Ir al contenido

Página:Carne doliente (cuentos argentinos) (IA carnedolientecue00ghir).pdf/236

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
—232—

pués, la mandíbula se abre. Viene el cierre de dientes... ¡Presa sabrosa!... ¡Oh, ley!

LAS LÁGRIMAS

¿Y ahora? Un nombre más en la LISTA DE LOS PERDIDOS... Así en la ciudad del golfo azul con sn déspota inamovible,―capa de plomo sobre el cerebro de un pueblo. Yo he soñado con un GULF STREAM torvo, rugiente de cóleras bravas. Algo grande, formidablemente hermoso, que fuera como la protesta de los que allá aman la vida, contra los súcios necrófagos. ¡Sí, soñemos mientras en el país profícuo, en el granero dulce del mundo, bebiendo estamos sal- muera hechas con aguas del Plata! ¡Oh, lágrimas!

LA LUZ

Es en un pueblo lejano, en un país de silencio, tal como aquel terrible del cuento, donde se llora y maldice, donde el derecho es la fuerza, donde la ley es abuso, es dolor, es sangre, es muerte,-gemido de niño ham-