Página:13 Cartas del Famoso Conquistador Hernán Cortés.pdf/170

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estaban sin salir de allí todo el día hasta la noche, E al tiempo que traían de comer a dicho Muctezumna, asimismo lo traían á todos aquellos señores tan complidamente cuanto á su persona, y también á los servidores y gentes destas les daban sus raciones. Había cotidianamente la dispensa y botillería abierta para todos aquellos que quisiesen comer y beber. La manera cómo les daban de comer, es que vieran trecientos ó cuatrosientos mancebos con el manjar, que era sin cuento, porque todas las veces que comía y cenaba le traían de todas las maneras de manjares, así de carnes como de pescados y frutas y yerbas que en toda la tierra se podían haber. Y porque la tierra es êrin, traían debajo de cada plato y escudilla de manjar un braserico con brasa, porque no se enfriase[1]. Ponían todos los manjares juntos en una gran sala en que él comió. que en si toda se henohía, la cual estaba toda muy bien estirada y muy limpia, y él estaba sentado en una almohada de cuero pequeña muy Muy bien hecha. Al tiempo que comían estaban allí desviados de él cinco ó seis señores ancianos, á los cuales él daba de lo que comía. Y estaba en, pié uno de aquellos servidores que le ponía y alzaba los manjares, y pedía á los otros que estaban, afuera lo que era necesario para el servicio. E al principio y fin de la comida y cena siempre

  1. Causa admiración esto primor de las naciones más cultas.