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MIS MAESTROS
I
-¿Quiere usted un pitillo, señorito? Todos los trabajos deben acompañarse con un poco de humo...
Y mientras lía tabaco de la petaca bordada, con gracia y sorna andaluza mi maestro en horticultura comienza á darme lecciones.
-Mire usted: estas plantas van á dar papas así, como el puño. Pero hay que arri-