la firme esperanza, de que no solamente encontrarán una aceptacion induljente, tanto por ser fruto de la imajinacion y la pluma de uno de tantos arjentinos que sucumbieron luchando contra las adversidades é infortunios de la emigracion, como por ser un deber de conciencia en todo buen ciudadano el contribuir á perpetuar en el presente y en la posteridad el ejemplo de abnegacion y patriotismo que nos han legado esa porcion de compatriotas, que prefirieron el destierro ó la muerte, antes que domeñar la independencia del pensamiento al capricho de los déspotas, confirmando de este modo ser dignos descendientes de los mismos héroes á quienes no supieron detener, ni las nevadas barreras de los colosales Andes, ni las pujantes garras del Leon Ibérico.
Es pues, este deber á que todo arjentino está obligado, por la ley de la conciencia, y al que prestarán su aprobacion unanime los que jamás la hayan hecho tributaria de mezquinos sentimientos.
Debemos tambien hacer presente que no es nuestro objeto la especulacion, y que solamente fines mas dignos son los que nos impulsan á emprender este trabajo, sin mas compensación que la satisfaccion íntima destinada por la Providencia á los que cumplen con una de las mas sagradas obligaciones del hombre para con el hombre, que nosotros llamamos "DEBER MUTUO" y que otros menos justos llaman "CARIDAD.”