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Página:Anti Dühring ó La revolución de la Ciencia de Eugenio Dühring - bdh0000252307.pdf/99

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por Federico Engels

reproducción, etc.), estas funciones complementarias «no deben considerarse como directas, sino indirectamente queridas». Y henos aquí habiendo llegado a una naturaleza cuyo pensamiento y acción son concientes, henos ya sobre el puente que conduce, no ciertamente de lo estático a lo dinámico, sino del panteísmo al deísmo. ¿O se complacerá él Sr. Dürhing en la «poesía bastarda de la filosofía de la naturaleza?

No, no es posible, porque todo cuanto nos dice nuestro filósofo de la realidad de la naturaleza orgánica se reduce a luchar, precisamente, contra «esta poesía bastarda de la filosofía de la naturaleza», contra «el charlatanismo de estos atontamientos superficiales» y «mixtificaciones científicas», contra las «fantasías» del Darwinismo.

Ante todo el Sr. Dühring reprocha a Darwin el haber transportado la teoría de la población de Malthus del terreno de la economía política al de las ciencias naturales, el haber sido juguete de los métodos de los criadores y el haber hecho una poesía bastarda y anticientífica con la lucha por la existencia: todo el darwinismo, si se exceptúa los hechos que toma de Lamarck, no es más que una fantasía brutal dirigida contra el sentimiento de humanidad.

Darwin había sacado de sus viajes científicos la idea de que las especies vegetales y animales, lejos de ser permanentes, se transforman. Para desarrollar esta idea, una vez vuelto a su casa, el campo más favorable que se le ofrecía era el de la cría de animales y plantas. Ahora bien; Inglaterra precisamente es la tierra clásica de la cría; los resultados obtenidos en otros países, por ejemplo, Alemania, no permiten formarse una idea ni aun lejana, de las maravillas realizadas en Inglaterra en este punto. Además, los mayores éxitos datan de los cien años últimos, de suerte que, la constatación de los hechos ofre-