La hermosa Ester: 050

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 050 de 123
La hermosa Ester Acto II Félix Lope de Vega y Carpio


ESTER:

Engañarme
pudo en tu voz el deseo;
  más quisiera que dijeras
un abrazo que un aviso.

MARDOQUEO:

Ester, si sola estuvieras,
ni yo estuviera remiso,
ni tú de mi sangre huyeras;
  soy tu padre, aunque tu tío.

ESTER:

Eres el amparo mío.

MARDOQUEO:

Al Rey quieren darle muerte.

ESTER:

¡Al Rey, tío! ¿De qué suerte?

MARDOQUEO:

Todo el remedio te fío;
  a Bagatán y Tares,
porteros del Rey, lo oí;
dilo al Rey, porque después
me premie el aviso a mí
y algún descanso me des.

ESTER:

  ¿Pues puédese averiguar?

MARDOQUEO:

Di que los miren el pecho.

ESTER:

El Rey me viene a buscar.
Vete, y vete satisfecho,
que Dios te quiere ensalzar.
(Váyase MARDOQUEO.)
(Salen el REY, AMÁN, TARES, BAGATÁN y otros.)
  Señor mío...


<<<
>>>