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Página:Anti Dühring ó La revolución de la Ciencia de Eugenio Dühring - bdh0000252307.pdf/206

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Anti-Duhring

nal, trascendente, único capaz de producir el paso de dicho estado al movimiento.—En el estudio del mundo orgánico, la filosofía de la naturaleza, después de rechazar la lucha por la existencia y la selección darwiniana como «brutalidad contraria a la humanidad», tuvo que hacerlas entrar por la puerta trasera y admitir que existían en la naturaleza como factores activos, aunque de segundo orden. Y la filosofía de la realidad encontró medio todavía de testimoniar, en el dominio de la biología, una ignorancia tal, que aun después de no haber medio de escapar de las «Conferencias populares», en vano se buscaría, ni aun entre las señoritas de las clases «cultivadas».—En lo que concierne a la moral y al derecho, la pobre y ñoña copia que hace de Rousseau, es tan desgraciada como la que antes hizo de Hegel, y ha probado, a pesar de todas sus seguridades en contrario, una ignorancia de la ciencia jurídica, rara aun en los más vulgares juristas al antiguo estilo prusiano. Esta filosofía, «que no admite ningún horizonte aparente», se contenta, por lo que toca al derecho con un horizonte muy real, que se confunde con el territorio en que se aplica el Landrecht prusiano.

Esperamos todavía «las tierras y los cielos del mundo exterior o interior» que prometía desarrollar esa filosofía en un potente movimiento en el curso de las revoluciones; esperamos aún «las verdades definitivas y de última instancia», «los principios absolutos y fundamentales». El filósofo, cuyo método «excluye toda concepción del mundo subjetivo y limitado, se nos muestra limitado, subjetivamente, no sólo por sus conocimientos enteramente insuficientes (ya lo hemos mostrado) por su método metafísico y por su grotesca vanidad, sino también por los caprichos pueriles que le caracterizan. Así, no pudo acabar su filosofía de la realidad, sin imponer su antipatia contra el tabaco, los gatos y los judíos inclusive. Su «punto de vista verdaderamente crítico» respecto de otro,