Los mártires del Japón: 128

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Los mártires del Japón Acto III Félix Lope de Vega y Carpio


(Sale el EMPERADOR.)
EMPERADOR:

  No se templará mi saña
mientras mis ojos no vieren
ese Monte levantado
de mi venganza y su muerte.
Esos que a Cristo predican,
de tal manera me encienden
en ira, que soy volcán,
y mi sed rabiosa crece
si ya no bebo la sangre
que sobre esas peñas vierten.
Derribad las enramadas,
porque mis ojos se alegren
con la venganza que he dado
a mis dioses.
(Tócase una trompeta y vuélvese el monte, y parece entre peñas TOMÁS crucificado; a los pies, NAVARRETE con la cabeza en las manos y un hacha que la parte; el FRANCISCANO al lado derecho de la cruz con una flecha en el pecho, y el FRAILE AGUSTINO al lado, atravesado con lanza.)

TOMÁS:

No mereces
aun mirar los cuerpos santos
de estos padres.

EMPERADOR:

¿Cómo tienes
vida tú, y ellos han muerto?


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