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LA MORAL Y EL DERECHO. LA IGUALDAD
Varias veces hemos hecho notar el método del señor Dühring; consiste en descomponer cada grupo de objetos de conocimiento en sus pretendidos elementos simples, aplicar a estos elementos axiomas igualmente simples, y supuesto evidentes, y continuar la operación con los resultados así obtenidos. Una cuestión de la vida social «debe resolverse de una manera axiomática según formas aisladas, simples y fundamentales, como si se tratara de formas simples y fundamentales de la matemática». La aplicación del método matemático a la historia, a la moral y al derecho debe probarnos también la certeza matemática de la verdad de los resultados obtenidos y darles el carácter de verdades auténticas e inmutables.
Lo cual no es sino otra forma del añejo y consuetudinario método ideológico, llamado también à priori, que consiste, no en conocer las propiedades de un objeto por el estudio de este objeto mismo, sino en derivarlas deductoramente del concepto de dicho objeto; después se invierte todo y se mide el objeto por su copia, el concepto. No es el concepto el que ha de plegarse al objeto, sino el objeto al concepto. Para el Sr. Dühring los elementos más simples, las abstracciones últimas a que puede llegarse, hacen el oficio de conceptos, lo cual no cambia en nada el asunto, porque los elementos más simples son,