Los mártires del Japón: 110

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Los mártires del Japón Acto III Félix Lope de Vega y Carpio


TOMÁS:

El alma, que es inmortal
tendrá vida celestial,
y la tuya en el infierno
  padecerá eternamente,
que será siempre morir.

TAYCO:

Eso nos sabéis decir;
no sois vos muy inocente.

EMPERADOR:

  ¡Por las celestes esferas
que en diáfanas regiones
de los dioses son balcones
con azules vidrieras,
  que el encantador cristiano
se sale vivo del fuego!
¡Daránle la muerte luego!
(Tocan. Sale NAVARRETE con una tunicela blanca sembrada de flores, y guirnalda, cargado de imágenes y rosarios.)

NAVARRETE:

Si mi Dios, con soberano
  poder, el fuego formó,
fuera mucho desacato
que se atreviera al retrato
del mismo que le crió.
  ¡Que vuestras manos airadas
este delito cometan,
cuando a los cielos respetan
las cosas inanimadas!


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