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Mas hoy. . . . . . duelo profundo
Lamenta en tí la redondez del mundo.
Lamenta en tí la redondez del mundo.
II
II
¡Palmas y vivas
A los que libres por vivir lidiaron!
Coronas de laurel y siempre-vivas,
A los que allí espiraron!
Por eso es que mi lira
Vibra entusiasta á su feliz memoria;
Que el númen que me inspira,
No solo canta la feliz victoria
De los que Patria con morir nos dieron;
¡Vencedores morir, tambien es gloria!
Y aunque en la yerta arena
Tendidos yacen batallones rotos,
La ardiente llama
Que el libre esconde en su robusta vena,
Si tormentas la agitan, mas se inflama.
Que nunca el pensamiento
Se liga vil al despotismo rudo;
Y una derrota, cien y mas derrotas,
Si á la suerte le plugo,
Fueron tambien en vano
Que siempre el libre se levanta ufano.
Vosotros que bebeis esos cristales
Del hermoso Uruguay, viejos palmeros,
Que á su orilla sentados
Conteneis á los vientos desatados;
Vosotros, sí, vosotros
Que al huracan lauzais la cabellera,
A los que libres por vivir lidiaron!
Coronas de laurel y siempre-vivas,
A los que allí espiraron!
Por eso es que mi lira
Vibra entusiasta á su feliz memoria;
Que el númen que me inspira,
No solo canta la feliz victoria
De los que Patria con morir nos dieron;
¡Vencedores morir, tambien es gloria!
Y aunque en la yerta arena
Tendidos yacen batallones rotos,
La ardiente llama
Que el libre esconde en su robusta vena,
Si tormentas la agitan, mas se inflama.
Que nunca el pensamiento
Se liga vil al despotismo rudo;
Y una derrota, cien y mas derrotas,
Si á la suerte le plugo,
Fueron tambien en vano
Que siempre el libre se levanta ufano.
Vosotros que bebeis esos cristales
Del hermoso Uruguay, viejos palmeros,
Que á su orilla sentados
Conteneis á los vientos desatados;
Vosotros, sí, vosotros
Que al huracan lauzais la cabellera,