La hija del aire: 016

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La hija del aire Jornada I Pedro Calderón de la Barca


NINO:

Pero estos no son premios, sino indicios
de mi amor. No te ofrezcas
a mis pies, ni eso poco me agradezcas.
Toma la posesión, paga la gente,
y todo esto sea brevemente;
porque tu aviso creo
que te le está notando mi deseo;
que yo con la divina y soberana
beldad de Irene, mi gallarda hermana,
a quien, la Palas siendo de este Marte,
mis aplausos debieron tanta parte,
ir a Nínive quiero;
en ella, pues, te espero,
para partir contigo
mi cetro y mi corona. El Sol testigo
será de una privanza
a quien nunca se siga la mudanza.

MENÓN:

Invictísimo joven, cuya frente
no sólo de los rayos del Oriente
inmortal se corona,
pero de zona trascendiendo en zona,
de hemisferio pasando en hemisferio,
hasta el ocaso extenderá su imperio.
Yo estoy de ti premiado
sólo con ver, señor, que hayas llegado
a dejarte pagar de mis deseos;
que nadie es acreedor de tus trofeos,
sino tu aliento sólo,
Marte en la guerra y en la paz Apolo.


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