La lucha por la vida III: 065

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La lucha por la vida III Segunda parte Pío Baroja


Unas vacas rojas pastaban en aquellos campos.

-¿Y esas vacas? -preguntó el juez.

-Son de una vaquería de la calle de Magallanes -dijo el conserje.

-Este terreno, ¿no pertenece al cementerio?

-Sí; pero lo tiene arrendado el cura. Ya hace mucho tiempo que no se entierra aquí.

-El cura también es un punto -dijo Rebolledo a Manuel-; se ha llevado las puertas de hierro de la capilla a una posesión suya. Volvieron el juez y el actuario a reconocerlo todo de nuevo, y al caer la tarde se retiraron.

Manuel, Ortiz y Rebolledo salieron los últimos.

Iba anocheciendo; un aire de tristeza y de ruina llenaba el cementerio; a lo lejos de las hierbas húmedas, de color de esmeralda, brotaban ligeras neblinas.

Ortiz se acercó a Manuel.

-¿Sabes? -le dijo-, ya le cogimos al Bizco.

-¿Sí? ¿Cuándo?

-Hará unos meses. No te puedes figurar quién me ayudó a cogerlo.

-No.

-Un amigo tuyo.

-¿Quién?

-El Titiritero... aquel viejo.

-¿Don Alonso?

-Sí. Había entrado en la policía.

-¿Y sigue ahí?

-No; creo que murió.

-¡Pobre! ¿Y el Bizco?

-El Bizco tiene para rato. Probablemente le condenarán a muerte.

-¿No le han juzgado todavía?

-No. Si quieres verle...

-¡Yo! ¿Para qué?

-Al fin y al cabo ha sido amigo tuyo.

-Es verdad. ¿Y cuándo le juzgarán?

-Dentro de unos días. En los periódicos lo podrás ver.

-Quizá vaya. ¡Adiós!

-¡Adiós! Si vas, avísame.


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La lucha por la vida III "Aurora roja" de Pío Baroja


Prólogo

Primera parte - I - II - III - IV - V - VI - VII

Segunda parte - I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Tercera parte - I - II - III - IV - V - VI - VII - VIII - IX

Índice de artículos

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