Lirios silvestres/A una niña..
Apariencia
A UNA NIÑA
Como las brisas tibias del embriagante aroma,
Que orea los jacintos, los nardos y el azahar,
Como la luz primera que en el oriente asoma
Al destellar en chispas el astro luminar;
Que orea los jacintos, los nardos y el azahar,
Como la luz primera que en el oriente asoma
Al destellar en chispas el astro luminar;
Como brillantes perlas del lloro del rocío
Que bordan las corolas de la violeta azul,
Como la luz rosada del matinal estío
Que tiñe de los cielos el transparente tul;
Que bordan las corolas de la violeta azul,
Como la luz rosada del matinal estío
Que tiñe de los cielos el transparente tul;
Como las ténues gasas de la azulada esfera
Que al éter festonean cual nítido cristal,
Mas leve que el encaje de hermosa primavera
Que entreabre con sus nieblas la luz crepuscular;
Que al éter festonean cual nítido cristal,
Mas leve que el encaje de hermosa primavera
Que entreabre con sus nieblas la luz crepuscular;
Como la sombra blanca de la callada noche
Que ostenta tachonada diadema de zafir,
Mas pura que las flores al desatar su broche
Sintiendo entre su cáliz el céfiro gemir;
Que ostenta tachonada diadema de zafir,
Mas pura que las flores al desatar su broche
Sintiendo entre su cáliz el céfiro gemir;
Asi es tu pensamiento, tu alma, tu sonrisa,
Asi es de tu mirada la cándida espresion,
Mas suave que el suspiro de gemidora brisa,
Tranquila como el rayo de la primer pasion.
Asi es de tu mirada la cándida espresion,
Mas suave que el suspiro de gemidora brisa,
Tranquila como el rayo de la primer pasion.
Oh! nunca quiera el cielo que empañe de tus ojos
El llanto de amargura, su brillo celestial;
¡Dios plugue que tu planta no asientes sobre abrojos
Y que el dolor no trueque tu risa divinal!
El llanto de amargura, su brillo celestial;
¡Dios plugue que tu planta no asientes sobre abrojos
Y que el dolor no trueque tu risa divinal!
Oh! quiera Dios que nunca te apartes del camino
Sembrado de azucenas que el cielo te mostró!
¡Y siempre bella y pura confiada en tu destino
Alcances esa palma que la virtud tegió!
Sembrado de azucenas que el cielo te mostró!
¡Y siempre bella y pura confiada en tu destino
Alcances esa palma que la virtud tegió!
1876.