Página:2 Víctimas del Chic-Primera Edición.pdf/191

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida

VÍCTIMAS DEL CHIC.     175


Y dándole nuevos abrazos y besos, quería tranquilzarla y volvera á las sonrisas y cariño que su presencia producía.

La madre no se convenció, pero la fatiga la hizo callar, y se quedó algunos momentos respirando apenas y postrada.

Procurando dominarse, le dijo:

-Tú eras lo que me ligaba á la vida, pero no he pedido por eso al cielo que no abreviase la mía, pues es un deber someterse á la voluntad divina, siquiera se sufra ó se padezca cruelmente. Si mi naturaleza, el dolor de haber perdido á tu padre, me ha hecho asceta, como dices, entregarme á la meditación que aleja todo apego á la existencia, la miraba como un favor del cielo, porque estabas á mi lado, atenuabas mis dolores y veía en ti un ángel á cuya peana habría querido arrodillarme para contemplarte mejor, y hacer subir hasta ti, con mis miradas amorosas, las preces para que el cielo le conservase el ángel que para mi bien había puesto á mi lado!

Y volvía á llorar amargamente en ademán de suplicar, extendiendo los brazos como si quisiera recibir en ellos á la hija que derramando las lá-