Mientras galopabamos yo continuaba formulando en mi cerebro el proceso de aquel caso.
No podría fijar aqui terminantemente como llegué á explicarme la accion del gaucho. Sé solo que, para justificarlo, más bien dicho para comprenderlo, evoqué, mientras marchaba, al hombre rudo de las cavernas apoderándose, violentamente, de la hembra en la noche antigua del mundo, y que mi ser entero-¿porque no decirlo?-concibió en aquel momento, la brama, el celo, la furia, producto de sávia acumulada con esceso en medio de aquella naturaleza salvaje, savia ardiente y bravía que no encontró otro cauce que el extraviado para derramarse, para confundirse en la energía universal.
La fiera, el bruto, tambien hace suya á la hembra matando, si es preciso, poniendo toda clase de obstáculos á un lado. Era, pues, aquel, un caso de regresion.
Sacome repentinamente de mis abstracciones un grito formidable que se alzaba