Esta página ha sido corregida
CONQUISTA
I
Diez meses de estadía en tierra conquistada y ya el español sentíase dueño de América, la Atlántida encantada que presintió Platón, promesa de oro...
Oro. Lo buscaba con ansia loca el aventurero invasor y, en tanto la promesa no se hacía realidad en manos del habitante indígena, él entretenía sus ocios en francachelas y jolgorios.