pedazo de mundo acabado de salir del dominio de un poder europeo, tan atrasado como cruel, para caer en las tinieblas de la barbarie propia. ¡No importa! El temor al mañana no debe detener nunca á los que hacen obra de liberación. Así se avanza en las selvas dejando en las picadas girones de carne y sudores de amargura. Las generaciones que vienen aprovechan los caminos de los que al hacerlos se desgarraron las manos. ¡Y así siempre!
Un orgullo fanático acerca del valor personal -culto del coraje-coadyuvado por un sentimiento arbitrario de amor patrio -un color, una divisa, el nombre de un caudillo- animaba el espíritu de aquellos hombres acabados de alentar por rachas de gloria verdadera y pura, á cuyo influjo conquistado habían unidos la libertad de América. Se estaba en el período fatal de desequilibrio momentáneo, proveniente de toda gran conflagración, de todo gran movimiento social en que actuan fuertes pasiones, ideales altos. Los hombres que, excediéndose á sí mismos, por sobrexcitación en la lucha, han realizado una obra de alcances gigantescos