Ir al contenido

Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/16

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
—12—

III

-Prisioneros... Cuarenta indios... ¡Oh, la mar, la mar!... Contemos.... uno... uno... más otro... más... dos... uno... sí... son cuarenta y... uno... ¡va! no se puede contar... uno... ¡Haber el seno!...

Y el capitán borracho, con un jesto delirante, tiró un manotón al pecho de la india aferrándole una mama con tal fuerza que esta dió un grito mirándolo azorada.

-¡Haber el seno! El segundo manotón, más suave pero mal dirigido, no hizo sino rozar las carnes de la india.

-Capitán, el sargento espera órdenes. ¿Qué le digo? ¿Qué se hace con los indios?

Era el oficial de guardia quien interrogaba.

Entonces el capitán, como herido en alguna fibra muy íntima y á pesar de la embriaguez que parecía dominarle, se irguió