La vida y fábulas del Esopo/Aviano/II
II. Del Galapago o Tortuga, y de las Aues.
Estando todas las Aues ayuntadas en vno, vino el Galapago entre ellas, diziendo assi: Si alguna de volotras me alçasse en alto, por cierto yo le mostraria las conchas en que se crian muchas piedras preciosas, lo qual yo no puedo por mi acabar, aunque continamente anduuiesse, porque yo ando muy poco, de mamera que segun mi andar pelado en vn dia entero andaria bien poco. Las Aues oyendo este ofrecimiento y prometimiento muy ergañoso, alegres muy mu cho por ello, deputaronle la aguila, que es la que mas alto y mas presto entre ellas buela, para que lo alçasse segun su desseo del Galapago. La qual romandolo en las vñas, lo subio assaz alto por los ayres. Donde le demandaua que le mostrasse segun auia prometido las conchas que crian las piedras preciosas. Y como el Galapago no pudiesse esto cumplir, el aguila començo de lo apretar con sus vñas asperas: y el gimiendo dixo assi: Estos tormentos no vuiera yo padecido, fino vuiera demandado ser alçado sulo en el ayre. Yoydas estas palabras el aguila desamparo a el y cayendo en tierra, fue muerto y despedaçado, al qual la natura tan fuertemente vuiera armado. Amonesta esta fabula que cada uno sea contenio del estado que la natura le dio: porque la soberuia pocas vezes va o llega a buen fin, mas antes par cayda.