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Página:Anti Dühring ó La revolución de la Ciencia de Eugenio Dühring - bdh0000252307.pdf/39

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por Federico Engels

sistema de Hegel fue un aborto colosal, el último en su género. Además, adolecía también de una contradicción interna e incurable; de una parte, su postulado fundamental era la concepción histórica según la cual la historia de la humanidad es una evolución, que en razón de su misma naturaleza, no puede hallar su conclusión en el descubrimiento de una verdad absoluta, y, de otra parte, este sistema pretende ser justamente la expresión de esta verdad absoluta. Un sistema de la naturaleza y de la historia que abarca todo y contiene todo, está en contradicción con las leyes fundamentales del pensamiento dialéctico; pero esto no se opone, de otra parte, en ninguna manera, sino por lo contrario implica que el conocimiento sistemático del conjunto del mundo exterior hace progresos gigantes de generación en generación.

Desde el momento que se comprendía el error total de todo el idealismo alemán, necesariamente se llegaba al materialismo puramente mecanicista y metafísico del siglo XVII. En lugar de condenar pura y simplemente toda la historia pasada, a la manera de los revolucionarios ingenuos, el materialismo moderno ve en la historia la evolución misma de la humanidad cuyo movimiento se halla sometido a leyes que es fuerza reconocer. Hegel, como los franceses del siglo XVIII, se representa la naturaleza como un todo que permanece idéntico a sí mismo, se mueve en un movimiento circular dentro de estrechos límites, un mundo de astros eternos, como los de Newton y en que los seres organizados están clasificados en especies invariables como lo enseñó Linneo: por lo contrario, el materialismo sintetiza los progresos recientes de las ciencias naturales, según los cuales la naturaleza también tiene su historia en el tiempo: los planetas como las especies vivas que los habitan, si las condiciones exteriores les son favorables, nacen y desaparecen, y las órbitas que recorren, si aún hay razón para creer sean cir-