda,
lo que callar quiero.

 
(Entra QUIÑONES, el paje.)

  

QUIÑONES

Don Antonio, mi señor,
entra con dos peregrinos.

 
(Entran DON ANTONIO, CARDENIO, TORRENTE y MUÑOZ.)

  

DON [ANTONIO]

¿Vuestros intentos divinos 95
fueran disculpa al rigor
   del no vernos?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 037 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CARDENIO

Así es;
pero yo, señor, holgara
que esta deuda se pagara
de espacio, y fuera después 100
   de mi peregrinación,
que no se puede escusar.


DON [ANTONIO]

Fácilmente habéis de hallar
en mi voluntad perdón.


CARDENIO

¿Es mi señora y mi prima? 105


DON [ANTONIO]

La misma.


CARDENIO

¡Oh mi señora,
rico archivo donde mora
de la belleza la prima!
   No me niegues estos pies,
pues no merezco esas manos. 110


DOROTEA

Peregrinos cortesanos
son éstos.


DON [ANTONIO]

No tan cortés,
   señor primo, que mi hermana
está del caso suspensa.


MUÑOZ

[Aparte.]
La traza de lo que él piensa 115
es más cortés que no sana.


MARCELA

Señor, para que me muestre
con el respeto debido
a quien sois, el nombre os pido.


CARDENIO

Vuestro primo don Silvestre 120
   de Almendárez; vuestro esposo,
o el que lo tiene de ser.


MARCELA

Mudaré de proceder
con un huésped tan famoso:
   los brazos habré de daros, 125
que no los pies, primo mío.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 038 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


MUÑOZ

[Aparte.]
Destos principios yo fío
que son más dulces que caros.


CARDENIO

No fue huracán el que pudo
desbaratar nuestra flota, 130
ni torció nuestra derrota
el mar insolente y crudo;
   no fue del tope a la quilla
mi pobre navío abierto,
pues he llegado a tal puerto, 135
y pongo el pie en tal orilla;
   no mi[s] riquezas sorbieron
las aguas que las tragaron,
pues más rico me dejaron
con el bien que en vos me dieron. 140
   Hoy se aumenta mi riqueza,
pues con nueva vida y ser,
peregrino llego a ver
la imagen de tu belleza.

 
(Entra OCAÑA.)

  

OCAÑA

Desta común alegría 145
alguna parte quizá
mi tristeza alcanzará,
que está como estar solía.
   Desde aquí quiero mirarte,
si es que te dejas mirar, 150
de mi suerte amargo azar,
de mi bien el todo y parte.
   Puesto en aqueste rincón,
como lacayo sin suerte,
veré quizá de mi muerte 155
alguna resurrección.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 039 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


MARCELA

La desventura mayor,
más espantosa y temida,
es la de perder la vida.


DON [ANTONIO]

Primero es la del honor. 160


MARCELA

Ansí es; y pues vos, primo,
con honra y vida venís,
mal haréis si mal sentís
del mal que por bien yo estimo.
   Y en llegar adonde os veis, 165
habéis de tener por cierto
que habéis arribado a un puerto
adonde restauraréis
   las riquezas arrojadas
al mar, siempre codicioso. 170


CARDENIO

Tendrá el que fuere tu esposo
las venturas confirmadas.


TORRENTE

¿Doncella acaso es de casa?


CRISTINA

No soy sino de la calle.


TORRENTE

Eso no; que aquese talle 175
a los de palacio pasa.
   ¿Sirve en ella?


CRISTINA

Soy servida.


TORRENTE

La respuesta ha sido aguda.


OCAÑA

Ten, pulcra, la lengua muda;
no la descosas, perdida. 180


TORRENTE

¿El nombre?


CRISTINA

Cristina.


TORRENTE

Bueno;
que es dulce, con ser de rumbo.
¿Túmbase?


CRISTINA

Yo no me tumbo.
Basta; que tiene barreno
   el indianazo gascón. 185


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 040 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


TORRENTE

Yo, señora, como ves,
soy criollo perulés,
aunque tiro a borgoñón.


DON [ANTONIO]

Reposaréis, primo mío,
y después saber querría 190
del buen estar de mi tía,
de vuestro padre y mi tío.


OCAÑA

¡Oh peregrino traidor,
cómo la miras! ¡Oh falsa,
cómo le vas dando salsa 195
al gusto de su sabor!


TORRENTE

Pluguiera a Dios que nunca aquí viniera;
o, ya que vine aquí, que nunca amara;
o, ya que amé, que amor se me mostrara,
de acero no, sino de blanda cera... 200


CARDENIO

Depositario fue el mar
de tus cartas y presentes.


OCAÑA

[Aparte.]
¡El alma tengo en los dientes!
¡Casi estoy para espirar!

   

TORRENTE

...O que de aquesta fregonil guerrera, 205
de los dos soles de su hermosa cara,
no tan agudas flechas me arrojara,
o menos linda y más humana fuera.


MARCELA

Entrad, señor, do podáis
mudar vestido decente. 210


CARDENIO

Mi promesa no consiente
que esa merced me hagáis.


TORRENTE

[Aparte.]
   Éstas sí son borrascas no fingidas,
de quien no espero verdadera calma,
sino naufragios de más duro aprieto. 215


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 041 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CARDENIO

No puedo mudar de traje
por un tiempo limitado:
que esta pobreza ha causado
la tormenta del viaje.


TORRENTE

¡Oh, tú, reparador de nuestras vidas, 220
Amor, cura las ansias de mi alma,
que no pueden caber en un soneto!


DON [ANTONIO]

A no ser tan perfecto,
primo, vuestro designio, yo hiciera
que por otra persona se cumpliera. 225

 
(Éntranse MARCELA, DON ANTONIO,
DOROTEA, y CRISTINA y CARDENIO.
Quedan en el teatro MUÑOZ, TORRENTE y OCAÑA.)

  

MUÑOZ

No me habléis, Torrente hermano,
que nos escuchan, y siento
que en nuestro famoso intento
el callar es lo más sano.

 
(Éntrase MUÑOZ.)

  

OCAÑA

Si a mí el ojo no me miente, 230
sé con gran certinidad
que vuestra paternidad
tiene el alma algo doliente.
   [Es] C[r]istinica un harpón,
es un virote, una jara 235
que el ciego arquero dispara,
y traspasa el corazón.
   Es un incendio, es un rayo.
¿Cómo un rayo? Dos y tres.


TORRENTE

Y vuesa merced, ¿quién es? 240


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 042 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


OCAÑA

Soy desta casa el lacayo;
   y, aunque en la caballeriza
me arrincono, el amor ciego,
con su yelo y con su fuego,
me consume y martiriza. 245
   Entre el harnero y pesebre,
entre la paja y cebada,
de noche y de madrugada,
me embiste de amor la fiebre.

   

TORRENTE

¿Y es Cristina la ocasión 250
de tan grande encendimiento?


OCAÑA

No sé quién es; sé que siento
el alma hecha un carbón.


TORRENTE

Si es Cristina, pondré pausa
en ciertos recién nacidos 255
pensamientos atrevidos
que su memoria me causa.
   No pienso en manera alguna
seros rival: que sería
género de villanía 260
que al ser quien yo soy repugna.
   Honestísimo decoro
se guardará en esta casa,
puesto que me arda la brasa
desta niña a quien adoro. 265
   Quebrantaré en la pared
mis pensamientos primeros,
con gusto de conoceros
para haceros merced.
   Porque no han de naufragar 270
siempre las flotas: que alguna
tendrá próspera fortuna
para podérnosla dar.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 043 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


OCAÑA

Beso tus pies, peregrino,
único, raro y bastante 275
a ablandar en un instante
un corazón diamantino.
   Yo, en quien nacieron barruntos
de celos cuando te vi,
a tus pies los pongo aquí, 280
semivivos y aun difuntos.


TORRENTE

Alzaos, señor; no hagáis
sumisión tan indecente,
que humillaré yo mi frente
si es que la vuestra no alzáis. 285
   Dadme los brazos de amigo,
que lo hemos de ser los dos
gran tiempo, si quiere Dios,
que es de mi intención testigo.


OCAÑA

Como tú, señor, me abones 290
con tu amistad peregrina,
doy por cordera a Cristina
y por cabrito a Quiñones.


TORRENTE

Por verte con gusto, voy
alegre, así Dios me salve. 295


OCAÑA

[Aparte.]
Para éstas, que yo os calve,
o no seré yo quien soy.

 
(Éntranse TORRENTE y OCAÑA.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 044 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


(Entra DON AMBROSIO.)
DON AMBROSIO

Por ti, virgen hermosa, esparce ufano,
contra el rigor con que amenaza el cielo,
entre los surcos del labrado suelo, 300
el pobre labrador el rico grano.
   Por ti surca las aguas del mar cano
el mercader en débil leño a vuelo;
y, en el rigor del sol como del yelo,
pisa alegre el soldado el risco y llano. 305
   Por ti infinitas veces, ya perdida
la fuerza del que busca y del que ruega,
se cobra y se promete la vitoria.
   Por ti, báculo fuerte de la vida,
tal vez se aspira a lo imposible, y llega 310
el deseo a las puertas de la gloria.
   ¡Oh esperanza notoria,
amiga de alentar los desmayados,
aunque estén en miserias sepultados!

 
(Entra CRISTINA.)

  

CRISTINA

Habrá fiesta y regodeo, 315
y la parentela toda
vendrá, sin duda, a la boda.


DON AMBROSIO

Mi norte descubro y veo.
   ¡Oh dulcísima Cristina!


CRISTINA

De alcorza debo de ser. 320


DON AMBROSIO

Tribunal do se ha de ver
lo que el Amor determina
   en mi contra o mi provecho.


CRISTINA

¡Estraña salutación!


DON AMBROSIO

La lengua da la razón 325
como la saca del pecho.
   Pero vengamos al punto.
Mi esperanza, ¿cómo está?
¿Ha de morir? ¿Vivirá?
¿Contaréme por difunto? 330
   ¿Dificúltase la empresa?
¡Presto, que me vuelvo loco!


CRISTINA

Idos, señor, poco a poco,
que preguntáis muy apriesa.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 045 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


DON AMBROSIO

Más apriesa me consume 335
el vivo incendio de amor.


CRISTINA

En sólo un punto el rigor
suyo se abrevia y resume,
   y es que puedes ya contar
a Marcela por casada. 340
Ya no es suya: ya está dada
a quien la sabrá estimar.


DON AMBROSIO

No me digas el esposo,
que, sin duda, es don Antonio.


CRISTINA

Levantas un testimonio 345
que pasa de mentiroso.
   ¿Con su hermana?


DON AMBROSIO

¡Ah Cristinica!
¿Qué es eso? ¿Cubierta y pala
con que una obra tan mala
se apoya y se fortifica? 350


CRISTINA

Que es con su primo.


DON AMBROSIO

¿Qué es esto,
cielo siempre soberano?
¿Hoy primo el que ayer fue hermano?
¿Cámbiase un hombre tan presto?


CRISTINA

Digo que es un peregrino, 355
primo suyo y perulero,
de tan soberbio dinero,
que de las Indias nos vino.
   De oro más de cien mil tejos
se sorbió el mar como un huevo, 360
deste peregrino nuevo,
que no está de ti muy lejos,
   porque vesle allí dó asoma.


DON AMBROSIO

¡Y que esto en el mundo pase!


CRISTINA

Puesto que antes que se case, 365
entiendo que ha de ir a Roma.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 046 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


(Entran CARDENIO, TORRENTE y MUÑOZ.)
DON AMBROSIO

Embustero y perulero,
atrevido e insolente,
¿por qué te haces pariente
de la vida por quien muero? 370


TORRENTE

Descornado se ha la flor;
perecemos.


MUÑOZ

Malo es esto;
la traza se ha descompuesto
al primer paso.


CARDENIO

Señor,
   no te entiendo, ni imagino 375
por qué tan acelerado
la maldita has desatado
contra un noble peregrino.


MUÑOZ

Quien dijere que yo di
lista a nadie, mentirá 380
cuantas veces lo dirá.
No sino lléguense a mí,
    que fabrico en ningún modo
castillos mal prevenidos.


TORRENTE

[Aparte.]
Antes de ser convencidos, 385
éste lo ha de decir todo.
   ¡Oh levantadas quimeras
en el aire, cual yo dije!


DON AMBROSIO

Por el Cielo que nos rige,
que si acaso perseveras 390
   en el embuste que intentas,
primero que en algo aciertes,
ha de ser una y mil muertes
el remate de tus cuentas.
   Vuélvete a tu Potosí, 395
deja lograr mi porfía.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 047 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CARDENIO

Aquéste ya desvaría.


TORRENTE

Así me parece a mí.


CRISTINA

Don Francisco y mi señor
son éstos. ¡Pies, a correr! 400


(Éntrase CRISTINA.)
 
(Salen DON FRANCISCO y DON ANTONIO.)

  

DON FRANCISCO

Todo aqueso puede ser:
que a más obliga el rigor
   de un celoso, si es honrado,
como el padre de Marcela.


DON AMBROSIO

Éste es el que urdió la tela 405
que tan cara me ha costado.
   ¿Qué rigor de estrella ha sido,
señor don Antonio, aquel
que de piadoso en crüel
contra mí os ha convertido? 410
   ¿Y qué peregrino es éste,
tan medido a vuestro intento,
que queréis que su contento
a mí la vida me cueste?
   Mía es Marcela, si el cielo 415
quisiere y si vos queréis:
que en vuestra industria tenéis
de mi mal todo el consuelo.
   No es desigual mi linaje
del suyo, y su padre creo 420
que deste igual himeneo
no ha de recebir ultraje.
   Si él la escondió en vuestra casa
por quitármela delante,
ved, si acaso sois amante, 425
lo que el alma ausente pasa.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 048 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


DON FRANCISCO

Éste habla de Marcela
Osorio, y no de tu hermana.


DON [ANTONIO]

La presumpción está llana,
gran mal mi alma recela. 430
   Desta vana presumpción
y mal formados antojos
os han de dar vuestros ojos
la justa satisfación.
   Veníos conmigo, y veréis 435
en el engaño en que estáis.


DON AMBROSIO

Si a Marcela me lleváis,
al cielo me llevaréis.

 
(Éntrase DON ANTONIO,
DON FRANCISCO y DON AMBROSIO.
Quedan en el teatro MUÑOZ,
TORRENTE y CARDENIO.)

  

CARDENIO

¡Ah Muñoz, con cuán pequeña
ocasión habéis temblado! 440


MUÑOZ

Temo de verme brumado,
y molido como alheña;
   temo que mis trazas den,
mis embustes y quimeras,
con mi cuerpo en las galeras, 445
que no le estará muy bien.


TORRENTE

¿Sin apretaros la cuerda
os descoséis? ¡Mala cosa!


MUÑOZ

La conciencia temerosa,
de los castigos se acuerda. 450
   Pero desde aquí adelante
pienso ser mártir, y pienso
que paga a la culpa censo
con temor el más constante.
   Pésame que fue la lista 455
de mi letra y de mi mano,
y este temor, que no es vano,
todas mis fuerzas conquista.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 049 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


TORRENTE

Vamos a ver en qué para
el comenzado desastre. 460


MUÑOZ

Aquella bayeta y sastre
nunca el cielo lo depara.

 
(Éntranse todos.)
 
(Salen MARCELA y DOROTEA.)

  

MARCELA

Este primo no me agrada,
dulce amiga Dorotea.
¡Plegue a Dios que por bien sea 465
su venida no esperada!


DOROTEA

Como le ves mal vestido,
no te parece galán.


MARCELA

Las galas no siempre dan
aire y brío, ni el vestido. 470
   Desmayado me parece,
aunque atrevido tal vez.


DOROTEA

De su causa eres juez.


MARCELA

Basta; poco me apetece.


DOROTEA

Parece que se ha templado 475
tu hermano en su pensamiento.


MARCELA

Todavía, a lo que siento,
anda un poco apasionado;
   no se le cae de la boca
mi nombre, y aun todavía 480
descubre una fantasía
que en lascivos puntos toca;
   mas yo no le doy lugar
de que esté a solas conmigo.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 050 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


DOROTEA

Eso es lo que yo te digo, 485
y lo que has de procurar.

 
(Aquí han de entrar DON ANTONIO,
DON FRANCISCO, CARDENIO, TORRENTE y MUÑOZ.)

  

DON [ANTONIO]

Mirad, señor, destas dos,
cuál es la Marcela hermosa
que con fuerza poderosa
os tiene fuera de vos. 490


DON AMBROSIO

Ésta le parece en algo,
y no es ella; mas ya veo,
sin duda, que es devaneo,
y que de sentido salgo.
   Téngame Amor de su mano, 495
y los cielos, si me ofenden.


MARCELA

¿O me compran o me venden?
Decidme qué es esto, hermano.


DON AMBROSIO

No es otra cosa alguna,
sino que la belleza 500
incomparable y sola
de otra que tiene el proprio nombre vuestro,
   su donaire, su gracia,
su honesta compostura,
su ingenio, su linaje, 505
se llevaron tras sí mis pensamientos.
   Améla honestamente,
adoréla rendido,
solicitéla mudo,
aunque los ojos son parleros siempre. 510
   Su padre, recatado,
por algún su desinio,
o por mi desventura,
llevóla, y no sé adónde.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 051 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


DON [ANTONIO]

Ésta es mi historia.


DON AMBROSIO

No con más diligencia 515
la diosa de las mieses
buscó a su hija amada
hasta los escondrijos del infierno,
   como yo la he buscado
por cuanto las sospechas 520
han podido llevarme,
pensativo, solícito y ansioso.
   En esto, a mis oídos
el nombre de Marcela
llegó, y vuestra hermosura; 525
pero no el sobrenombre de Almendárez.
   Creí que don Antonio,
vuestro querido hermano,
por orden de su padre
de la Marcela Osorio, que yo busco, 530
    en casa la tenía,
y, mal considerado,
y con los celos ciego,
hice los disparates que habéis visto.


DON FRANCISCO

¿Éstas no son lanzadas 535
que te pasan el alma?


DON [ANTONIO]

Y aun rayos que la embisten,
la hieren, desmenuzan y quebrantan.


DOROTEA

Apostaré, señora,
que es ésta la Marcela 540
por quien tu hermano gime,
suspira y con angustia se lamenta.


TORRENTE

Un canto pesadísimo,
una montaña dura,
una máquina inmensa, 545
de acero un monte dilatado y grave,
   de sobre el pecho quito.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 052 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


MUÑOZ

Y yo de sobre el alma
una carcoma aguda.
¡Maldito seas de Dios, amante simple! 550
   ¡Qué confusos nos tuvo
aqueste mentecato!
¡Con cuán pocos indicios
trocó las dos Marcelas el cuitado!
   Ya pensé que mi lista 555
andaba por la casa
de mano en mano. ¡Ay duro
trance, no imaginado y repentino!


DON FRANCISCO

Pues en esta Marcela veis patente
de vuestro pensamiento el desengaño, 560
mostraos, señor, más cauto y más prudente
otra vez que os acose vuestro engaño,
y volved a buscar más diligente
la causa original de vuestro daño.


DON AMBROSIO

Tiene cualquiera enamorada culpa 565
fácil y compasiva la disculpa.
   Erré; mas no es el yerro de tal suerte
que perdón no merezca.


CARDENIO

Yo imagino
que ministró ocasión al atreverte
este pobre sayal de peregrino. 570


DON [ANTONIO]

La rabia de los celos es tan fuerte,
que fuerza a hacer cualquiera desatino.
Sélo yo bien, que ya me vi celoso,
atrevido, arrojado y malicioso.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 053 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


DON AMBROSIO

En siglos prolongados tu ventura 575
goces, ¡oh peregrino!, y tus bisnietos
te lleven a la honrada sepultura
sobre sus hombros, para el caso electos;
no menoscabe el tiempo la hermosura
de tu Marcela; celos indiscretos 580
no perturben tu paz en tanto cuanto
de vida os diere aliento el Cielo santo.
    Yo vuelvo a renovar mi pena antigua,
buscando aquélla que me encubre el cielo,
y, mientras dónde está no se averigua, 585
un Sísifo seré nuevo en el suelo.
De noche, como sombra o estantigua,
llena la vista de inmortal desvelo,
por ver el fin de mis trabajos largos,
un lince habré de ser con ojos de Argos. 590

 
(Éntrase DON AMBROSIO.)

  

MARCELA

Desesperado se parte.


DON [ANTONIO]

Yo sin esperanza quedo,
dulce Marcela, de hallarte.


TORRENTE

De mí se ha arredrado el miedo.


MUÑOZ

En mí ya no tiene parte; 595
   pero, con todo, quisiera
que la lista se rompiera
que di escrita de mi mano:
que cualquier susto, aunque vano,
la mala conciencia altera. 600


DON FRANCISCO

Haz cuenta, amigo, que envías,
en este amante curioso,
a buscar tu gloria espías.


DON [ANTONIO]

Con todo, estoy temeroso:
que son tiernas sus porfías, 605
   y muchas, que es lo peor.


DON FRANCISCO

Yo lo tengo por mejor:
que este anzuelo ha de sacar
del profundo de la mar
la perla que escondió Amor. 610


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 054 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


(Éntrase DON FRANCISCO y DON ANTONIO.)
CARDENIO

¿No ha sido estremado el cuento,
señora prima?


MARCELA

Sí ha sido;
aunque dél me ha parecido
ir mi hermano descontento,
pensativo y desabrido. 615
   Y es la causa que la dama
que aquél busca, adora y ama
como quiere Amor tirano,
es la misma que mi hermano
quiere, busca, nombra y llama. 620
   Y yo, simple, imaginaba
ser yo la hermosa Marcela
a quien mi hermano llamaba,
y con malicia y cautela
a las manos le miraba, 625
   a los ojos y a la boca,
y con no advertencia poca
ponderaba sus razones,
sus movimientos y acciones.


DOROTEA

Curiosidad simple y loca. 630
   Pídele perdón.


MARCELA

No quiero,
pues nunca arraigó en mi pecho
el pensamiento primero.


CARDENIO

Y más, que te ha satisfecho
tan llano y tan por entero. 635


MUÑOZ

¿Hemos de hacer la visita
de mi señora doña Ana?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 055 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


MARCELA Todavía es de mañana,

y el frío la gana quita
   de hacer visitas agora. 640
Ven, amiga Dorotea;
vamos donde el sol nos vea.


DOROTEA ¡Y cómo que iré, señora!

   ¡Que tirito, ti, ti, ti!
¡Insufrible frío hace! 645

 
(Éntranse MARCELA y DOROTEA.)

  

TORRENTE

El tuyo a mí me desplace.
¿Para qué veniste aquí,
   Cardenio, si te has de estar
como una estatua sin lengua?
Allá voy, y no hago mengua. 650
¿Piensas que se te ha de entrar
   la ventura por la puerta,
y arrojársete en la cama?


CARDENIO

A mi yelo y a mi llama
ningún medio las concierta. 655
   Cuando de Marcela ausente
algún breve espacio estoy,
ardo de atrevido, y doy
en pensar que soy valiente;
   pero apenas me da el cielo 660
lugar para a solas vella,
cuando estoy, estando ante ella,
frío mucho más que el yelo.


TORRENTE

Con ese yelo no habrá
ostugo que nos alcance. 665


MUÑOZ

Cierto que yo he echado un lance
que a los ojos me saldrá,
   si a las espaldas no sale
primero. ¡Oh viejo imprudente!
Bien merecéis, inocente, 670
que se evapore y exhale
   el alma con el más chico
temor que te sobresalte.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 056 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CARDENIO

Cuando yo, Muñoz, os falte,
cuando yo no os haga rico, 675
   jamás del Pirú me venga
el mi esperado tesoro.


MUÑOZ

¡Que no me vuelva yo moro,
y que yo paciencia tenga
   para escuchar lo que escucho! 680
¿Dónde está el oro, señores
socarrones, embaidores?


TORRENTE

Muñoz, que ha de venir mucho.


MUÑOZ

¿De qué Pirú ha de venir,
de qué Méjico o qué Charcas? 685


TORRENTE

Cuatro cofres y seis arcas
puedes desde luego abrir
   para echar cuatro mil barras,
y aun son pocas las que digo.


MUÑOZ

Tente; que Dios sea contigo, 690
Torrente, que te desgarras.
   Con el sastre y la bayeta
estaría yo contento.


TORRENTE

Sastres pasarán de ciento.


MUÑOZ

La bayeta es la que aprieta 695
   al deseo de tenella.


TORRENTE

Déjenme los dos aquí,
que viene Cristina allí,
y me importa hablar con ella.
 
(Vanse MUÑOZ y CARDENIO.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 057 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes



(Entra CRISTINA.)

  
   ¿Que es posible, flor y fruto 700
del árbol lindo de amor,
que ha de andar por tu rigor
siempre mi alma con luto?
   ¿Que es posible que un potente
indiano no te remate 705
ni que a tu dureza mate
la blandura de Torrente?
 
(Entra OCAÑA en calzas y en camisa,
con un mandil delante, y con un harnero y una almohaza;
entra puesto el dedo en la boca, con pasos tímidos,
y escóndese detrás de un tapiz,
de modo que se le parezcan los pies no más.)
  
   ¿Que es posible que no precies
los montones de oro fino,
y por un lacayo indino 710
un perulero desprecies?
   ¿Que no quieras ser llevada
en hombros como cacique?
¿Que huigas de verte a pique
de ser reina coronada? 715
   ¿Que por las faltas de España,
que siempre suelen sobrar,
no quieras ir a gozar
del gran país de Cucaña?
   ¿Que te tenga avasallada 720
un lacayo de tal modo,
que por él dejes el todo,
y te acojas al nonada?
   ¿Que a un borracho te sujetes,
que cuela tan sin estorbos, 725
que unos sorbos y otros sorbos
son sus briznas y luquetes?
   ¡Oh mujeres, que tenéis
condición de escarabajo!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 058 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CRISTINA

Hablad, Torrente, más bajo, 730
si por ventura podéis;
   que dicen que las paredes
a veces tienen oídos.


TORRENTE

Los tuyos tienes tapidos
a la voz de mis mercedes. 735
   Deja aquese socarrón,
que tu deshonra procura,
y fabrica tu ventura
con tu mucha discreción.


CRISTINA

Pues ¿quiérole yo, mezquina, 740
o, por ventura, hago caso
yo de buzaque?


TORRENTE

Hablad paso;
moderad la voz, Cristina,
   que no sabéis quién os oye,
y haced con prudencia diestra 745
que la humilde suerte vuestra
con la que tengo se apoye,
   y veréisos encumbrada
sobre el cerco de la luna.


CRISTINA

Esa próspera fortuna 750
para mí no está guardada,
   que soy una pecadora
inútil, una mozuela
de mantellina y chinela,
no buena para señora; 755
   y más, estando abatida
y murmurada de Ocaña.


TORRENTE

Muéveme ese llanto a saña;
perderá Ocaña la vida.


CRISTINA

Con sólo media docena 760
de palos que tú le des,
rendida vendré a tus pies.


TORRENTE

Blanda y moderada pena
   a tanta culpa le das;
mejor fuera que la lengua 765
que se desmandó en tu mengua
se le cortara, y aun más.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 059 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CRISTINA

Palos bastan; vete en paz.


TORRENTE

El cielo quede contigo.


CRISTINA

Procura hacer lo que digo, 770
secreto, astuto y sagaz.
 
(Éntrase TORRENTE.)

  
   ¡Ay Jesús! ¿Quién está aquí?
¿Qué pies son éstos, cuitada?

 
(Sale OCAÑA.)

  

OCAÑA

Cacica en hombros llevada
desde Lima a Potosí: 775
   yo soy, vesme aquí presente,
hecho estafermo sufrible
a tu rancor tan terrible
y a los palos de Torrente.
   Pocos son media docena; 780
la piedad en ti florece:
que mi culpa bien merece
cuatrodoblada la pena.
   Mas yo no tengo por culpa
el amarte y avisarte 785
que de aquello has de guardarte
que te obligue a dar disculpa.


CRISTINA

Por vida tuya, lacayo
el más discreto de España,
que todo ha sido maraña 790
burlona y de alegre ensayo;
   porque pensaba avisarte
en viéndote.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 060 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


OCAÑA

Una por una,
tú estarás sobre la Luna,
sobre el Sol y aun sobre Marte; 795
   yo, mísero, apaleado,
tendido por ese suelo.


CRISTINA

Nunca tal permita el cielo.


OCAÑA

Tú misma me has condenado.


CRISTINA

Ya te he dicho la verdad: 800
que burlaba; y esto baste.


OCAÑA

Pues ¿por qué, di, le intimaste
secreto y sagacidad?

   

CRISTINA

Porque, advirtiéndote a ti
del caso, y estando alerta, 805
fuese la burla más cierta
y más buena.


OCAÑA

Fuera ansí,
   cuando tú no confirmaras
con lágrimas tu deseo.


CRISTINA

Luego, ¿no me crees?


OCAÑA

Sí creo; 810
mas reparo.


CRISTINA

¿En qué reparas?


OCAÑA

En las lágrimas, y en ver
que no son burlas risueñas
las que descubren por señas
matar, rajar y hender. 815
   Pero tú forja en tu fragua
tus embustes, que yo espero
que ha de ver el mundo entero
el que lleva el gato al agua.
   Entra y dame la cebada, 820
o darásmela después.
«¡Rendida vendré a tus pies!»


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada II
Pág. 061 de 106
La entretenida Jornada II Miguel de Cervantes


CRISTINA

¿Esa razón no te agrada?
   Pero él no verá cumplida
tal promesa en vida suya. 825


OCAÑA

¿Tomara yo alguna tuya,
puesto que fuera fingida?


CRISTINA

No seas tan ignorante;
muestra, que yo volveré.
 (Dale el harnero.)
Con esto me quitaré 830
dos importunos delante.

 
(Éntrase CRISTINA.)

  

OCAÑA

Que de un lacá la fuerza poderó-,
hecha a machamartí con el trabá-,
de una fregó le rinda el estropá-,
es de los cie no vista maldició-. 835
   Amor el ar en sus pulgares to-,
sacó una fle de su pulí carcá-,
encaró al co, y diome una flechá-,
que el alma to y el corazón me do-.
   Así rendí, forzado estoy a cre- 840
cualquier mentí de aquesta helada pu-,
que blandamen me satisface y hie-.
   ¡Oh de Cupí la antigua fuerza y du-,
cuánto en el ros de una fregona pue-,
y más si la sopil se muestra cru-! 845


 
 
FIN DE LA SEGUNDA JORNADA


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 062 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


Entra DON ANTONIO.

  
DON [ANTONIO]

En la sazón del erizado invierno,
desnudo el árbol de su flor y fruto,
cambia en un pardo desabrido luto
las esmeraldas del vestido tierno.
   Mas, aunque vuela el tiempo casi eterno, 5
vuelve a cobrar el general tributo,
y al árbol seco, y de su humor enjuto,
halla con muestras de verdor interno.
   Torna el pasado tiempo al mismo instante
y punto que pasó: que no lo arrasa 10
todo, pues tiemplan su rigor los cielos.
   Pero no le sucede así al amante,
que habrá de perecer si una vez pasa
por él la infernal rabia de los celos.

 
(Entra DON FRANCISCO.)

  

DON FRANCISCO

Siempre han de herir los vientos, 15
amigo, en cualquier sazón
los ayes de tu pasión,
los ecos de tus lamentos.


DON [ANTONIO]

Si acaso quiero entonar
alguna voz de alegría, 20
siento que la lengua mía
se me pega al paladar.
   A mi angustia, a mi dolencia
no dan alivio los cielos:
que no le tienen los celos, 25
ni le consiente la ausencia.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 063 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON FRANCISCO

No hay estremo sin su medio,
ni es eterna humana suerte:
sólo no tiene la muerte
en la vida algún remedio. 30
   Naturaleza compuso
la suerte de los mortales
entre bienes y entre males,
como nos lo muestra el uso.
   Esta verdad sé bien yo, 35
sin que en probarla porfíe:
ayer lloraba el que hoy ríe,
y hoy llora el que ayer rió.


DON [ANTONIO]

¡Oh, qué filósofo vienes,
don Francisco!


DON FRANCISCO

Yo confieso 40
que lo soy por el progreso
de tus males y tus bienes.
   Dame los brazos y albricias.


DON [ANTONIO]

Los brazos veslos aquí,
y las albricias de mí 45
llevarás, si las codicias;
   pero yo no sé de qué
me las pides.


DON FRANCISCO

Yo las pido
de que el Amor ha entendido
los quilates de tu fe, 50
   y te la quiero premiar
con entregarte a Marcela.


DON [ANTONIO]

Sé que es burla, y llevaréla
con tu gusto y mi pesar;
   pero no sé qué te mueve 55
a hacer burla de un amigo
tal como yo.


DON FRANCISCO

Verdad digo,
y escucha, que seré breve.
   Su padre de Marcela...


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 064 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON [ANTONIO]

¡Oh nombres cordialísimos 60
de Marcela y su padre!


DON FRANCISCO

Escucha: no seas tonto.


DON [ANTONIO]

Escucho y soylo.


DON FRANCISCO

Esta mañana, estando
en misa en San Jerónimo,
al salir de la iglesia 65
me tomó por la mano.


DON ANTONIO

¡Oh dulce toque!


DON FRANCISCO

¿Qué toque dulce puede
dar la mano de un viejo?
Traslúceseme, amigo,
que así estáis vos en vos, como en el cuento. 70


DON [ANTONIO]

Luego, ¿no fue Marcela
la que os tocó la mano?


DON FRANCISCO

Que no, sino su padre.


DON ANTONIO

No entendí bien. Seguid, que estoy suspenso.


DON FRANCISCO

Las pacíficas plantas 75
de las olivas verdes
fueron testigos ciertos
destas palabras que deciros quiero.


DON [ANTONIO]

¡Oh santísimos orbes
de todas las esferas, 80
a quien inteligencias
supernas rigen, mueven y gobiernan!
   Haced que estas razones
en mi provecho sean;
lleguen a mis oídos, 85
siquiera esta vez sola, alegres nuevas.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 065 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON FRANCISCO

¡Por vida juro! ¡Muérdome
la lengua! ¡Voto a Chito,
que estoy por...! ¡Lleve el diablo
a cuantos alfeñiques hay amantes! 90
   ¡Que un hombre con sus barbas,
y con su espada al lado,
que puede alzar en peso
un tercio de once arrobas de sardinas,
   llore, gima y se muestre 95
más manso y más humilde
que un santo capuchino
al desdén que le da su carilinda...!


DON [ANTONIO]

Paréntesis es éste
que se lleva colgada 100
de cada razón suya
mi alma aquí y allí.


DON FRANCISCO

Pues otro queda.
   Pidióle a una fregona
un amante alcorzado
le diese de su ama 105
un palillo de dientes, y ofrecióle
   por él cuatro doblones;
y la muchacha boba
trújole de su amo,
que era viejo y sin muelas, el palillo. 110
   Él dio lo prometido,
y, engastándole en oro,
se lo colgó del cuello,
cual si fuera reliquia de algún santo.
   Gemía ante él de hinojos, 115
y al palo seco y suyo
plegarias enviaba
que en su empresa dudosa le ayudase.
   ¿Y el otro presumido,
que va a las embusteras 120
del cedacillo y habas,
y da crédito firme a disparates?
   ¡Cuerpo del mundo todo!
Descubra el hombre siempre
tal valor y tal brío, 125
que le muestren varón a todo trance.
   No se ande con esferas,
con globos y con máquinas
de inteligencias puras;
atienda, espere, escuche, advierta y mire, 130
   o lo que en daño suyo,
o en su pro, sus amigos
quisieren descubrirle.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 066 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON [ANTONIO]

Atiendo, espero, escucho, advierto y miro.


DON FRANCISCO

Digo, pues, que don Pedro, 135
el padre de Marcela,
me dijo estas palabras...


DON [ANTONIO]

¿Es mucho que te diga que apresures
   la comenzada plática,
de cuyo fin depende 140
o mi vida o mi muerte?


DON FRANCISCO

Díjome, en fin...


DON [ANTONIO]

¡Primero vendrá el mío!


DON FRANCISCO

¡Colérico, enfadoso
está!


DON [ANTONIO]

¡Cuerpo del mundo!
Acaba, don Francisco, 145
que está pendiente el alma de tu boca.


DON FRANCISCO

Dijo que yo sea parte,
como que él nada entiende,
que a Marcela, su hija,
se la demandes por mujer.


DON [ANTONIO]

¿Qué escucho? 150
   ¿Búrlaste, amigo, o quieres
con falsas esperanzas
entretener las mías?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 067 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON FRANCISCO

No burlo, juro a Dios: verdad te digo.


DON [ANTONIO]

Dame esos pies.


DON FRANCISCO

Levanta. 155


DON [ANTONIO]

Y pídeme en albricias
el alma, y te la diera,
si ya a Marcela dado no la hubiera.
   Mas dime, dulce amigo:
¿tocaste, por ventura, 160
el cuerpo de don Pedro?
¿Viste si era fantasma o no?


DON FRANCISCO

Perdido
estás desa cabeza.


DON [ANTONIO]

¿Que era don Pedro Osorio,
el padre de Marcela? 165


DON FRANCISCO

El mismo.


DON [ANTONIO]

¡El mismo!


DON FRANCISCO

El mismo. ¿Qué es aquesto?


DON [ANTONIO]

A tanta desventura
está el corazón hecho,
que no puede dar crédito
a las dichosas nuevas que le intimas; 170
   pero habrá de creerte,
en fe que tú las dices:
que el buen amigo vemos
que es pedazo del alma de su amigo.}}


DON FRANCISCO

Busca a don Pedro Osorio, 175
y pídele a su hija
por legítima esposa.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 068 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON ANTONIO

¿Dónde la tiene?


DON FRANCISCO

En Santa Cruz la tiene:
   un monesterio santo,
que está puesto muy cerca 180
de Torrejón y Cubas,
orden del rico capitán de pobres.


DON [ANTONIO]

¿Qué le movió llevarla
a tanto encerramiento?


DON FRANCISCO

No me metí en dibujos, 185
no le pregunté nada; sólo estuve
   atento a su demanda,
y, con la ligereza
posible, vine a darte
la dulce que has oído alegre nueva. 190

 
(Entran MARCELA y CRISTINA.)

  

MARCELA

Llega, Cristina, y dile
lo que quieres.


CRISTINA

Ocúpame
el rostro la vergüenza,
y enmudece la lengua.


MARCELA

¡Qué melindres!
   Tomarte has con un toro 195
y con un hombre armado,
¿y de mi hermano tiemblas?


DON [ANTONIO]

Pues, hermana,
   ¿queréis alguna cosa?
¿Mandáis que os sirva en algo?
Pedid a vuestro gusto, 200
que estoy en ocasión de hacer mercedes.


MARCELA

En nombre de Cristina,
os pido deis licencia
para que aquesta noche
os hagan una fiesta los de casa; 205
   Muñoz y Dorotea,
Torrente con Ocaña.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 069 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CRISTINA

Y nuestro buen vecino
el barbero también, y la barbera,
   que canta por el cielo 210
y baila por la tierra,
con otro oficial suyo,
nos tienen de ayudar; dígalo todo.


MARCELA

Dígolo todo, y digo,
hermano, que yo gusto 215
que esta fiesta se haga.


DON [ANTONIO]

Digo que soy contento, y doy licencia
   para que el cielo rompa
en diferentes lenguas
y en fiestas diferentes 220
las cataratas del placer, y salga
   a playa mi contento.


DON FRANCISCO

Y aun, a ser necesario,
haré yo mi figura.


[DON ANTONIO]

Y aun yo, que soy valiente recitante. 225


CRISTINA

Mil años, señor, vivas;
mil regocijos buenos
el corazón te ocupen.
Hacerme tengo rajas esta noche.


DON [ANTONIO]

El término decente 230
de honestidad se guarde,
Cristina.


CRISTINA

¡Bueno es eso!
Bailaremos a fuer de palaciegos.


DON [ANTONIO]

Vamos, amigo.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 070 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON FRANCISCO

Vamos;
aunque don Pedro agora 235
no está en Madrid.


DON [ANTONIO]

¿Pues, dónde?


DON FRANCISCO

A Santa Cruz es ido,
y volverá mañana.


DON [ANTONIO]

Vamos a dar al cielo
gracias porque ha mirado mi buen celo. 240

 
(Éntranse DON FRANCISCO y DON ANTONIO.)

  

MARCELA

Mira, Cristina, que sea
el baile y el entremés
discreto, alegre y cortés,
sin que haya en él cosa fea.


CRISTINA

Hale compuesto Torrente 245
y Muñoz, y es la maraña
casi la mitad de Ocaña,
que es un poeta valiente.
   El baile te sé decir
que llegará a lo posible 250
en ser dulce y apacible,
pues tiene que ver y oír:
   que ha de ser baile cantado,
al modo y uso moderno;
tiene de lo grave y tierno, 255
de lo melifluo y flautado.
   Es lacayuno y pajil
el entremés, y me admira
de verle una tiramira
que tiene de fregonil. 260


MARCELA

La fiesta será estremada.


CRISTINA

Basta que agradable sea.


MARCELA

¿Sabe el dicho Dorotea?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 071 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CRISTINA

Ninguno no ignora nada
   de lo que a su parte toca. 265
Dame, señora, lugar,
que nos hemos de ensayar.


MARCELA

Vamos.


CRISTINA

De gusto voy loca.

 
(Éntranse.)
 
(Salen TORRENTE y OCAÑA,
cada uno con un garrote debajo del brazo.)

  

TORRENTE

Señor Ocaña, a esta parte,
que está más llano el camino. 270


OCAÑA

Por esta vez, peregrino
traidor, no pienso de honrarte
   con darte el lado derecho,
porque he de tomar el tuyo.
Desas ceremonias huyo, 275
lánguidas y sin provecho;
   adondequiera voy bien,
al diestro o siniestro lado,
y no quiero, acomodado,
que otros lugares nos den 280
   del que me cupiere acaso,
y sé yo, señor Torrente,
que tiene de lo imprudente
hacer destas cosas caso.


TORRENTE

¿Es daga aquese garrote, 285
señor Ocaña?


OCAÑA

Es un palo
que por martas lo señalo
para ablandar un cogote.
   ¿Y es puñal aquese vuestro?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 072 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


TORRENTE

Es una penca verduga 290
que las espaldas arruga
del maldiciente más diestro.


OCAÑA

Luego, ¿vais a castigar
algún maldiciente?


TORRENTE

Sí.


OCAÑA

Pues no pasemos de aquí, 295
que yo también he de dar
   doce palos a un bellaco,
socarrón, traidor, y miente.


TORRENTE

Si lo dices por Torrente,
daré destierro a este saco, 300
   y haré en calzas y en jubón,
ya con el palo o sin él,
que confieses ser tú aquel
desmentido y socarrón.


OCAÑA

Tente, Torrente; ¿estás loco?, 305
ten tus cóleras a raya,
si quieres que yo me vaya
en las mías poco a poco.
   ¿Han de fenecer aquí,
por gustos de mozas viles, 310
dos Héctores, dos Aquiles?


TORRENTE

Mueran. ¿Qué se me da a mí?


OCAÑA

¡Vive Dios!, que Cristinilla
me mandó te apalease;
a lo menos, te reglase 315
la una y otra mejilla
   con una navaja aguda:
que es, si en ello mirar quieres,
entre las crudas mujeres,
la más insolente y cruda. 320
   Lo mismo a mí me mandó
que a ti.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 073 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


TORRENTE

Sin duda, ansí es.

   

OCAÑA

¿Y saldrá con su interés?


TORRENTE

Amigo Ocaña, eso no.
   Vivamos para beber, 325
pues para beber vivimos,
y estos dijes y estos mimos
con otros se han de entender
   de más tiernas intenciones
y de más sufribles lomos; 330
no con nosotros, que somos
malos sobre socarrones.
   Disimula; vesla allí
donde viene; disimula.


OCAÑA

Ésta es la más mala mula 335
que en mi vida rasqué o vi.


TORRENTE

Contemporicémosla.
Quizá mudará el rigor:
que su mudanza en mejor
se ha de poner en quizá. 340

 
(Entra CRISTINA.)

  

CRISTINA

Apostaré que están hechos
pedazos mis dos amantes,
que revientan de arrogantes
y de coléricos pechos.
   Pero allí están sosegados 345
más que en misa. ¿Cómo es esto?
Aún no se habrán descompuesto,
que son rufos recatados.


TORRENTE

Señora Cristina mía...


CRISTINA

¿Tuya? ¡Bueno!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 074 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


TORRENTE

Pues ¿que no? 350


CRISTINA

¿Quién a ti a Cristina dio?


TORRENTE

El dinero y la porfía.


CRISTINA

¿Qué dinero?


TORRENTE

Aquel que pienso
darte en llegando la flota,
si no es que, de puro rota, 355
da al mar el usado censo.


CRISTINA

¿Tú no me das algo, Ocaña?


OCAÑA

Cristina, ¿yo no te he dado,
como poeta rodado,
del entremés la maraña? 360
   ¿Hay día que no te cebe
con dos cuartos y aun con tres?


CRISTINA

Si es que sale el entremés
tal que mi señor le apruebe,
   yo me daré por pagada 365
y satisfecha, que es más.


TORRENTE

Cristina, ¿no nos dirás,
si es que el caso no te enfada,
   a cuál de los dos más quieres?


CRISTINA

Es injusta petición, 370
y aquesa declaración
no la han de hacer las mujeres
   como yo; mas, si gustáis
que por señas os lo diga,
haré lo que a más me obliga 375
el amor que me mostráis.
   Muestra si traes un pañuelo,
Ocaña.


OCAÑA

Sí traigo, y roto,
y te le ofrezco devoto
con sano y humilde celo. 380


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 075 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CRISTINA

Toma este mío, Torrente,
y con esto he declarado
lo que me habéis preguntado
honesta y discretamente.
   Y adiós; y venid, que es hora 385
de ensayar el entremés.

 
(Éntrase CRISTINA.)

  

TORRENTE

Si no te aclaras después,
más confuso estoy agora
   que antes de hacer la pregunta.


OCAÑA

Pues yo me aplico la palma, 390
que en mi provecho mi alma
estas razones apunta:
   a ti dio, sin darle nada,
y, sin darme, a mí, tomó;
con el darte, te pagó; 395
llevando, queda obligada
al pago que recibió.


TORRENTE

A quien toman lo que tiene,
dan muestra que se aborrece;
y en el dar, claro parece 400
que más amor se contiene,
pues con las dádivas crece.


OCAÑA

La verdad desta cuestión
quede a la mosquetería,
que tal hay que en él se cría 405
el ingenio de un Platón.
Estos capipardos son
   poetas casi los más,
y tal vez alguno oirás
que a socapa dice cosas 410
que parece, de curiosas,
que las dicta Barrabás.

 
(Éntranse TORRENTE y OCAÑA.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 076 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Salen DON ANTONIO, DON FRANCISCO,
CARDENIO y MARCELA, y MUÑOZ.)

  
DON [ANTONIO]

Quiera Dios que la fiesta corresponda
al buen deseo de los recitantes.


MUÑOZ

Será maravillosa, porque danza 415
nuestro vecino el barberito, ¡y cómo!

 
(Asómase a la puerta del teatro CRISTINA, y dice:)}}

  

CRISTINA

Pónganse todos bien, que ya salimos.


MARCELA

¿Han venido los músicos?


CRISTINA

Ya tiemplan.

 
(Éntrase CRISTINA.)
 
(Salen OCAÑA y TORRENTE,
como lacayos embozados.)

  

TORRENTE

Paréceme que vas algo dañado,
Ocaña.


OCAÑA

Cuando voy desta manera, 420
va el juïcio en su punto. Tú no sabes
cómo el calor vinático despierta
los espíritus muertos y dormidos.
De suerte voy que pelearé con ciento,
sin volver el pie atrás una semínima. 425


CARDENIO

No es muy mala la entrada.


MUÑOZ

¿Cómo mala?
Digo que es la mejor cosa del mundo.
Yo soy su medio autor.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 077 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


TORRENTE

Ocaña, ¿es éste
el zagüán de la fiesta?


OCAÑA

No diviso:
que tengo las lumbreras algo turbias 430
Adonde oyeres música, repara.


TORRENTE

Escucha, que aquí sale Cristina
y Dorotea.


OCAÑA

Cáigome de sueño.

 
(Salen DOROTEA y CRISTINA como fregonas.)

  

DOROTEA

Aquesta tarde, Cristinica amiga,
pienso bailar hasta molerme el alma. 435


CRISTINA

Y yo, hasta reventar he de brincarme.
¡Cómo tarda Aguedilla, la del sastre!


DOROTEA

¿Díjote que vendría?


CRISTINA

Y Julianilla,
la del entallador, con Sabinica,
que sirve a la beata en Cantarranas. 440


DOROTEA

Todas son bailadoras de lo fino.
En fregando, vendrán.


CRISTINA

Como nosotras,
que lo dejamos todo hecho de perlas.
De la cena no curo; que mi amo
dos huevos frescos sorbe, y a Dios gracias. 445


DOROTEA

El mío nunca cena; que es asmático,
y con dos bocadillos de conserva
que toma, se santigua y se va al lecho.


CRISTINA

Y tu ama, ¿qué hace? ¿No se acuesta?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 078 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DOROTEA

No toméis menos; puesta de rodillas 450
dentro de un oratorio, papa santos
dos horas más allá de los maitines.


CRISTINA

También es mi señora una bendita,
y, por nuestra desgracia, ellas son santas.


DOROTEA

Pues ¿no es mejor, amiga, que lo sean? 455


CRISTINA

No; ni con cien mil leguas. Si ellas fueran
resbaladoras de carcaño, acaso
tropezaran aquí y allí rodaran;
y, sabiendo nosotras sus melindres,
tuviéramos la nuestra sobre el hito: 460
ellas fueran las mozas, y nosotras
fuéramos las patronas a baqueta,
como dice il toscano.


DOROTEA

Verdad dices:
que el ama de quien sabe su criada
tiernas fragilidades, no se atreve, 465
ni aun es bien que se atreva, a darle voces,
ni a reñir sus descuidos, temerosa
que no salgan a plaza sus holguras.


CRISTINA

¿Has visto qué calzado trae Lorenza,
la que sirve al letrado boquituerto? 470
¿Quién se le dio, si sabes?


DOROTEA

Un su primo
donado, que es un santo.


CRISTINA

¡Ay Dorotea,
cómo los canonizas!


DOROTEA

Oye, hermana,
que los músicos suenan, y el barbero,
gran bailarín, es éste que aquí sale. 475


MUÑOZ

¡Vive el cielo!, que es cosa de los cielos
el entremés.


OCAÑA

Aquel viejo me enfada;
que le he de dar, pondré, una bofetada.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 079 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Entran los MÚSICOS y el BARBERO,
danzando al son deste romance:)
[MÚSICOS]

De los danzantes la prima
es este barbero nuestro, 480
en el compás acertado,
y en las mudanzas ligero.
Puede danzar ante el rey,
y aqueso será lo menos,
pues alas lleva en los pies 485
y azogue dentro del cuerpo.
Anda, aguija, salta y corre
aquí y allí como un trueno,
adóranle las fregonas,
respétanle los mancebos. 490


OCAÑA

Oíganme, pido atención;
no gusto destos paseos,
deste dar coces al aire
y puntapiés a los vientos.
Toquen unas seguidillas, 495
y entendámonos; y advierto
que se juegue limpiamente,
y sepan que no me duermo.


MUÑOZ

¿Hay tal Ocaña en el mundo?
¿Hay tal lacayo en el cielo? 500


BARBERO

Alto, pues; vayan seguidas.


CRISTINA

Sí, amigo, porque bailemos.


MÚSICOS

       Madre, la mi madre,
       guardas me ponéis;
       que si yo no me guardo, 505
       mal me guardaréis.


TORRENTE

Esto sí, ¡cuerpo del mundo!,
que tiene de lo moderno,
de lo dulce, de lo lindo,
de lo agradable y lo tierno. 510


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 080 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


MÚSICOS

       Dicen que está escrito,
       y con gran razón,
       que es la privación
       causa de apetito.
       Crece en infinito 515
       encerrado amor;
       por eso es mejor
       que no me encerréis:
       que si yo no me guardo...


OCAÑA

Ya les he dicho que bailen 520
a lo templado y honesto:
que no gusto que se beban
de las niñas el aliento.


BARBERO

¡Por vida del so lacayo,
que nos deje, que aquí haremos 525
lo que más nos diere gusto!


OCAÑA

Bailen: después nos veremos.


MÚSICOS

       Es de tal manera
       la fuerza amorosa
       que a la más hermosa 530
       vuelve en quimera.
       El pecho de cera,
       de fuego la gana,
       las manos de lana,
       de fieltro los pies: 535
       que si yo no me guardo, &c.


TORRENTE

Tampoco a mí me contentan
estas vueltas ni floreos:
que se requiebran bailando,
pues son requiebros los quiebros. 540


MÚSICOS

Señores lacayos, vayan
y monden la haza, y déjennos.


OCAÑA

Musiquillo de mohatra,
canta y calla, que queremos
estar aquí a tu pesar. 545


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 081 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


MÚSICOS

       Está bien dicho; cantemos.
       Que tiene costumbre
       de ser amorosa,
       como mariposa
       se va tras su lumbre, 550
       aunque muchedumbre
       de guardas le pongan,
       y aunque más propongan
       de hacer lo que hacéis:
       que si yo no me guardo... 555


TORRENTE

Varilla de volver tripas,
no hagas tantos meneos;
lagartija almidonada,
baila a lo grave y compuesto.


DOROTEA

Bodegón con pies, camine, 560
que aquí no le conocemos;
calle o pase, porque olisca
a lacayo y a gallego.


MUÑOZ

Éstas sí que son matracas,
que tienen del caballero, 565
de lo ilustre y de lo lindo,
de lo propio y lo risueño.


OCAÑA

Bailar quiero con Cristina.


TORRENTE

No con mi consentimiento.
¿No se acuerda el sor Ocaña 570
que a mí me dio su pañuelo,
y que, en fe de ser su cuyo,
sobre ella dominio tengo,
y que los rayos del sol
no la han de tocar, si puedo? 575


OCAÑA

¿Y no sabe el so Torrente
que soy aquel que merezco
bailar con un arzobispo,
aunque sea el [de] Toledo?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 082 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CARDENIO

¿No pasa el baile adelante? 580


OCAÑA

No; que ha de pasar primero
de Ocaña la valentía,
su venganza y su denuedo.


TORRENTE

¡Ay narices derribadas
y tendidas por el suelo! 585
Pero toma esta respuesta:
de Tarpeya mira Nero.


MUÑOZ

Diole. ¡Mal haya la farsa
y el autor suyo primero!
Pero yo no di esta traza, 590
ni escribí tal en mis versos.


BARBERO

¡Pasado de parte a parte
está el pobre Ocaña!


MARCELA

¡Ay cielos!


BARBERO

Yo les tomaré la sangre,
que para esto soy barbero. 595


DOROTEA

¡Mi señora se desmaya!


DON [ANTONIO]

Yo tengo la culpa desto,
pues que sabía que Ocaña
es buzaque en todo tiempo.


BARBERO

¡Paños, estopas, aguijen; 600
tráiganme claras de huevos!


CARDENIO

¡Huye, traidor enemigo;
huye, traidor, que le has muerto!


TORRENTE

Mire si halla mis narices,
porque sin ellas no pienso 605
salir un paso de casa.


CARDENIO

¡Sal, que le has muerto!


TORRENTE

¡No quiero!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 083 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DOROTEA

¡Ay, sin ventura, señora!


DON [ANTONIO]

Las dos llevadla allá dentro.
Miren quién llama a esa puerta. 610
¡Y la rompen! ¿Qué es aquesto?


DON FRANCISCO

Yo pondré que es la justicia,
que a los llantos lastimeros
destas muchachas acude.


CRISTINA Aqueso tengo yo bueno: 615

que no lloraré una lágrima
si viese a mi padre muerto;
y más, viéndome vengada
destos dos amantes ciegos,
importunos, maldicientes, 620
socarrones, sacrílegos,
pobres, sobre todo, y ruines:
¡mirad qué estremos estremos!

 
(Entran un ALGUACIL y un CORCHETE.)

  

ALGUACIL

¿Qué guitarra es aquésta?


CORCHETE

Aquí hay sangre. ¿Qué es aquesto? 625


TORRENTE

Yo soy, que estoy sin narices.


OCAÑA

Y yo, que estoy casi muerto.


ALGUACIL

No se me vaya ninguno;
cierren esas puertas luego.


MUÑOZ

De aquí habremos d[e] ir...


DOROTEA

¿Adónde? 630


MUÑOZ

A la cárcel, por lo menos.


DON [ANTONIO]

¿No la habéis echado el agua?


DOROTEA

Ya vuelve en sí.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 084 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CORCHETE

¿Qué haremos?
¿Han de ir a la cárcel todos?


ALGUACIL

El caso sabré primero. 635


TORRENTE

¡Que tengo de ir a Turpia!


OCAÑA

¡Que esté tan cerca mi entierro!
¡Mete la tienta, cuitado,
con más blandura y más tiento!


BARBERO

Más de dos palmos le cuela. 640


OCAÑA

Si yo cuatro azumbres cuelo,
no es bien se mire conmigo
en dos varas más o menos.


CORCHETE

Veamos estas narices.


TORRENTE

Paso, detente, reniego 645
de tus pies y de tus patas:
que las pisas, y tendremos
que enderezarlas si acaso
quedan chatas.


CORCHETE

Yo no veo
en el suelo tus narices. 650


TORRENTE

Verdad, porque aquí las tengo.


MUÑOZ

¡Milagro, milagro, y grande!


OCAÑA

Tú, compasivo barbero,
por lo hueco de una bota
entraste la tienta a tiento. 655


DON [ANTONIO]

Luego, ¿todo esto es fingido?


OCAÑA

Sí, señor.


DON [ANTONIO]

¡Por Dios del cielo!,
que estoy por hacer que salga
lo que es fingido por cierto.
¡Desnudar, donde hay mujeres, 660
espadas!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 085 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


TORRENTE

¡Ah, señor bueno,
qué mal sientes de sus bríos!


DON [ANTONIO]

Digo que sois majadero.


ALGUACIL

Luego, ¿todo aquesto es burla?


OCAÑA

Todo aquesto es burla luego, 665
pero después serán veras.


CARDENIO

¡Qué buen relente tenemos!


DON FRANCISCO

El picón, por Dios bendito,
que ha sido de los más buenos
que he visto hacer en mi vida. 670


DOROTEA

¿Bailaremos más?


CRISTINA

Bailemos.


MARCELA

No, porque aún no estoy en mí
del sobresalto, y deseo
reparar el accidente
que me ha puesto en recio estremo. 675


DON [ANTONIO]

Entraos, hermana.


MARCELA

Vení
conmigo vosotras.


TORRENTE

Demos
sobresaltado remate
al principio de sosiego.

 
(Éntranse CRISTINA, MARCELA y DOROTEA.)

  

ALGUACIL

De que todo sea comedia, 680
y no tragedia, me alegro;
y así, a mi ronda, señores,
con vuestra licencia, vuelvo.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 086 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Éntranse el ALGUACIL y el CORCHETE.)

  
CARDENIO

Ocaña y Torrente, digo
que el asunto fue discreto 685
del picón, y que se hizo
con propiedad en estremo.


MUÑOZ

El principio todo es mío,
pero no lo fue el progreso;
el perulero y Ocaña 690
tienen el diablo en el cuerpo.


OCAÑA

Miren la herida por quien
metió la tienta el barbero,
que, mientras es más profunda,
más vida y bien me prometo. 695

(Enseña una bota de vino.)


TORRENTE

Preguntar quiero otra vez,
mis señores mosqueteros,
quién ha de llevar la gala
de los trocados pañuelos.
Pensadlo para otra vez, 700
que en este sitio saldremos
con preguntas más agudas,
con entremeses más buenos.
Y advertid que soy Torrente,
perulero por lo menos, 705
y os daré selvas de plata
y mil montes de oro llenos.


OCAÑA

Hermanos, yo soy Ocaña,
lacayo, mas no gallego;
sé brindar y sé gastar 710
con amigos cuanto tengo.

 
(Éntranse todos.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 087 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Entran DON SILVESTRE DE ALMENDÁREZ,
el verdadero, con una gran cadena de oro,
o que le parezca, y CLAVIJO, su compañero.)

  
DON SILVESTRE

Si no llega al retrato su hermosura,
y della ha declinado alguna parte,
podrá buscar en otra su ventura.


CLAVIJO

Señor, lo que yo puedo aconsejarte 715
es que procures que la vista sea
la que desta verdad ha de informarte;
   y si tu prima acaso fuere fea,
no faltarán escusas con que impidas
el lazo que se teme y se desea: 720
   que, a darle el matrimonio por dos vidas,
las glorias que no diera la primera,
fueran en la segunda prevenidas.
   Un nudo solo dado a la ligera,
aprieta, est[r]echa y liga de tal suerte, 725
que dura hasta la hora postrimera.
   No fue de Gordiano el lazo fuerte
tan duro de romper como este nudo,
que sólo se desata con la muerte.
   Mancebo eres, pero muy sesudo, 730
y así, de que has de hacer como discreto
tan confiado estoy, que en nada dudo.


DON SILVESTRE

De seguir tus consejos te prometo.
   Ésta es buena coyuntura,
porque imagino que es ésta 735
mi prima.


CLAVIJO

Como es hoy fiesta,
saldrá a misa.


DON SILVESTRE

¡Gran ventura!
   De mi primo ésta es la casa.
Ella es; no hay qué dudar.


CLAVIJO

Toda la puedes mirar, 740
si es que descubierta pasa.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 088 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Salen MARCELA y DOROTEA,
con mantos, y detrás QUIÑONES,
con una almohada de terciopelo,
y MUÑOZ, que lleva a MARCELA de la mano.)

  
MARCELA

Delantero cargó Ocaña,
Muñoz, en el entremés.


MUÑOZ

¿No sabes, señora, que es
el mayor cuero de España? 745


MARCELA

Desenvainar las espadas,
me dio pena.


MUÑOZ

Aquellas monas
nunca las sacan tizonas,
porque todas son coladas.
   Embebe como esponja 750
vino Ocaña, y aun Torrente
bebe como hombre valiente,
sin melindre y sin lisonja.


MARCELA

¿Don Silvestre queda en casa?


DOROTEA

Sí, señora; y acostado. 755


MARCELA

Mi primo es tan regalado,
que ya de lo honesto pasa.
   ¿Traes, Dorotea, las Horas?


DOROTEA

Sí, señora.


MUÑOZ

El corazón
me dice que hoy el sermón 760
tiene de durar tres horas.
 
(Al pasar, DON SILVESTRE y CLAVIJO
hacen a MARCELA una gran reverencia,
y ella, ni más ni menos.)

  
   Pero yo le oiré de modo
que fastidio no me pille.


MARCELA

Luego, ¿no pensáis oílle?


MUÑOZ

Alguna parte, no todo. 765

 
(Éntrase MARCELA, MUÑOZ, DOROTEA y QUIÑONES.)


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 089 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON SILVESTRE

Ésta es Marcela, mi prima,
y el retrato le parece.


CLAVIJO

Por cierto que ella merece
ser tenida por la prima
   de hermosura y gentileza, 770
y estaría en perfección
grande, si su discreción
llega donde su belleza.


DON SILVESTRE

Primo y don Silvestre dijo,
y que quedaba acostado, 775
y que era muy regalado:
¿qué infieres desto, Clavijo?


CLAVIJO

De lo que pueda inferir,
ingenio no se resuelve;
mas el escudero vuelve, 780
que nos lo podrá decir.

 
(Vuelve MUÑOZ.)

  

MUÑOZ


Viejo en pie, largo sermón,
temblores de puro frío,
y el estómago vacío,
no llaman la devoción. 785
   Aquí, al sol estaré, en tanto
que se quiebra la cabeza
este fraile, rica pieza,
que todos tienen por santo.


CLAVIJO

Díganos, señor galán: 790
¿quién es aquesta señora
que entró de la mano ahora?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 090 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


MUÑOZ

¿Adónde?


CLAVIJO

En San Sebastián.


MUÑOZ

Es Marcela de Almendárez,
doncella la más garrida 795
que vive en toda la corte,
más honesta y recogida.
Es su hermano don Antonio
de Almendárez. Tiene en Indias
un hermano de su padre, 800
rico a las mil maravillas,
un hijo del cual en casa
se huelga a pierna tendida,
esperando si de Roma
el Padre Santo le envía 805
licencia para casarse
con Marcela, que es su prima.


DON SILVESTRE

¿Y llámase?


MUÑOZ

Don Silvestre
de Almendárez, y es de Lima,
y a nuestra casa llegó, 810
puedo decir, en camisa,
porque en una gran tormenta
echó al mar dos mil valijas
llenas de tejuelos de oro
finísimo y plata fina, 815
y entre ellas fue mi bayeta,
que fue oída y no fue vista.


CLAVIJO

¡Válame Dios! ¡Grave caso!


MUÑOZ

Éste que viene podría
contaros el caso grave 820
con más luenga narrativa:
que se halló presente a todo,
con gran dolor de su ánima.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 091 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON SILVESTRE

Ánima, querréis decir.


MUÑOZ

No me importa a mí una guinda 825
pronunciar con dinguindujes.

 
(Entra TORRENTE.)

  

TORRENTE

Muñoz, ¿en qué está la misa?


MUÑOZ

En el misal: ahora empieza.


TORRENTE

¿Pasó por aquí Cristina?


MUÑOZ

Entre la cruz creo que andáis, 830
Torrente, y la agua bendita.
Bastan las de vuestro ojos,
sin buscar ajenas niñas;
que es Ocaña apitonado
y sabe mucho de esgrima. 835


TORRENTE

En este caso y en otros,
¿mondo yo, por dicha, níspolas?
Y, cuando no, su cabeza
tiene de guardar la mía.

 
(Entra un CARTERO destos que andan
por la corte dando las cartas del correo.)

  

CARTERO

¿Don Antonio de Almendárez, 840
saben dónde vive, a dicha,
señores?


MUÑOZ

Hombre de bien,
a la vuelta, en una esquina.
¿Son de Roma?


CARTERO

Sí, señor.


MUÑOZ

La dispensación sería 845
que aguarda el gran peregrino
y la en beldad peregrina.
¿Cuánto es el porte?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 092 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CARTERO

Un escudo.


MUÑOZ

¡Hoste, puto! Vaya y diga
al mayordomo de casa 850
que le pague y la reciba.

 
(Éntrase el CARTERO.)

  

TORRENTE

Agora sí que tendremos
gusto abierto y rica jira,
regodeos hasta el tope,
lautas y limpias comidas. 855
Mudaremos este pelo
de sayal con cebollinas
martas.


MUÑOZ

Procurad que sean
ajunas, que sean más finas.
   Con tantos gustos, sin duda, 860
que olvidaréis la tormenta
que pasastes, que, a mi cuenta,
debió ser en la Bermuda:
   que siempre en aquel paraje
hay huracanes malignos. 865


TORRENTE

Tanto, que de peregrinos
hicimos pleito homenaje
   yo y mi señor don Silvestre;
mas yo tengo por lunático
quien sube en caballo acuático, 870
cuando le tiene terrestre.
   A la sorda y a la muda
íbamos muy sin placer,
cuando llegamos a ver
la venta de la Barbuda; 875
   pero tenía cerradas
las puertas, si viene a mano,
y no hay fiarse cristiano
de viejas que son barbadas.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 093 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON SILVESTRE

Y la canal de Bahama, 880
¿pasóse sin detrimento?


TORRENTE

Otra canal yo no siento
que aquesta por do derrama
   sus dulces licores Baco.


CLAVIJO

¿Dónde se alijó el navío? 885


TORRENTE

No le alijó el señor mío,
que le tuvo por bellaco;
   y más, que espera tener
hijos en su prima hermosa.


MUÑOZ

La respuesta, aunque graciosa, 890
nos ha de echar a perder.


DON SILVESTRE

¿En el golfo de las Yeguas
sería el trance cruel?


TORRENTE

Creo que pasamos dél
desviados cuatro leguas. 895


CLAVIJO

¿Y dónde se tomó tierra?


TORRENTE

En el suelo.


DON SILVESTRE

Dice bien.


MUÑOZ

Vuesas mercedes nos den
licencia.


DON SILVESTRE

Donaire encierra
   el peregrino, en verdad: 900
que si aspirara a piloto,
que yo le diera mi voto
con poca dificultad,
   porque describe los puertos
y los golfos bravamente.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 094 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


MUÑOZ

Es estimado Torrente
de los pilotos más ciertos
   que encierra Guadalcanal,
Alanís, Jerez, Cazalla.


TORRENTE

Baco en sus Indias se halla, 910
pasando por mi canal.


MUÑOZ

Si la plática no atajo
en ocasión oportuna,
vos os veis, sin duda alguna,
Torrente amigo, en trabajo. 915

 
(Éntranse TORRENTE y MUÑOZ.)
 
(Salen DON ANTONIO, DON FRANCISCO
y DON AMBROSIO (trae un papel en la mano).)

  

DON AMBROSIO

Si desto albricias no dais,
o esta verdad no creéis,
ni de mi mal os doléis,
ni de mi bien os holgáis.
   Tras la noche triste mía, 920
amarga, lóbrega, escura,
hizo salir la ventura
claro sol y alegre día.
   Por las levantadas cumbres
de imposibles que temí, 925
mi luz clara salir vi
llena de piadosas lumbres,
   que como nortes me guían
al puerto con dulces modos,
y de los peligros todos 930
del mar de amor me desvían.
   Ya Marcela ha parecido,
y con esa letra y firma
todos mis bienes confirma;
ya, cual veis, soy su marido. 935


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 095 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON [ANTONIO]

¿Sabéis vos que ésta es su mano
y firma?


DON AMBROSIO

Sin duda alguna.


DON [ANTONIO]

Con tan próspera fortuna,
bien es que os mostréis ufano;
   pero de su padre sé 940
que la casa en otra parte.


DON AMBROSIO

Él ni nadie será parte
a que se rompa la fe
   que con sangre viene escrita
en ese papel que veis. 945


DON [ANTONIO]

Haga Amor que la gocéis
luengo tiempo en paz bendita.
   Tomad, y hágaos buen provecho
vuestra ventura estremada.


DON FRANCISCO

La mujer determinada 950
pone a todo trance el pecho.
   Pero veis aquí do viene,
el padre de vuestra esposa.


DON AMBROSIO

Esperarle aquí no es cosa
que a mis designios conviene. 955


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 096 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Entra el PADRE de Marcela,
y vase AMBROSIO, y entra también OCAÑA.)

  
PADRE

Como fue demanda honesta
la que os hice, vengo a ver
si vino a corresponder
con mi intención la respuesta,
   que ya en público la pido: 960
que no quiero que rodeos
encubran que mis deseos
no son de padre advertido.
   Daré al señor don Antonio...,
deste modo lo diré, 965
...mi alma, pues le daré
a mi hija en matrimonio.
   En ella le daré esposa
bien nacida, cual se sabe,
y aun estremo adonde cabe 970
el mayor de ser hermosa;
   una niña a quien apenas
el sol ni el viento han tocado;
un armiño aprisionado
con religiosas cadenas; 975
   una que son sus cuidados
de simple y tierna doncella;
y ofrezco en dote con ella
de renta dos mil ducados.


DON [ANTONIO]

Con mucho gusto, señor 980
don Pedro Osorio, hiciera
lo que tan bien me estuviera,
mirando a vuestro valor;
   mas la señora Marcela
ha ganado por la mano 985
a vuestro intento tan sano,
que en honrarla se desvela:
   ella se ha escogido esposo,
que es el que salió de aquí.


PADRE

¿Mi hija Marcela?


DON FRANCISCO

Sí. 990


PADRE

Padre triste, viejo astroso,
   ¿qué escuchas? ¿Cómo es aquesto?


DON FRANCISCO

Una cédula le ha dado
de su mano, donde ha echado
de lo que es amor el resto. 995


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 097 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


PADRE

¿Será falsa?


DON FRANCISCO

Podría ser;
pero imagino que no.


PADRE

Pues ¿para qué os la mostró?


DON [ANTONIO]

Turba el sentido el placer.


[PADRE]

Primero que él la vea, 1000
primero que él la toque,
primero que la goce,
ha de perder la vida, o yo la mía.
   ¡Que venga un embustero,
con sus manos lavadas, 1005
y no limpias por esto,
y el alma os robe y saque de las carnes...!
   Mitades son del alma
los hijos; mas las hijas
son mitad más entera, 1010
por cuyo honor el padre ha de ser lince.


OCAÑA

Por Cristo benditísimo,
que la razón le sobra
por cima los tejados
a este pobre señor, de quien me duelo. 1015
   ¡Que aquestos pisaverdes,
aquestos tiquimiquis
de encrespados copetes,
se anden a pescar bobas con embustes...!


DON [ANTONIO]

Majadero, ¿qué es esto? 1020


OCAÑA

Yo callo y me arrepiento
de lo dicho.


DON [ANTONIO]

Mostrenco,
¿de cuándo acá os metéis vos en docena?


OCAÑA

¡Que no pueda hacer baza
yo con este mi amo, 1025
y si a las discreciones
jugamos, quince y falta puedo darle...!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 098 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


PADRE

No os quiero pedir nada,
ni es razón que os la pida,
hijo, que, si lo fuérades, 1030
remozara mis canas y mis días.
   ¡Hijas inobedientes,
que al curso de los años
anticipáis el gusto,
destrúyaos Dios, los cielos os maldigan! 1035

 
(Éntrase el PADRE.)

  

DON [ANTONIO]

¡Mi gozo está en el pozo!


DON FRANCISCO

¿Y si es falsa la cédula?


DON [ANTONIO]

Aunque lo sea, amigo,
ya el honor titubea de Marcela.
   Cuanto más, que se sabe 1040
que es bueno don Ambrosio,
y no levantaría
tan grande testimonio.


DON FRANCISCO

Así lo creo.


DON [ANTONIO]

Doncella de escritorios,
de públicas audiencias, 1045
de pruebas y testigos,
no es para mí.


OCAÑA

¡Sentencia aristotélica!


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 099 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Entran TORRENTE y CARDENIO.)

  
TORRENTE

¿A cuándo, cuitado, aguardas?
¿Qué diligencias has hecho
que te sean de provecho? 1050
¿A qué esperas? ¿A qué tardas?
   Lugar tienes y ocasión
para rogar y fingir.


CARDENIO

Yo tengo para morir,
no para hablar, corazón. 1055


TORRENTE

Tu silencio ha de ser causa
de toda tu desventura.


CARDENIO

Su honestidad y hermosura
ponen en mi intento pausa.
   Al cabo habré de morir 1060
callando.


TORRENTE

¡Qué simple amante!


CARDENIO

Medroso, mas no ignorante.


TORRENTE

Todo lo puedes decir.

 
(Entran MARCELA, DOROTEA,
MUÑOZ y CRISTINA, y QUIÑONES.)

  

MARCELA

La torpeza en vos se halla;
caminad, que os valga Dios. 1065


OCAÑA

Uno a uno, dos a dos,
juntado se ha gran batalla.

 
(Entran SILVESTRE y CLAVIJO.)

  

DON SILVESTRE

¿Un don Silvestre está aquí
que tiene por sobrenombre
Almendárez?


CARDENIO

Gentilhombre, 1070
yo soy. ¿Qué queréis de mí?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 100 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


DON SILVESTRE

Dadme, señor, vuestros pies,
que soy grande servidor
de vuestro padre.


CARDENIO

Señor,
cortés, mas no tan cortés. 1075


DON SILVESTRE

Diez mil pesos ensayados,
con vos, me escribe mi padre,
me envía, y tres mil mi madre.


TORRENTE

Pesos serán bien pesados.
   Catorce mil se tragó 1080
el mar, como soy testigo.


DON SILVESTRE

Trece mil son los que digo.

   

TORRENTE

Catorce mil digo yo.


CARDENIO

Es verdad; yo recebí,
señor, todo ese dinero; 1085
pero el mar...


CLAVIJO

Aquí no hay pero.


DON SILVESTRE

Yo responderé por mí;
   callad vos. También me envía
de vuestra prima un retrato.


TORRENTE

Sorbiósele el mar ingrato 1090
sin guardarle cortesía.
   Pensamos que se amansara
tocándole su figura,
y por respeto y mesura
en su lecho se acostara; 1095
   pero fue tan mal mirado,
que alzó montes sobre montes,
y escondió los horizontes
y aun la faz del sol dorado.


MARCELA

No era reliquia el retrato.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 101 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CLAVIJO

No; pero si él le arrojara
con devoción, se mostrara
manso el mar y el cielo grato.


TORRENTE

Todo esto en la memoria
no está, Muñoz, que nos diste, 1105
y si nos caen en el chiste,
nuestra desdicha es notoria.


DON SILVESTRE

¿Vuesa merced tiene, acaso,
otro hermano?


CARDENIO

Sí, señor.


MUÑOZ

No, señor. ¡Oh grande error! 1110
¡Mil sustos de muerte paso!


CLAVIJO

¿Cómo se llama?


TORRENTE

Don Juan
de Almendárez.


DON SILVESTRE

¿Qué edad tiene?


TORRENTE

Aquella que le conviene.


OCAÑA

Examinándoles van, 1115
   y yo no sé para qué.


DON SILVESTRE

¿Tocaron en la Bermuda?


TORRENTE

Ya he dicho desa Barbuda
otra vez lo que yo sé.


DON SILVESTRE

No ingenio, mas ignorancia, 1120
es fabricar la maldad,
de quien está la verdad,
no dos dedos de distancia.
   Yo soy, señor don Antonio,
vuestro primo verdadero, 1125
y de ser éste embustero
darán claro testimonio
   mis papeles y el retrato
de mi señora Marcela.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 102 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


MUÑOZ

¡El alma se me revela! 1130
¡Si hoy no me muero, me mato!


DON SILVESTRE

Dadme, señora, esos pies
por vuestro primo y esposo.


DON FRANCISCO

¡Éste es caso prodigioso!


MARCELA

Cortés, mas no tan cortés. 1135


TORRENTE

Tres días ha, desventurado,
que, por no querer hablar,
te has de ver, a bien librar,
en galeras y azotado.
   Embistiérasla, malino, 1140
y no aguardaras a verte
en la desdichada suerte
y en el traje peregrino.


DON FRANCISCO

¿Quién eres?


CARDENIO

Un estudiante.


TORRENTE

Y yo su capigorrón, 1145
que tengo de socarrón
harto más que de ignorante.


CARDENIO

Solicitóme el amor
a entrar en esta conquista
a la sombra de una lista... 1150


TORRENTE

Que la escribió este traidor
   de Muñoz.


MUÑOZ

¡Dios sea conmigo!
¡Llegó de Muñoz el fin!


DON [ANTONIO]

¡Ah escudero viejo y ruin!


OCAÑA

Eso pido y eso digo. 1155


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 103 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


CARDENIO

Estos soles sobrehumanos,
por quien mi mal crece y mengua,
pusieron freno a mi lengua,
como esposas a mis manos.
   En los rayos de sus ojos 1160
se despuntaban los míos,
y nunca mis desvaríos
llegaron a darla enojos.
   Si me queréis castigar,
primero advertid, señores, 1165
que los yerros por amores
son dignos de perdonar.


DON [ANTONIO]

En albricias, el perdón
te diera, mas ten aviso
que el Pontífice no quiso 1170
conceder dispensación
   entre mi primo y mi hermana.


MARCELA

Casamientos de parientes
tienen mil inconvenientes.


CLAVIJO

El favor todo lo allana. 1175
   Yo iré a Roma, y la traeré.


DON SILVESTRE

Yo, aunque primo verdadero,
ni quedarme en casa quiero,
ni poner en ella el pie:
   que la honra de mi prima 1180
ha de ir contino adelante,
sin que haya otro estudiante
que la asombre o que la oprima.


CRISTINA

¿No ha de haber un casamiento
en esta casa jamás? 1185


OCAÑA

Tú, Cristina, le harás,
si te ajustas a mi intento.


CRISTINA

Yo me ajusto al de Quiñones.


QUIÑONES

Pues yo no me ajusto al tuyo.


CRISTINA

¿Tú, para no ser mi cuyo, 1190
hallas razón?


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 104 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


QUIÑONES

Y razones.


CRISTINA

Ocaña, si me deseas,
vesme aquí.


OCAÑA

No es mi linaje
tal, que lo que arroja un paje
escoja yo, ni tal creas. 1195


TORRENTE

A no estar temiendo aquí
la penca de algún verdugo,
ese arrojado mendrugo
le tomara para mí.


CRISTINA

¡Malos años y mal mes! 1200


TORRENTE

Acordársete debía,
facinorosa arpía,
del pañuelo y entremés.


MARCELA

Con licencia de mi hermano
y de mi primo, yo quiero 1205
sentenciar al escudero
y al gran embustero indiano.
   Trocará la mano el juego
a cuyas leyes me arrimo:
quedarse ha en casa mi primo, 1210
y él se salga della luego.
   Lleve su vergüenza a cuestas,
que es la venganza mayor
que puede tomar Amor
de invenciones como aquéstas. 1215
   A Muñoz le doy la pena
que da el arrepentimiento
y el destierro.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 105 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


MUÑOZ

Yo bien siento
ser ángel el que condena.
   Mi alma no se alboroza 1220
con sentencia que es tan pía,
pues ve que yo merecía
azotes, si no coroza.


OCAÑA

Bien haya la lacayuna
humilde y valiente raza, 1225
pues que traiciones no traza
para subir su fortuna.
   Junto a la caballeriza,
y al olor de su caballo,
con sus bríndez, siento y hallo 1230
que sus gustos soleniza.


CRISTINA

De Quiñones desechada,
y de Ocaña no escogida,
aún no he de quedar perdida,
porque espero ser ganada. 1235
   Hace quien se desespera
un grandísimo pecado,
y es refrán muy bien pensado
que tal vendrá que tal quiera.


DOROTEA

Yo sola soy sin ventura. 1240
Es tan corto el hado mío,
que no ha alcanzado mi brío
lo que impide la hermosura.
   Nunca he sido requebrada,
ni sé amor a lo que sabe; 1245
mas esto y mucho más cabe
en la ventura quebrada.


TORRENTE

Siento en aqueste desastre
sólo el perder a Cristina.


MUÑOZ

Camina, Muñoz, camina, 1250
pobre, sin bayeta y sastre.

 
(Éntrase.)

  

DOROTEA

Sin Marcela, don Antonio,
se entra amargo el corazón.


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III

Jornada III
Pág. 106 de 106
La entretenida Jornada III Miguel de Cervantes


(Éntrase.)
DON SILVESTRE

Y yo sin dispensación.

 
(Éntrase.)

  

CRISTINA

Cristina sin matrimonio. 1255

 
(Éntrase.)

  

CLAVIJO

Yo seguiré de mi amigo
los pasos, medio contento.

 
(Éntrase.)

  

DON FRANCISCO

Yo alabaré el pensamiento
de don Antonio, a quien sigo.

 
(Éntrase.)

  

MARCELA

Yo quedaré en mi entereza, 1260
no procurando imposibles,
sino casos convenibles
a nuestra naturaleza.

(Éntrase.)

  

OCAÑA

Esto en este cuento pasa:
los unos por no querer, 1265
los otros por no poder,
al fin ninguno se casa.
   Desta verdad conocida
pido me den testimonio:
que acaba sin matrimonio 1270
la comedia Entretenida.

 
(Éntrase.)
 
 

Fin01.jpg


La entretenida de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III