La vida y fábulas del Esopo/Esopo/XVIII
XVIII. Del Leon y del Raton.
Estando vn Leon durmiendo en la ribera de vna montaña, los ratones del
campo que andauan jugando, llegaron alli: y vno dellos por caso salto sobre el Leon, y despertandolo fue preso por el Leon. El Raton viendose preso en su poder, suplicaua al Leon que vuiesse misericordia del, como no vuiesse errado en malicia ni voluntad, mas por caso. Y dando causa del error; y conociendo como el solo auia caydo en aquella desobediencia en todos, porque le pedia humilmente perdon; el Leon viendo como no podia auer vengança en aquel Mur, cosa tan pequeña, aunque lo matasse; antes le seria crimen e ignominia, y no gloria de alabança; y conociendo que mas es poder vencer y dexar, que vencer; solto el Raton, y dexolo yr sin le hazer mal. El Raton se fue su camino dandole muchas gracias. Despues de pocos dias el Leon cayo preso en vna red, y viendose assi enlazado començo de rugir y bramar con muy gran dolor. Y como el raton soltado por el mismo Leon oyesse este clamor, el se fue, y corrio, y preguntole que cosa le auia acaecido, y que mal era de que tanto se sentia. Y conociendo que estaua preso el Leon en aquella red y lazo, dixole: O señor, toma buen esfuerço: es no es cosa de que deues temer: yo me acuerdo del bien que de ti recebi, por lo qual te quiero tornar el seruicio y gracia. Y assi començo de roer y romper los ligamientos y ataduras y lazos en aquellos lugares y partes donde conocia que era necessario para deshazer y desatar aquella arte, royendo los ingenios de aquella red con sus dientes: de manera que poco a poco el saco al Leon libre y esento de aquella prision, y lo puso en su libertad.
Quiere dezir essa fabula, que ninguno presuma de menospreciar y dañar a los menores: ca algunas vezes acontece a los mayores que han menester a los menores, y se siruen dellos: porque el que no basta hazer mal al poderoso, alas vegadas le puede aprouechar.