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Visteis su ardor en la batalla fiera:
Y en ardorosos potros,
El aliento indomable
Los visteis con asombro,
Cruzar el rio, el pabellon al hombro;
Y aliento patrio el corazon guardando,
Nuevas victorias con ardor buscando.
Y hélos de nuevo ahí!.... como el jigante
Que con seguro pić, marcha adelante.
Y en ardorosos potros,
El aliento indomable
Los visteis con asombro,
Cruzar el rio, el pabellon al hombro;
Y aliento patrio el corazon guardando,
Nuevas victorias con ardor buscando.
Y hélos de nuevo ahí!.... como el jigante
Que con seguro pić, marcha adelante.
III
III
Mas no tan pronto el vencedor cobarde,
La marcha einprende y el lindero cruza,
Que la turba guerrera,
Piensa que el tiempo á su ambicion aguarde;
Y espera imbécil que su voz le mande,
O que fuese postrera
La lid sangrienta del Arroyo Grande.
Las orgías brutales
La turba abyecta en su furor buscaba:
Deseos bacanales,
Con insaciable ardor ciega apuraba:
Y en la pintada orilla de cristales,
El caudillo feroz clavó sus reales.
La marcha einprende y el lindero cruza,
Que la turba guerrera,
Piensa que el tiempo á su ambicion aguarde;
Y espera imbécil que su voz le mande,
O que fuese postrera
La lid sangrienta del Arroyo Grande.
Las orgías brutales
La turba abyecta en su furor buscaba:
Deseos bacanales,
Con insaciable ardor ciega apuraba:
Y en la pintada orilla de cristales,
El caudillo feroz clavó sus reales.
IV
IV
Que se hicieron las palmas y los vivas,
El fiero—"oid mortales".
El fiero—"oid mortales".