XII
DIALECTICA. CANTIDAD Y CUALIDAD
«La primera y más importante proposición acerca de las propiedades lógicas esenciales del ser es la exclusión de la contradicción. Lo contradictorio es una categoría que no puede pertenecer sino a la combinación de los pensamientos, mas no a una realidad cualquiera. En las cosas no existe, en modo alguno, contradicción, o dicho de otro modo, la contradicción puesta como real es el colmo del absurdo...[1]. El antagonismo de las fuerzas, que se miden en direcciones opuestas, es la forma fundamental de todas las acciones en la existencia del mundo y de los seres que forman parte de él. Pero esta oposición en la dirección de las fuerzas de los elementos y de los individuos no se confunde, en manera alguna, con la idea de la realización de los absurdos de la contradicción[2]. Contentémonos con haber disipado, por una clara imagen del verdadero absurdo de la contradicción real, las brumas que se desprenden ordinariamente de los pretendidos misterios de la lógica y con haber puesto en evidencia la inutilidad del incienso prodigado, aquí y allá, a ese monigote de madera tan groseramente tallado como se ha sustituido al esquematismo antagónico del mundo, la dialéctica de los contradictorios [3]. He aquí, aproximadamente, todo cuanto se encuentra en el