La hija del aire: 035

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La hija del aire Jornada I Pedro Calderón de la Barca


CHATO:

¡Ay, señor! Un desatino
tamaño como este puño
su merced ahora dijo.
¿Al templo de Venus yo,
habiendo Tijeras dicho
que allá no vamos, porque
hay portentos y prodigios?

MENÓN:

Sí, villano; guía presto.

CHATO:

Si ha de ser, venid conmigo,
que por aquí es.

MENÓN:

Nunca vi
tan confuso laberinto
de bien marañadas ramas
y de mal compuestos riscos.
(Dentro SEMÍRAMIS.)

SEMÍRAMIS:

¡Ay, infelice de mí!

CHATO:

¡Ay de mí!

MENÓN:

¿No habéis oído
una voz?


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