Ir al contenido

Página:Balzac - Un asunto tenebroso -Tomo I (1921).pdf/29

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
27
 

Francisco Michú, niño de diez años, gozaba del parque y del bosque; levantaba sus obvenciones y obtenía sus gajes como amo; comía los frutos, cazaba, carecía de cuidados y penas; era el único ser feliz de esta familia aislada en la comarca, entre el parque y la selva, y, moralmente, por la repulsión general.

—Recógeme todo lo que está ahi—dijo el padre al hijo, mostrándole el terraplén—, y guardame esto. ¡Mírame!... ¿Tú quieres a tu padre y a tu madre?

El niño se echó en brazos de su padre para besurle; pero Michú hizo un movimiento para apartar la carabina, y le rechazó.

—Bueno! Has contado alguna vez lo que se hace aquí? le dijo, fijando en él sus temibles ojos de gato salvaje—. Acuérdate bien de esto: revelar lo más insignificante de lo que aquí pasa a Gaueher, a los de Grouage o de Bellache, y al mismo Marion, que nos quiere, es matar a tu padre. Que no vuelva a suceder más, y te perdono tu indiscreción de ayer.

El niño se echó a llorar.

—No llores; cuando te pregunten, contestas como los campesinos: ¡No sé! Rondan la comarca unos individuos que no me gustan. ¡Vete!

¿Habéis oído vosotras dos?—dijo Michú a las dos mujeres. ¡Cerrad el pico!

—Amigo mío, ¿qué vas a hacer?

Michú, que medía atentamente una porción de pólvora y la vertía en el cañón de su cara-