sabilidad humana, de la relación de la libertad y de la necesidad. La filosofía de la realidad da también una solución a esta cuestión, o por mejor decir, da dos.
«En lugar de todas las falsas doctrinas respecto a la libertad, menester es poner la naturaleza de la relación constatada por la experiencia entre la representación racional de una parte y las determinaciones del instinto de otra; relación, según la cual, se les ve unirse, por decirlo así, en una fuerza media. Los hechos fundamentales de esta especie de dinámica deben tomarse de la observación y apreciarse en general, en la medida de lo posible, en cuanto a su naturaleza y cantidad, para permitir la previsión anticipada de los hechos que aún no se ha producido. De ese modo se prescinde de las necias imaginaciones de libertad interior, sobre las cuales han penado y palidecido decenas de siglos; y se las elimina para siempre, reemplazándolas por un conocimiento positivo, utilizable para la organización práctica de la vida»[1].
Segun tales palabras, la libertad consistiría en que las representaciones racionales tiran del hombre a la derecha, las tendencias irracionales a la izquierda, y en tal paralelógramo de fuerzas, el movimiento real se produce en la dirección de la diagonal. Su libertad sería entonces como la media entre la razón y el instinto, entre lo racional y lo irracional y, el grado de semejante libertad para cada individuo podría establecerse experimentalmente por una «ecuación personal» para emplear la expresión de los astrónomos.
Algunas páginas más allá escribe el Sr. Dühring, «fundamos la responsabilidad moral en la libertad que, en nuestro sentir, no es sino el hecho de ser asequibles a motivos concientes, en la medida de la razón heredita-
- ↑ Kursus der Philosophie, tercera parte, cap. III, § 4.º; la voluntad y la pretendida libertad psicológica, págs. 185-189.