Página:Calixto Oyuela - Cantos de Leopardi.pdf/31

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido validada
— 31 —

Lo que de tantas esperanzas grandes
Hoy se me acerca: comprimirse siento
Mi corazón, siento que no me es dado
Resignarme del todo á mi destino.
Y cuando al fin esta invocada muerte
Venga á mi lado, término poniendo
A mis desdichas; cuando ya la tierra
Me sea extraño valle, y de mi vista
Se borre el porvenir; aun de vosotras
Me acordaré, aun aquella imagen
Me arrancará suspiros, me hará triste
Haber vivido en vano, y la dulzura
Del fatal día enturbiará con duelo.

 Y ya en el juvenil hervor primero
De dichas, de congojas, de ansiedades,
Tenaz llamé á la muerte, y largas horas
Sentado allá junto á la fuente estuve,
Ahogar meditando entre esas aguas
Mi anhelo y mi dolor. Luego por crudo
Mal, impelido del sepulcro al borde,
Lloré la juventud, y la ya mustia
Temprana flor de mis infaustos días.
Y sobre el lecho confidente; en altas
Horas sentado, á la muriente lumbre
Poetizando con dolor, mil veces
Lamenté con la noche y el silencio
El alma fugitiva, y á mi mismo
Me canté al expirar fúnebre canto.

 ¿Quién sin tristeza recordaros puede
¡Oh alborear de juventud, oh días
Risueños, inefables! cuando en torno
Del ardiente mortal por vez primera