La hija del aire: 110

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 110 de 174
La hija del aire Jornada II Pedro Calderón de la Barca


MENÓN:

Escucha.
En nuestro cuerpo está el alma,
sin tener determinado
lugar; si muevo la planta,
alma hay allí, alma también
hay en la mano al mandarla.
Sucede, pues, que me corte
la planta o la mano, ¿falta
con la porción de aquel cuerpo
aquella porción que estaba
del alma allí? No. ¿Qué se hace?
A su estado a incorporarla
se reduce. Alma es en mí
mi amor; lugar no se halla
donde no esté; y así, aunque hoy
a pedazos le deshaga,
cortándome las acciones
de verla, oírla y hablarla,
en la razón que me queda,
a la imitación del alma,
siempre se ha de hallar mi amor
tan cabal como se estaba.

NINO:

¡Qué cansados argumentos!
¿Ser mi gusto no bastaba?

MENÓN:

No, señor.


<<<
>>>