Esta página no ha sido corregida
A vosotros los que dudáis y á vosotros los que creéis, á todos nos dirigimos. No es el deseo de haceros ver nuestra superioridad, no es el deseo de abatiros, solo el amor es el que nos guia, ¡el amor! la ley universal.
Os ofrecemos tan solo un pequeño ramo de flores cuyos perfumes, emanados de la ciencia y de la fé, lleguen á vuestro corazón, se fundan en vuestra alma y os hagan entrever la verdadera vida.... LA VIDA DEL ESPÍRITU.