Esta página no ha sido corregida
—193—
LA ASAMBLEA HUELGUISTA
La asamblea huelguista rumoreaba. El éxito de los discursos pronunciados había sido enorme. De repente un grito estentóreo cortaba los aires y, cruzando el salón, como una flecha, iba á clavarse en los oidos de todos los compañeros que repetían el grito con la suma de fuerza acumulada, por excelentes pulmones, durante muchos años de silencio lacayuno. Y era algo así como un despertamiento el claro de luz in-