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"Del duro combatir, la grita, el choque
"De las templadas armas, y el gemido
"Del que siente su vida
"Escaparse veloz por ancha herida,
"En brazos del amor todo se olvida;
"Y es amante rendido,
"Ese mismo soldado tan temido:
"Mas siempre el vencedor, de su querida,
"Pide docilidad, busca blandura. . . .
"Que á la hermosa doncella
"La humilde rendicion la hace mas bella."
"De las templadas armas, y el gemido
"Del que siente su vida
"Escaparse veloz por ancha herida,
"En brazos del amor todo se olvida;
"Y es amante rendido,
"Ese mismo soldado tan temido:
"Mas siempre el vencedor, de su querida,
"Pide docilidad, busca blandura. . . .
"Que á la hermosa doncella
"La humilde rendicion la hace mas bella."
IX
IX
Ahí los teneis! Como la espesa bruma
Cuando en la oscuridad el mundo duerme,
Que preñada de fétidos vapores
Desciende á las colinas
En lento giro amenazando horrores,
Y tragarlas parece en globos de humo;
Y si el rayo luciente el Eter dora
El tímido mortal tiembla y se azora;
Mas si el vívido sol, su cabellera
Sacude en el Oriente,
Disípase fugaz por el ambiente,
No de otro modo las falanjes duras
Rápidas descendian;
Y el suelo que pisaban
Con horrísono estruendo conmoviau
Cual sí de su poder despojo fuera
Y humilde á su presencia obedeciera;
Pero el libre se alzó; armó su diestra,
Y la esclava Lejion espanto muestra:
Cuando en la oscuridad el mundo duerme,
Que preñada de fétidos vapores
Desciende á las colinas
En lento giro amenazando horrores,
Y tragarlas parece en globos de humo;
Y si el rayo luciente el Eter dora
El tímido mortal tiembla y se azora;
Mas si el vívido sol, su cabellera
Sacude en el Oriente,
Disípase fugaz por el ambiente,
No de otro modo las falanjes duras
Rápidas descendian;
Y el suelo que pisaban
Con horrísono estruendo conmoviau
Cual sí de su poder despojo fuera
Y humilde á su presencia obedeciera;
Pero el libre se alzó; armó su diestra,
Y la esclava Lejion espanto muestra: