Ir al contenido

Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/222

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
—218—


-¡Y, ahora? Vestido ya el amigo se ofrecía al Hércules.

-Antes de nada, ésto. Y le alcanzó un boleto. El boleto decía: «Fotografía X. Una docena de retratos». Vé á buscarlos. Son las siete. Antes de media hora puedes estar de regreso.

El amigo se asombró un poco. Jamás el Hércules había perdido tiempo en esas bagatelas.

Comprendiendo la duda fué ésta disipada con rapidez notable. El viaje... algun accidente que pudiera ocurrir...—¡estamos en todo momento tan expuestos á peligros!...- Y, al fin, aquello era siempre un recuerdo ó cuando menos una curiosidad... ¿No deseaba él uno? Desde ya se lo daba. Podía tomarlo desde que se los entregaran en la fotografía.

-Pero no pierdas tiempo. Vé y vuelve, pues. Tendrás cosas más importantes que hacer... Y salió á escape.

......................................... .........................................

Cuando regresó el amigo, pudo, llorando,