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Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/147

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MARGARITA CRIOLLA

I

Así, al pasar,—como quien compra frágil juguete de niño en el bazar más cercano,—triste y hermosa flor de miseria, tomóla él aquella noche para aspirar su perfume.

Pasajero, poco persistente, falto de fuerza intensiva, como el deseo momentáneo que le arrastrara, consideró nuestro héroe el aroma de aquella margarita, que cruza-