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Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/187

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en su aspecto reflejado todo el orgullo de los señores. Se diría que contempla á los colegas pobres con desdén dominador.

El primer placero habla:

-¡Abrí cancha, hermano, que vá á pasar su señoría!

-Continúe usted, dice el agente.

El cochero de librea castiga al brioso tronco. Uno de los caballos tropieza, dá un salto y cae sobre uno de los coches, se le enredan los tiros y hay un momento de pánico porque las señoras que van dentro gritan asustadas.

........................................

-Usted también vá á dir preso ahora.

—¡Yó! ¿por qué?

-Porque ha interrumpido el tráfico.

-¿Yo?

-Hágase el sonso, no más! ¿A ver el número?

-¡No te dije, hermano! A la estación! Marchá no más, porque este no entiende de chicas.

-Pero vea, agente...

-¡Qué vea, ni que agente! ¡Preséntese, le digo! Y no hable más ¿oye?...