Las fortunas de Diana: 16

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Las fortunas de Diana Félix Lope de Vega y Carpio


 



Otavio, aunque valiente caballero, se desmayó en sus brazos, enternecido de verle con lágrimas en los ojos. Lleváronle a su aposento, donde a los sentimientos de Celio, volvió en su primer acuerdo. Aquí, fingido el culpado, le preguntaba eficazmente las diligencias que se habían hecho. Todo lo refirió Otavio por extenso, y Celio dijo que, pues en la ciudad no estaba, sería bien acudir por todos los caminos a buscarla, y que él sería el primero. Y esforzando a Otavio, le dio la palabra de no volver a Toledo sin ella o saber que hubiese parecido; y dándole los brazos se fue a su casa donde, como estaba apercibido, halló fácilmente en qué partirse, y siendo ya de noche, con solo su criado Feniso, salió de la ciudad llorando y pidiendo al cielo que le guiase a la parte donde Diana estaba, con tales suspiros, enamoradas ansias y congojas, que enternecía las peñas y los árboles, y entre los altos montes por donde corre el Tajo respondían los ecos.
Diana amaneció en un valle cortado por varias partes de un arroyo que, entre juncos y espadañas, mostraba pedazos de agua, como si se hubiera quebrado algún espejo. Sentose un poco, y habiendo bebido y refrescado el pecho de las congojas de tan afligida noche, mientras se descalzaba para pasarle, dijo así:
-¡Ay vanos contentos, con qué verdades os pagáis de las mentiras que nos fingís! ¡Cómo engañáis con tan dulces principios, para cobrar tan breves gustos con tan tristes fines! ¡Ay Celio! ¿Quién pensara que me engañaras? Mira lo que paso por ti, pues he llegado, por haberte querido hasta aborrecerme; pues no hay cosa ahora más cansada para mí que esta vida que tú amabas. Pero bien creo que, si me vieras, te lastimara el alma lo que paso por ti.
Miró a este tiempo sus mismos pies y, acordándose cuán estimados eran de Celio, enternecida, no pasó el arroyo y llorando se quedó un rato medio dormida al son del agua y de la voz de un pastor que, no lejos de donde ella estaba, cantó así:


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Las fortunas de Diana de Lope de Vega

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