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Página:Anti Dühring ó La revolución de la Ciencia de Eugenio Dühring - bdh0000252307.pdf/305

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por Federico Engels

que los empresarios obran como clase en esta relación, y que cada cual, en particular, mantiene su posición. Todos saben que los miembros de las corporaciones en la Edad Media, que los nobles franceses en 1789, resueltamente se movieron como clase, y, sin embargo, fueron destruídos. El ejército prusiano en Jena actuó como clase; pero lejos de mantener su posición, por lo contrario, tuvo que tomar la retirada, y hasta capitular después por fracciones sucesivas. No estamos obligados a creer, porque lo diga el Sr. Dühring, que cierto número de individuos no tienen más que actuar como clase para que cada cual mantenga su posición. Tampoco podemos contentarnos con la afirmación de que a cada forma existente de economía corresponde necesariamente un tanto determinado de beneficio del capital, porque la cuestión, justamente, estriba en mostrar por qué es así. No nos aproximamos a la solución cuando el Sr. Dühring nos anuncia que «El dominio del capital se constituye fundándose en el dominio sobre la tierra. Una parte de los siervos de la gleba han llegado a ser en las ciudades obreros de taller, y, finalmente, material de fábrica. Después de la renta de la tierra se ha constituído el beneficio del capital como forma segunda de la renta del poseedor.» Aun cuando prescindiéramos de la inexactitud histórica de tal afirmación, no queda más que una mera afirmación, pues se contenta con afirmar, en muchas ocasiones, lo que tendría necesidad de explicar y de probar. La única conclusión posible es que, el Sr. Dühring es incapaz de dar contestación alguna a su pregunta (¿cómo los empresarios concurrentes se las arreglan para vender, de un modo permanente, el beneficio del trabajo por cima de los gastos naturales de fabricación?), es decir, incapaz de explicar la formación del beneficio. El se contenta con decretar que el beneficio del capital es producto de la violencia, lo cual, por otra parte, se armoniza perfectamente con