Origen semítico de la lengua quechua
INTRODUCCION
Este pequeño estudio es una introducción al discutido problema sobre la aparición del hombre en el Nuevo Mundo que tenemos preparado en nuestra obra intitulada Primeros Pobladores de America".
Los hijos de Cam se distinguieron en los siglos primitivos por su progreso en la navegación y comercio y de ellos salió la invención del alfabeto y por doquier dejaron huellas de su culto y creencias, conservados hasta la invasión de Colón.
El gravado No 1 que encontramos en 1935, en el Museo de Olivera en el Cuzco, es de dos pedazos de cacharro de barro cocido y muestra las primitivas formas de letras cananeas, llamadas después hebreas.
El gravado No. 2 es de un ostracón con escritura cananeo-semítica, semejante en sus caracteres al primero, fué hallado en Beth Semes por Mr. Eliu Grant y tiene una antiguedad de 1700 a 1500 a. de Jesucristo. [Revue Bibli. 1932] Es pues seguro que gentes que vinieron del Asia Central, patria de los semitas, dejaron su idioma, modificado en siglos posteriores, su religión solar, sus creencias de ultra tumba, sus momias y modo de enterrardos.


ORIGEN SEMITICO
DE LA LENGUA QUECHUA
El estudio del problema sobre el origen de un idioma, exige necesariamente señalar la época de su formación, como también designar las familias humanas que lo hablaron y diseñar la cultura a donde llegaron, por medio de los monumentos y escritos si es que dejaron.
Es también de importancia indicar su conexión con otras lenguas de que pudo ser tronco, al través de las evoluciónes políticas y mostrar las alteraciones que pudo sufrir, frente a la acción avasalladora de pueblos vencedores. Además debe señalarse los caracteres fonéticos y morfológicos que le individualizan y la diferencia de los dialectos a que pudo dar origen, para conocer sus afinidades.
Ante las luminosas investigaciones arqueológicas y lectura corriente actual de los jeroglíficos egipcios y signos asirios; ante la maravillosa revivicencia de lenguas muertas, hace miles de años, y formación de léxicos auténticos, pertenecientes a muchos pueblos de Asia Central, cuyos nombres apenas se conocían por los datos de la Biblia, hoy es fácil determinar su procedencia y ramificaciones y descubrir los puntos de contacto con las lenguas modernas, derivadas de aquellas.
Por esto los orientalistas han llegado a catalogar las características y épocas del predominio de cada una de las lenguas que se hablaron en la Mesopotamia, a orilla del Tigris y del Eufrates, en los montes de Armenia y llanuras de Arabia.
Caracteres de lenguas semíticas.—Filólogos de todas las universidades señalan, entre otras características de las lenguas semíticas, las Guturales y en Quechua y Aymara abundan, hasta las explosivas, que acreditan su antiguedad y parentesco, por haberlas heredado de familias semitas que se establecieron en el continente Americano y se han conservado sin gran alteración.
Individuos de la familia Cananea, la más sobresaliente de la familia de Noe, dedicados al comercio y a la navegación, por la necesidad de despacharse rápidamente en sus transacciones comerciales, redujeron a letras los signos hieráticos y demóticos de los Egipcios y cuneiformes Asirios y formaron el alfabeto Fenicio, de sólo 22 letras, madre de todas las escrituras conocidas en el mundo.
Clasificación de las lenguas. Las lenguas antiquísimas como la Babilónica, asiria, aramea, cananea, arábiga y etiópica, se llaman orientales y su abolengo arranca desde los primitivos siglos de la Humanidad y sólo desde el siglo 18, los orienta listas la llamaron Semitas.
La antiguedad de la lengua Cananea queda comprobada por el testimonio de las tabletas de Tell- el Amarn, dirigidas a los Faraones desde la Palestina, más de 15 siglos, antes de Cristo, y fué madre del dialecto fenicio, del edomita y de la moabítica, asi como del hebreo Bíblico del Antiguo Testamento y Post Bíblico. (Zapletal, Gram, linguae hebreicae).
La lengua Cananea era vulgar en pueblos del Mediterráneo y Asia occidental, aunque para documentos oficiales usaban el Asirio, que ha dejado profundas huellas en el hebreo, que es la mas conocida en nuestros días y en el Quechua. De consiguiente analizando la fonética, morfología e ideología de ésta última, nos remontaremos a los primitivos tiempos, en que debió formarse la lengua Quechua derivada de la Cananea.
Alfabeto cananeo.—El alfabeto Cananeo fué muy semejante al Arameo, según prueban las inscripciones descubiertas en Mesopotamia y datan desde 8 siglos antes de Jesucristo, pero empezó a tomar una forma original hacia el siglo quinto de Jesucristo. Desde el siglo cuarto quedó inmovilizado en las transcripciones de la Biblia y el Arameo continuó progresando en el Norte y dando origen al alfabeto Sirio. (Revue Bibli, 1896-3. V. Lagrange).
La lengua hebrea. Es un dialecto cananeo, por su parecido con las lenguas Fenicia, Moabita, Ammonita y Edomita, (Dicc. de la Bible, 499 H.) que existieron en épocas muy remotas y su origen se confunde con el de estos dialectos y hay documentos, como los de Tell el A marn. que prueban su antiguedad y aún en documentos Egipcios, hay palabras tomadas de los Cananeos.
El Hebreo de los tiempos primitivos, pronto sufrió alteraciones, hasta llegar a la pobreza de vocales que encontramos en los Puntuadores, cuando introdujeron en los textos Bíblicos los signos de las vocales. Por alteraciones de los elementos débiles, como eran las vocales, sufrieron cambios y hasta desaparecieron en muchas palabras. Esto queda comprobado por las transcripciones de nombres antiguos que nos conducen a épocas en que el Hebreo estaba en su pureza.
Fonetica.—El Arabe, que actualmente hablan tantos comerciantes sirios en nuestras calles es la lengua que posee y distingue más guturales que el Hebreo y es una guía segura para conocer las guturaciones peculiares.
¿Cómo conoceremos la pronunciación de aquellas lenguas antiquísimas? Por las lenguas semitas que aún se hablan y entre ellas por el Arabe, como queda dicho y por la manera cómo transcribían los nombres antiguos con las letras de su alfabeto, pues comparando dichos sonidos, deducimos su semejanza o su procedencia.
Por las influencias locales, los diversos idiomas semíticos han llegado a ser lenguas distintas [fol. 500] y, no cabe duda, el Cananeo sufrió las influencias del Asirio, puesto que era oficial en todo el Asia Occidental en aquella época.
El Asirio ocupa lugar notable entre el Hebreo y el Arameo, por eso en Quechua hay palabras de origen Asirio: ilu, Dios, Samu o Samie, cielo; de allí se derivan Illariy y cusi sami.
Los casos oblicuos de nombes en i y a, corresponden a los casos del Quechua; así dice Sarru, el rey; Sarri, del rey; Sarra al rey. La preposición en es ana o hacia, se ve que de allí viene anac pacha. Sauve plane, fol. 1263.
Las primeras familias Camitas habitaron en Asiria, que era una colonia de Babilonia; allí vivieron los Semitas Taré y Abraham, Pannier fol. 1263. Había dos idiomas de flexión del grupo semítico, propiamente dicho Babilonio: el aglutinanante Acadiano, Súmero o Proto caldeo. ibid.
Las vocales en Quechua son fijas y esta persistencia e invariabilidad es la misma que en árabe; no asi en hebreo, lengua en que las consonantes son las que indican la naturaleza de la palabra y las vocales expresan los varios matices del sentido fundamental. La razón de esto está en que el Quechua pertenece a una época muy antigua, en que la lengua cananea su madre, estaba en todo su vigor.
Morfologia.—El estudio de la Fonética, que es de trascendental importancia nos conduce a tener presente que las guturales, tenían dos pronunciaciones: una suave y otra fuerte. Estas guturales son he, hheth y ain cuyas formas tipográficas no representamos, por carecer de ellas y tampoco hace falta conocerlos. El sonido de la letra he se encuentra en hamuy, ven; humppiy, traspirar; huc, uno; hanac, hampiy, haptahy, etc.
El sonido de la hheth, q' se más arrastrado y se produce en el fondo de la garganta, se encuentra en kkjetuy fregar; kkjahuay, mirar; kkjolla, tierno, etc. Por la pronunciación suave y fuerte de esta letra distinguimos entre kkjapac, rico y kkapac oloroso.
La letra enfática teth, que se pronuncia cerrando los dientes y apoyando la lengua sobre su base, corresponde exactamente a la pronunciación de Ttanta, cosa vieja; Ttacu, espeso. La letra Qob, que se pronuncia con el fondo del paladar, lo encontramos en Khoto, vacío: Khopa, basura.
La gutural ain, es desconocida en las lenguas modernas. Tenía doble pronunciación, así como la Heth. En Arabe se conservan y a la fuerte llaman Ghain, que es un sonido ronco, brota del fondo de la garganta y se acompaña con cierto sonido nasal como en Poscco, amargo; pacco, rubio.
Estas guturales arrancan desde las primitivas épocas de la formación del Hebreo y poco a poco fueron atenuándose y confundiéndose una con otra. En el Quechua pasa lo mismo; se pierden unas letras o se cambian por otras. Según el Ritual o Manuale Peruanum edición de Nápoles de 1607, por el P. L. J. Orerio, el genitivo terminaba en p, ahora en c; en la conjugación decían: mana ismuricapac, ahora mana ismurinanpac; mayllaricuptinri y hoy dicen maylliricuctinri, etc. (fol. 135).
Formacion de nombres.—En Quechua se forman muchas palabras por duplicación de la misma palabra, como punchau punchau, cada día, igual a la forma Hebrea: miyamim yamimah, escrita con las letras men, yod, mem, yod-yod, mem, yod, mem, he. . Touzard. Grammair Hbre.
Declinacion.—La Quechua es más rica y variada sobre el Arabe, que entre las lenguas semíticas tiene más completa su declinación y la Hebrea muy pobre, con sólo tres casos. Compuestos nominales y verbales, faltan en Hebreo y abundan en Quechua. El Arabe tiene sus vocales muy fijas, no variables como en Hebreo.
Desde las primeras variaciones o funciones gramaticales, aparecen analogías evidentes en ambos idiomas. En el Hebreo, formado con elementos del cananeo, el sustantivo se considera en dos estados: absoluto y construído. En estado absoluto consideraban sólo su significación y en el construído sus diversos casos declinables. Veamos la semejanza de estados construídos. Para indicar posesión o pertenencia, basta añadir una yod, o sea una i al sustantivo: de Ab padre, tenemos Abi mi padre; de Sus, caballo, Susi, my caballo. Igualmente en Quechua basta añadir una i para hacer posesivo: de Allpa, viene Allpai, mi tierra: de Allcco, Allccoi, mi perro.
Con terminación nu, se forma el posesivo plural: Abinu. nuestro padre Susenu, nuestro caballo. Aún esta partícula de plural se conserva en Quechua, cambiando la 'n en c, seguramente por efecto de pronunciaciones defectuosas: Taytaycu, nuestro padre; Allccoycu, nuestro perro.
Casos.— Primitivamente el Hebreo tenía los casos del Nom Gen, y acusativo caracterizados por las vocales breves u, i, a; hoy sólo se encuentran vestigios y el Quechua conserva los cinco casos.
La terminación posesiva qui, de sustantivos quechuas, proviene de las terminaciones qui, quem: Abiquem vuestro padre; Raatequi, escrito con las letras res, ain, tav y kaph, tu maldad, mana allin cayniyqui, literalmente; culac, escrito con letras Kaph lamed y kaph, lo todo de tí.-Gramaire Hbra. Touzard-.
Pronombre.—Origen del ñoca, yo. Los Egipcios tenían el "Libro de los Muertos", según el cual, cuando el difunto pasaba en la otra vida por puntos difíciles, debía decir: "nuk pu nuk" yo ser yo, o sea yo soy quien soy; donde se advierte la semejanza con noeca cay nocca.
Esta forma Egipcia pasó a la lengua cananea; llamada después Hebrea donde aparece en el pronombre enfátiço Anokki yo, escrito con letras aleph, nun, kaph y yod, y sin dificultad se descubre el parecido con nocca.
Conjugacion.—Por ser aglutinante la lengua Quechua, muestra los diversos matices de la idea principal del verbo, por medio de sufijos en su conjugación, tal como lo tenían sus predecesores los semitas.
En lenguas indo-europeas, cambiando, las vocales de un verbo, redoblando una consonante o añadiendo un prefijo o afijo, se forma un nuevo verbo, con significación derivada de la idea primitiva, como en latin dicere y dictitare. En este renglón el Quechua supera a su madre.
Aunque estas formas son excepciones en otras lenguas, en Hebreo y Quechua constituyen un sistema ideológico de los diversos matices que puede tener una palabra en intensidad causalidad, reflexión, etc.
Estas diversas formas de verbos intensivos, frecuentativos, causativos, reflexivos, recíprocos o pasivos, llevan en Hebreo los nombres de conjugación Qal, Niph' al, Pi; el Pu' al, Hiph' il, Hoph' al y Hithpa' el. En Hebreo hay una sola conjugación, con siete formas y en Quechua y Aymara hay también un sólo modelo y mediante adición de partículas, se obtiene admirable variedad de nuevos estados del significado principal.
En Hebreo sólo hay dos modos; indicativo e imperativo y en Quechua existen los demás modos. El infinitivo y participio, como por sí no incluyen idea de tiempo, se consideran como nombres verbales y en Quechua desempeñan papel de sustantivos y son declinables. Véase esta semejanza gramatical en ambos idiomas: aykkicuyniyquipi y bbayaka, significan en el huir de tí: ekalkem y micuyniyqui, tu comer, o lo que comes.
Aunque las diversas formas de que hemos hablado, son excepciones en otras lenguas, en la hebrea y quechua, constituyen un sistema ideológico de los diversos matices que puede tener una palabra en intensidad, causalidad, reflexión, etc.
Por la forma intensiva, el sentido fundamental, pasa a indicar la intensidad con que se hace, o por mucho tiempo o repetidas veces o sobre muchos objetos. De la forma reflexiva hebrea se forman los modos intensivos, añadiendo la teth o con el prefijo nun y en quechua con la terminación nacuncu, por ejemplo de pascay, desatar tenemos pascanacuncu, se desatan mútuamente; con la terminación ri, pascarini, desato ligeramente; con pu pasca puni, desato para otro; con chi, pascachini, hago desatar; con squia, pascasquiani, estoy desatando acualmente, con icacha, pascaycachiani, hago ademán de desatar, repetidas veces, etc.
El Arabe también se distingue por su riqueza extraordinaria de formas verbales. Los semitas tenían un sentido delicado para pintar los movimientos del alma. bajo el punto de vista de acción y los primeros pobladores de América, que hablaron el Quechua, conservaron las delicadas formas verbales, y cualquiera puede confirmar esta realidad, estudiando los verbos quechuas derivados.
Por la simple modificación de vocales de la raiz, reduplicación de consonantes, adición e intercalación de ciertas letras, como aleph, thav, shin, expresan, no sólo la activa, pasiva, media, sino todos los matices de los modos intensivos, causativos, reflexivos, etc [A. Legender, fol. 839] Y en Quechua, con las partículas naya, como uyarinayani, tengo ganas de oír con sunqui, uyarisunqui, el te oye expresamente; con chicu, uyarichicuni, me hago oir; con el signo de obligación, can, purinay can, tengo que andar; con chu, interrogativo con sustantivos y participios, penccacuccho? ¿tiene vergüenza,? hampicucchu, ¿sabe curar? con icacha, mascaycachani, busco diligentemente, etc etc. Las partículas iqui, sunqui, indican simultaneidad de acción entre sujeto y complemento del verbo, con la partícula cu se obtiene un significado exclusivo para el agente, casi imposible de traducción. Del verbo taquiy, tenemos taquicuni, me canto para mi; taquicusquiani me estoy cantando para mi actualmente.
En este renglón es donde abunda admirablemente la variedad de matices del significado del verbo, con las múltiples partículas modificativas, imposible de encontrar en otros idiomas. Esta delicadeza común a las lenguas semíticas es muy desarrollado en Arabe como en Quechua, como hemos visto.
Raices semiticas en quechua.—En el estudio comparativo de muchas palabras Quechuas con Egipcias, Babilónicas y Hebreas, se advierte el parentezco fonético-ideológico. Y no es de estrañar dicho parentesco; porque es un hecho histórico-filológico que pueblos vecinos, por razón de su comercio oculto, van infiltrando mutuamente sus palabras en otros lugares, sin conservar desde luego su forma gramatical, sino adaptándose a las del pueblo vecino[1].
Los primitivos pobladores de América, que desaparecieron en sangrientas guerras de mutuo exterminio, no cabe duda, dejaron huellas de su habla en el léxico de los vencedores. Así pasó en Egipto con muchas palabras semíticas, que más tarde se egipcianizaron como dice Mr. H. Brugesh, fol. 91 A.
Es de capital impostancia saber que los derivados en lenguas semíticas, proceden de un modo muy diferente de lo que pasa en nuestras lenguas modernas. En aquellas se verifica mediante cambio de letras y a veces con duplicación; procedimiento q' según nuestras reglas, haría inconocible la derivación de una palabra. Un ejemplo aclarará lo dicho. Del verbo hebreo galah, sale gillayon, palabra que se emplea para designar la superficie pulida del metal, que sirve de espejo y por extención significa estar limpio, desnudo, como dice Hatti. fol. 1125.
Evidentemente viene de allí la palabra quechua Kala, desnudo. De Hatti, viene Heteo; Marduk es igual a Merodach.
Hallulla, dulce en quechua, proviene del hebreo Hallal, cualquiera cosa dulce. El hebreo Bakah, tiene sonido y significación parecido al quechua Huaccay, llorar. Se advierte que los verbos quechuas antiquísimos terminan en ah; se modificó después cambiando la H final en I. Además en muchos verbos, para mayor eufemismo, añadióse la vocal u, para sustituir al B que faltaba en Quechua.
De Fatah, abrió, resulta pfatay, reventar o abrir. De Kass, paja seca, viene Khasñu, leña delgada, [Manuel de L; Hebraisante, fol. 149] De Kkarah, gritar, llamar, sale Kkaray, ofrecer alimento. De Kkafah, condensarse resulta Kkapacc, o sea el perfume de la flor. De Haamphu, reuníos, sale Hampuy, vente. De Tapaa, sumergir inundar con las aguas, resulta Tapay, cubrir. De Tereph o Terec, rapiña, presa, viene Therac, el que arranca. De Tharac, dilacerar, viene Kharac, lo que duele. De Yasad, añadir, aumentar, sale Llasac, colmado. De KKeli, vaso, viene Kkeru. Sakkak, hacer pedazos, es igual a Sakacc, el que destroza. De Takaa, picar, fijar, golpear sale Tacay. De Haleb Heleb, grasa, espeso, sale Kjelle, sucio. Kjallay, viene de Hallal, herir taladrar. Kkarath da origen a Kkalay, desnudar.— Zapletal. fol. 156. Tacaa, da origen a Tacay, golpear. Shakah, dar de beber, es igual a Senkkay, emborracharse. Samay, descansar, viene de Sabath; Karat, cortó, separó sale Karac; Diccio. de la Bible. Raquiah, bóveda celeste o gran concavidad, dió lugar a Raqui vaso de gran concavidad.
Según investigaciones de Zinmerman, la palabra Cananea Akuli, escrita con letras aleph, cap, vav y lamed, significa alimento; igual valor ideológico tiene en Quechua aculliy. Zu-ru-uh, con letras zade, res con punto ain, es brazo. Pues bien en Quechua Suruk, quiere decir lo que gotea; los brazos estan generalmente colgados y de consiguiente está derivado de esta raiz.
De Halfah, cambiarse ponerse ponerse vestido, viene Khalacuy; de Yanak, tetar, hacer gustar, sale Yanay, mi querido; de Nakah, hirió, nakhay, herir o matar; de Sukkoh tienda, sale Suqquy, entrar arrastrándose; de Fakah, abrirse, sale pfaca. Posca, una bebida amarga de agua y vinagre es igual en significación a Poscco. De Kis, bolsa en general, que servía especialmente para llevar la pequeña, de cuero o lienzo, suspendida al cuello con una correa, viene el genitivo quechua Chuspay.
A nadie parezca extraño que, al investigar raices quechuas, encontremos también derivados del Egipcio y Babilonio, porque los Cananeos dominaron desde muy temprano esos países y dejaron huellas de su idioma, pero que, al correr los tiempos, sufrieron modificaciones más o menos notables. Así tenemos en Babilonio: Ikurka Ilu, contigo Dios; donde se advierte la semejanza del ikunka con el cancca quechua, o más simplificado Kkan, está en su forma y significación. Ilu significa Dios y se halla en el quechua Illa, rayo atributo propio del dios solar, según los antiguos americanos. Revue Bibli. juillet 1903, de allí salen Illa e Illariy.
Los mismos llamaban también a Dios iau, nombre que dieron igual. mente a reyes, como Isubi-di, nombre de un rey de Hamath y también tenían en otra forma Iahu Iama. [ibid] La forma iau es muy antigua y aparece en los contratos de Hammurabi, 2200 años antes de Jesucristo: ha-li ia- um, Iau, es mi tío. Esta forma ha quedado en la interjección quechua Yan, para llamar la atención y seguramente en la antiguedad fué para invocar a Dios.
Aunque sólo desde el siglo VI de Jesucristo los judíos introdujeron ciertos signos para indicar las vocales de las palabras y para facilitar la lectura, se advierte que algunos nombres tenían casi la misma significación ideológica de palabras quechuas. El signo pathach, servía para pronunciar una vocal A muy claramente y tiene relación con la palabra Pfatay, reventar o abrirse totalmente. El signo quibbus indicaba q, al pronunciar, debía apretarse los labios como para silvar y a palabra quipuy corresponde esta idea de apretar, unir. El signo metteg, q' significa freno, da orígen a Mattecc o al verbo Mattiy.
La leyenda de Paccaric Tampu cristaliza recuerdos de edades pasadas y de personajes reales y de hechos, confundidos en la penumbra del tiempo y confirma la certeza de nuestra tesis, al mencionar el título o nombre ayar O iyar. Este nombre, de origen Asirio-Babilonio, lo tomaron los judíos en su cautividad, para nombrar el segundo mes de su calendario, que era el más brillante. Los Babilonios, Nabateos, Palmirenos y Sirios lo usaban también. Estaba dedicado a la diosa Ea y se deriva de ior, luz. En Asirio-Babilonio se escribe airu y casi en idéntica forma se conserva hasta hoy en el nombre local de Airi-Huanca, en el departamento del Cuzco.
Urucu. Es admirable que, al través de las evoluciones fonéticas esta otra palabra haya quedado con su forma y significación ideológica, tal como la usaron en las regiones de su procedencia. Este término Plural Babilonio, significa malévolos o malvados y aplicaban a los siete espíritus maléficos, que invadían las casas, produciendo dolores de cabeza y otras enfermedades. En el lenguaje vulgar actualmente se aplica a gente taimada de aspecto feo y es término muy despectivo. Por tanto gentes procedentes de aquellos lugares trajeron ese nombre. Asi que aún la lengua Asirio Babilónica, tiene afinidades con el Runa-Simi, especialmente por la abundancia de la u en las palabras.
Otro nombre de origen semita, conservado casi intacto en su escritura y significación, es Malki; que se daba a las momias de los reyes Incas difuntos Se deriva del sustantivo Melek y en el estado construído en que lo vemos, con la iod o i significa mi Rey.[2]
Ccoya, de origen hebreo escrito qoa, fué nombre de una nación aliada de Babilonia y traducido con significación de Señores o Príncipes, fué título de la esposa legítima de los Incas.
Basta lo escrito someramente para probar nuestro propósito, sobre el origen semítico de la lengua Quechua.
Fe de Erratas
Introducción. A la vuelta dice: fué hallado por. Debe decir: fué hallado en Beth Semes por..
Fol. 3 Dice: sólo 2 letras. Debe decir: sólo 22 letras.
Fol. 15 Dice: las delicadas farmas Debe decir: delicadas formas.
Fol. 16 Dice: taquicuscax.ni. Debe decir taquicusquiani.
Fol. 18 Dice: De Kkleli. Debe decir de Kkeli.
Fol. 20 Dice: a nadie parezca que. Debe decir: a nadie parezca estraño.