Ir al contenido

Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/231

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
—227—

EL SACRIFICADO

I

¡Adelante! Por encima de las tumbas:

¡Adelante!

GOETHE.

Triste y bueno. Así era. No se le había visto llorar nunca pero su rostro, su pequeño y fino rostro de niño, parecía hecho, amasado con lágrimas y hojas de rosas otoñales. Cuánta suavidad, cuánta dulzura la que trasparentaban aquellos ojos, grandes,