desos reinos me han escrito, he sabido que las cosas que yo á vuestra cesárea majestad envié con Antonio de Quiñones y Alonso de Avila, que fueron por procuradores desta Nueva-España, no llegaron ante su real presencia[1], porque fueron tomados de los franceses, á causa del mal recado que los de la casa de la contratacion de Sevilla enviaron para que los acompañase desde la isla de los Azores; y aunque por ser todas las cosas que iban tan ricas y extrañas, que deseaba yo mucho que vuestra majestad las viera, porque domas del servicio que con ellas vuestra alteza recibia, mis servicios fueran mas manifiestos, me ha pesado mucho; más tambien he holgado que las llevasen, porque á vuestra majestad harán poca falta,y yo trabajaré de enviar otras muy más ricas y extrañas, segun tengo nuevas de algunas provincias que ahora he enviado á conquistar, y de otras que enviaré muy presto teniendo gente para ello; y los franceses y los otros príncipes á quien aquellas cosas fueren notorias, conocerán por ellas la razon que tienen de se sujetar á la imperial corona de vuestra cesárea majestad, pues demas de los muchos y grandes reinos y señoríos que en esas partes vuestra alteza tiene destas tan divisas y apartadas, yo el menor de sus vasallos tantos y tales servicios le puedo hacer; y pa-
- ↑ Esta fué una pérdida muy considerable, y que si no hubiera sucedido habria tenido nuestra corte el mayor gozo en ver las piezas maravillosas que envió Cortés, y pusieron en codicia á las demas naciones.