villorrio. Los vecinos no tendrían ya qué temer. Seguros estaban bajo el brillo de las nuevas armas, providencia de tristes, amparo de cobardes, pálio de vírgenes, custodia de infantes....
Cuando el regimiento acampó cerca del pueblo, el regocijo no tuvo límites. Se le agasajó en todas formas haciéndose votos muy serios en favor de su triunfo completo contra la indiada insurrecta é insolente que no permitía realizar su obra á los civilizadores. Estos, por otra parte, no pretendían sino la extinción de los indios y la de sus defensores, la esclavitud de sus mujeres y el secuestro de sus hijos. Como se ve, poca cosa á la verdad si se tiene en cuenta el fin progresista que les guiaba....
Pero el indio, por intuición ó por experiencia, comprendiendo el fin no se rendía. Muerto ó libre había dicho y blandía su lanza como un desesperado frente al abismo. De todas maneras muerte por muerte moriría matando, vengándose del cristiano civilizador y salvaje.